La distribución de los seres vivos en el planeta

Áreas y factores de influencia

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Imagen: Jirafas en el parque nacional del Lago Nakuru en Kenia en 2017. Ejemplo de vegetación paleotropical caracterizada por sabana de prado arbustivo y bosque seco (zona IV de Pratt y Gwynne, 1977).

La biogeografía es la rama de la geografía que estudia la distribución de los seres vivos y el porqué de ésta. También estudia sus comunidades y los factores y procesos que intervienen en ellas. Dentro de la biogeografía si estudiamos en detalle las áreas de distribución de la flora y la fauna estaremos realizando estudios corológicos.

Las unidades de estudio corológicas superiores de los seres vivos se denominan reinos y se utilizan para clasificar y delimitar la distribución de plantas y animales en el planeta Tierra. Existen seis grandes reinos que describiremos brevemente, de Norte a Sur:

  1. Reino holártico: se corresponde con la región norte del planeta, que llega desde el polo hasta trópico de Cáncer: Europa, el Norte de América y África y casi toda Asia. Es una zona pobre en especies con climas fríos y templados.
  2. Reino paleotropical: engloba África central, el sur de Asia, Madagascar e Indonesia, es una zona muy rica en especies y existen diferencias marcadas entre el área africana y el área de Indonesia y Malasia.
  3. Reino capense: pequeño reino circunscrito a Sudáfrica, tiene una riqueza animal y vegetal moderada.
  4. Reino australiano: referente a Australia e islas cercanas con diferencias acusadas entre el área australo-papú y la polinesia.
  5. Reino neotropical: es la gran zona de Sudamérica y Centroamérica junto a las islas del Pacífico y el Atlántico, es muy rico en especies.
  6. Reino antártico: un reino muy pobre en especies enmarcado en la Antártida y las islas boreales.

Por debajo en la escala de clasificación de reino encontramos la región biogeográfica, una parte de la superficie terrestre en la cual hay una mayoría de flora y fauna endémicas o en la que encuentran un óptimo reproductivo. Por ejemplo, dentro del reino holártico encontramos la región euro-siberiana. Esta región forma los paisajes propios de bosque húmedo desde el Océano Atlántico (Gran Bretaña, Francia) a Siberia, limitando con las regiones ártica, mediterránea, irano-turánica y china del mismo reino. El siguiente nivel de clasificación se denomina provincia y posee ya un grupo muy importante de especies endémicas y vegetación propia y diferenciada.

Por qué los organismos viven en un lugar determinado y con qué éxito se relaciona, por un lado, con la historia biogeográfica y geológica (como en el caso de los marsupiales), pero las aptitudes de una especie respecto a un medio concreto en relación a las funciones vitales de espacio, nutrición y reproducción son fundamentales: si falla alguna de las tres la especie se extingue. También son importantes la amplitud ecológica de la especie (temperatura y terrenos donde puede subsistir) y si existen otras especies competidoras por el espacio y las necesidades tróficas.

Los factores que afectan a la distribución y abundancia de organismos,  se dividen en los que afectan a la estructura del medio (climáticos, edáficos y biológicos) y los que afectan a la naturaleza del medio (químicos, físicos y bióticos):

  • Factores climáticos: la luz y el fotoperiodo estacional y diario (sobre todo las aves), la temperatura y la capacidad de la especie de mantenerla constante y con fuentes externas o internas, el agua y la afinidad de la especie por ella, la composición de la atmósfera y los efectos de los materiales que transporta el viento (sal, arena, hielo) junto a las perturbaciones (tormentas, temporales, sequías).
  • Factores edáficos: los factores físicos del suelo incluyen la textura, la estructura, la hidratación y la estabilidad. Los factores químicos son los referentes al pH, al calcio, los nitratos y a las sales. Los suelos ácidos contienen gran presencia de silicatos y los suelos básicos de calcáreas. La presencia de nitratos suele darse cerca de casas, ganados, campos y granjas. También afecta la presencia de yesos.
  • Factores biológicos: la presencia de una especie a veces depende de que también existan otras en el mismo lugar. Además, hay factores vegetales tales como las plagas, la microflora, la competencia vegetal por el suelo o la alimentación de ciertos animales; los factores animales se basan más en la depredación, la polinización y la diseminación mientras que los factores humanos incluyen las actividades forestales, las agrícolas, las ganaderas, los incendios o la contaminación.

En siguientes entradas daremos ejemplos más concretos de cómo se manifiestan los factores mencionados en lugares concretos, así como de los biomas resultantes.

La probabilidad y el número π

El método Montecarlo

Imagen: Casino de Montecarlo. Fuente: Monte-Carlo SBM.

La probabilidad se puede definir como la relación entre el número de casos favorables en la realización de un hecho y el número de casos posibles; en otras palabras, el número de veces que se cumple un hecho, determinado por nosotros, en un experimento. Para conocer múltiples veces la probabilidad de un hecho se realiza una experiencia aleatoria y se denomina espacio muestral al conjunto de resultados posibles, identificándose habitualmente con Ω.

Dentro de la probabilidad no podemos prever cual será el resultado posible del espacio muestral, pero sí qué casos serán más probables que otros. Cada parte del espacio muestral se denomina acontecimiento (o suceso), de esta forma la probabilidad de cada acontecimiento es igual al número de casos favorables dividido por el número de casos posibles.

Si realizamos un número n de repeticiones del experimento E y f es el número de veces que se ha producido el suceso A, la frecuencia relativa de A es f/n. Si n tiende a infinito f/n tiende a estabilizarse en un número que es la probabilidad del acontecimiento A o P(A). La probabilidad de un suceso está comprendida, por lo tanto, entre 0 y 1, siendo 0 la imposibilidad y 1 la total certeza.

Los estudios de probabilidad se iniciaron con los juegos de azar durante los siglos XVII y XVIII con matemáticos como Bernoulli, Huygens y Pascal que desarrollaron el cálculo de probabilidades, al que también contribuyeron Euler, Gauss y Laplace entrando en el siglo XIX. En el siglo XX Kolmogorov creó la teoría de conjuntos y la teoría de medida, de gran importancia ambas en probabilidad y estadística.

El número π (pi) es un número irracional producto de la relación entre la longitud de una circunferencia y su diámetro. Desde la antigüedad se ha intentado determinar su composición exacta aproximándose con diversos grados de éxito. En -1800 el egipcio Ahmes lo aproximó con 256/81, Arquímedes en el siglo III a. C. lo hizo con 22/7 y en el siglo V el chino Zu Chongzhi con 355/113. Actualmente se utilizan computadoras que han permitido calcular π con millones de cifras exactas, pero aun no se le ha encontrado el final.

Para calcular el número π mediante la teoría de la probabilidad se utiliza el llamado método Montecarlo, en honor al casino mas famoso del mundo en Mónaco. El método permite aproximar expresiones matemáticas complejas mediante la generación de números aleatorios. Si tenemos un cuadrado de área 4 y lados de 2 unidades, dentro del mismo podemos inscribir una círculo de radio 1 y área igual a π. Cogiendo una sección del cuadrado formada por un cuarto del círculo obtenemos un cuadrado de lado 1 y un cuarto del círculo de radio 1 y superficie igual a π/4. Si generamos un punto al azar dentro del nuevo cuadrado la probabilidad de que esté dentro del área del círculo es de π/4.

A medida que generamos más puntos la frecuencia de que se encuentren dentro del círculo se acerca a π/4. Al generar n pares de números (x, y) aleatorios comprendidos entre 0 y 1 sabiendo que x²+y²<1 es un punto del círculo podemos determinar que:

C = número de veces que (x, y) está dentro del círculo.

P = C/n = π/4

π = 4C/n

Ahora podemos realizar una simulación generando números dentro del cuadrado con el semicírculo a partir de un sencillo programa de Basic:

10 INPUT “NÚM. DE PUNTOS:”; N

20 FOR I = 1 TO N

30 X = RND: Y = RND

40 IF X * X + Y * Y < 1 THEN C = C +1

50 NEXT I

60 PRINT “PUNTOS:”;N, “PI:”; 4 * C/N

Así obtenemos diversos resultados que indican que la probabilidad real se acerca a la teórica a medida que nos acercamos a infinito y generamos más puntos:

Puntos           Pi

1                      4

5                      3’2

10                    2’4

50                    3’04

100                  3’16

500                  3’208

1000                3’136

5000                3’1256

10000               3’1496

100000             3’14664

1000000           3’14172

El valor actual de π hasta con 20 decimales es: 3’14159265358979323846.

Página web para utilizar el método Montecarlo para aproximarse a π

Estimación de π mediante Montecarlo con R

Y también en Python

El culto a Mitra en la Germania Superior

La religión de la frontera y los soldados

Imagen: Bajorrelieve del Mitra Tauróctonos (Mitra el matador de toros) hallado en Neuenheim (Heidelberg, Alemania), 1902.

La provincia romana de Germania Superior ocupaba el curso alto y medio del río Rin y los cursos altos del Saona y el Doubs en los territorios del sudoeste de Alemania, Alsacia y el Franco-Condado. Su capital era Maguncia (Mogontiacum) y su origen parece remontarse a algún punto entre -58 y -28, tomando como base la frontera natural del Rin y ampliándola hacia el Este a medida que el Imperio se expandía. Su máxima extensión fue en el año 90, con varias carreteras y empalizadas a lo largo de la Selva de Oden.

Podemos encontrar numerosos restos del culto a Mitra en la provincia, posiblemente muy ligados a su condición de frontera poblada por numerosos legionarios. El mitraísmo era una religión mistérica que gozaba de cierta popularidad en el Impero Romano entre los siglos I y IV. Su deidad principal era Mitra y tenía su mayor difusión entre los soldados, con lo que, exceptuando Roma, encontramos la mayor parte de restos arqueológicos en la frontera, como la Germania Superior. Mitra era una deidad indo-irania de origen incierto alrededor del -1400 y relacionada con el zoroastrismo. Como religión inciática tenía una tradición oral y no se conservan restos escritos, sólo iconográficos. Su centro de culto era el mitreo (mithraeum), que se situaba en cuevas o subterráneos.

El centro de adoración en los mitreos es la imagen de Mitra matando un toro (Mitra Tauróctonos), diversos animales, representando símbolos de la religión y constelaciones, comparten o toman parte activa en la escena observada por dos portadores de antorchas, Cautes y Cautopates, y el dios Sol. En Germania Superior encontramos algunos de los mayores mitreos de Roma, entre los años 80 y 120.

En 1902 J. Hörning descubrió en Neuenheim, Heidelberg, un bajorrelieve de Mitra en un mitreo. El bajorrelieve se asienta en una base y consiste en una imagen central junto a otras más pequeñas alrededor, excepto en la parte inferior que contacta con la base. En el centro está Mitra matando al toro, cuya cola termina en 7 espigas de trigo. La expresión del dios es de tristeza y mira a un cuervo en su capa (destruido en la imagen). Un escorpión pinza los testículos del toro, un perro come del trigo que emana de la herida del cuello y una serpiente se desliza por el suelo hasta una fuente con un león al fondo. Las figuras más pequeñas representan distintas escenas de la vida de Mitra.

Junto a Roma y en las regiones del Rin y el Danubio también fue muy popular el culto a Mitra en Hispania, Britannia y África. El culto congregaba a iniciados exclusivamente masculinos, muy centrado en soldados y comerciantes, con 7 niveles de iniciación y rituales consistentes en ceremonias y banquetes donde se comía pan y se bebía vino. Mitra era conocido como el Invicto, el Soldado o el Sol y fue objecto de numerosos sincretismos con Zeus-Serapis y, sobre todo, el Sol Invicto. Este sincretismo provocó un debilitamiento de su culto en favor del culto imperial al Sol a partir de 274.

Las últimas inscripciones a Mitra se encuentran en el 325 en Germania Superior, la pérdida de territorios fronterizos como consecuencia de las migraciones germánicas debilitó el culto a Mitra, y el auge del cristianismo, con la conversión del Emperador Constantino en 312 (y el consecuente Edicto de Milán de 313), significó el principio del fin. Los mitreos fueron, además, objeto de destrucción sistemática por parte de los cristianos y por ello son poco frecuentes en las zonas centrales del imperio, en contraste a su mayor difusión en la frontera[1].

[1] Aguado, P. (2001). “El Culto a Mitra en la época de Caracalla” en Gerión. Revista de Historia Antigua, 19, Madrid: Universidad Complutense, p. 559-568.

Sociedades y poder en Europa y Asia

Situación en el siglo XV

Imagen: Venecia, Procesión en la plaza de San Marcos de Gentile Bellini (1496). La Serenísima República de Venecia fue un estado comercial marítimo europeo cuyo apogeo se sitúa en el siglo XV.

Entre 1405 y 1433 el eunuco chino Cheng Ho hizo siete grandes expediciones náuticas con 300 barcos de más de 120 metros de eslora y 30 000 hombres, por expedición. El primer viaje les llevó hasta Java, Sumatra, Ceilán y Calicut (India); a partir del segundo repitió la ruta y la amplió hasta la península arábiga y el Mar Rojo; finalmente acabó el séptimo viaje llegando casi hasta el final de la costa índica de África retornando a China con dos jirafas y ébano.

Los mandarines decidieron matar a Cheng Ho tras sus viajes (aunque existen varias teorías sobre su muerte), prohibieron los barcos de alto cabotaje y en 1440 también a cualquier chino embarcarse en navíos extranjeros. Más adelante quemaron los astilleros y prohibieron alejarse más de 15 Km de la costa: China lo tenía todo comercialmente hablando en el siglo XV. Mientras en Europa se buscaban comercio, tierras, esclavos y cristianos en China no había religión que exportar, disponían de una gran población de campesinos, grandes extensiones de tierra y materias primas suficientes.

Los vecinos de China como Dai Viet (Vietnam) o Corea se convirtieron rápidamente en vasallos tributarios, sólo las islas, como Japón o Taiwan, fueron dejadas al margen a partir del siglo XIV. La dinámica interna del país se caracterizaba por la falta de grandes manufacturas -excepto la seda-, pequeños artesanos itinerantes, comercio interior a pequeña escala y control de la moneda por parte del estado. No existen grandes ciudades comerciales en China ni una división clara del campo y la ciudad en los recuentos de población. No hay, por tanto, símbolos del poder local, ayuntamientos o señores y el ejército es de carácter profesional al mando de los mandarines. La monarquía imperial gobierna de forma absoluta mediante los burócratas mandarines (aunque a veces influida por los eunucos de la corte o los confucianos) y los comerciantes y artesanos son la parte más baja de la pirámide social.

Europa, por el contrario, contaba con una población de 80 millones de habitantes (China contaba con unos 100 millones) dividida en múltiples estados territoriales y ciudades-estado, cada uno de ellos políticamente independiente y con ejército propio. Las dos realidades eran muy distintas debido a las características de la tierra y el mar respecto al coste comercial. En tierra el incremento del coste es aritmético siendo muy barato en distancias cortas y muy caro en las largas; el coste en el mar en cambio es curvo, algo más elevado que el de tierra en las distancias cortas, pero estabilizándose a partir de cierta distancia en un coste fijo casi independiente de la distancia.

Esto afecta a la distribución de los centros de comercio, las ciudades costeras son más proclives a la actividad comercial y por ello a forzar la especialización de la producción manufacturera. En cambio la capacidad de circulación se invierte, en mar es muy difícil ejercer el poder a distancia y las comunicaciones son irregulares. El comercio terrestre sólo es viable para productos de lujo de altos costes y fácil transporte (por ejemplo joyas o seda) mientras que el marítimo es viable para todo tipo de producto, es más barato y de mayor capacidad de transporte. En las tierras continentales es más fácil mover tropas, hacer circular la información, recaudar impuestos y hacer valer las leyes; los derechos individuales, la equidad y el comercio son características, en cambio, de los estados marítimos.

La comunicación en tierra es jerárquica, de dominación, el poder se emana desde la cúspide y ésta recibe el dinero obtenido de la base, son sociedades agrarias con un dominio directo del territorio, una gran administración y burocracia, suelen ser monarquías; por ejemplo la mencionada China o Francia, con ciudades mercado interiores. En el mar la comunicación es lineal, entre iguales, con acuerdos bilaterales y comercio entre ambas partes, son sociedades comerciales de acuerdos mutuos y formas de gobierno pactadas, suelen ser repúblicas; por ejemplo Génova o Venecia, con ciudades comerciales marítimas o fluviales.

En Europa las monarquías dominaban la periferia en el siglo XV (Castilla, Francia, Inglaterra, Lituania, Hungría, Moscovia) y las repúblicas el centro (estados germánicos e italianos). Los estados monárquicos territoriales tienen una gran fuerza militar y de coacción apoyada por una gran población, aunque carecen de capital para invertir y capacidad de comerciar, siendo el caso inverso el de las repúblicas urbanas. Durante la edad moderna las campañas miliares de los grandes monarcas fueron  financiadas por los grandes burgueses de las repúblicas como los Medici, los Fugger o los genoveses en una combinación de demografía y capital.

Pero los grandes casos presentados son modelos ideales, la mayoría de veces hay combinaciones mixtas de ambas realidades, como en Cataluña con Barcelona. Mientras que Cataluña es un fuerte estado territorial coaccionador, la ciudad de Barcelona está gobernada por un consejo y dispone de una carta de libertades desde el siglo XIII dentro de ese estado.

La Geografía utiliza las tecnologías informáticas

Los Sistemas de Información Geográfica

Imagen: Mapa resultante del área óptima de localización de una actividad comercial de supermercado en Mataró, en base a los criterios de proximidad a aparcamientos y lejanía de los competidores. El mapa se realizó mediante el software gvSIG siguiendo una actividad didáctica del Portal Educativo de Sistemas de Información Geográfica (PESIG).

En esta entrada hablaremos de una de las tecnologías que más éxito ha tenido en la Geografía y en los campos de la ciencia y la administración: los Sistemas de Información Geográfica. La Geografía ha sido una de las disciplinas que más se ha visto afectada por la aparición de las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) y el acceso a datos mediante Internet. La alta disponibilidad de mapas y datos digitales, la georreferenciación, las tecnologías portátiles como el Sistema de Posicionamiento Global (GPS), el almacenamiento en la nube y las aplicaciones para móviles han permitido que todas las personas se conviertan en sensores de información geográfica, la compartan, la consulten y la analicen.

Dentro de las TIC encontramos las Tecnologías de la Información Geográfica (TIG), que se corresponden con todas aquellas herramientas que permiten generar, procesar o representar información con variables que están, o son susceptibles de estar, georreferenciadas en el espacio. Las TIG permiten relacionar información de cualquier tipo -mediante bases de datos- con una localización geográfica y además vincular entre sí simultáneamente capas de diferentes tipos de información. En las TIG podemos incluir herramientas muy variadas, como la cartografía online, los visores de mapas, las Infraestructuras de Datos Espaciales (IDE), el GPS, los Sistemas de Información Geográfica (SIG), la teledetección (o percepción remota) y los globos virtuales.

Un Sistema de Información Geográfica es un conjunto integrado de elementos informáticos, humanos y de procedimientos diseñado para la recogida, almacenaje, manipulación, despliegue y análisis de datos espaciales y sus atributos relacionados. Normalmente los SIG se utilizan para resolver problemas complejos de planificación y gestión de nuestro entorno y algunos autores los consideran una disciplina en sí misma capaz de generar, procesar o representar información geográfica.

Uno de los aspectos clave de los SIG es la capacidad de modelar la realidad en capas de información, permitiendo un análisis de forma independiente o relacionada entre las diferentes dimensiones que configuran el territorio. Este tratamiento permite trabajar de forma selectiva según las necesidades, aislando información o gestionándola de forma simultanea. La cartografía -representación de los datos en un mapa- es una de las capacidades del SIG, pero no la única ni la más importante, un SIG permite realizar análisis espacial, como función principal, y tomar decisiones sobre el territorio.

Las propias palabras que componen el nombre SIG nos permiten también saber más sobre su naturaleza. Un sistema es un conjunto de elementos interrelacionados, así pues un SIG se compone de unidades más pequeñas que se relacionan entre ellas. La información es un conocimiento desarrollado a partir de datos, con lo que un SIG debe ser capaz de utilizar datos y de generar información nueva a partir de ellos. Finalmente, estos datos además son geográficos lo que implica un componente territorial datado en una fecha concreta.

El sistema de un SIG se compone de máquinas -el hardware: computadoras, satélites, GPS, impresoras, monitores, etc.-, programas informáticos -el software: ArcGIS, Geomedia, Miramon, etc.-, datos almacenados, usuarios, procedimientos y modelado –reglas de uso y plan de aplicación de operaciones para conseguir los objetivos deseados-. Los datos geográficos a su vez tienen que poseer: una localización en el espacio referida a un sistema de coordenadas, unos atributos descriptivos y permitir establecer relaciones entre esos atributos. Los usuarios de un SIG siguen un proceso de trabajo compuesto de:

1- Entrada: captura y edición de datos, digitalización, proceso de imágenes (de satélite, fotografía aérea u ortofotos).

2- Gestión: almacenaje y actualización de los datos según el modelos de datos:

  • Vectorial: mediante objetos geométricos como el punto, la línea y el polígono.
  • Raster: mediante imágenes con celdas que contienen un único atributo.

3- Procesamiento de datos: corrección, manipulación y transformación de los datos.

4- Análisis: superposición y conectividad entre los datos que permite crear información nueva. El análisis se basa en la contigüidad, la coincidencia, la proximidad, el radio de acción (buffer), la geometría de coordenadas y en operaciones lógicas (SQL, Booleanas).

5- Representación: anotaciones, simbología y comunicación de la información resultante del análisis mediante mapas y tablas, fundamentalmente, en pantalla, digital o en papel.

Un SIG combina datos desde escalas locales hasta escalas globales y nos permite crear, interactuar con y analizar esos datos para tomar decisiones basadas en patrones espaciales. Debido a que las bases de datos se apoyan en información espacial el usuario se concentra en analizar patrones, relaciones y tendencias.

Gracias a las funciones que hemos enumerado los campos de uso del SIG son múltiples: la planificación territorial, la arqueología, el catastro, los estudios de mercado, los seguros, el control de epidemias e incendios o la protección del medio ambiente, por ejemplo. El primer SIG surge en 1962 en Canadá creado por Roger F. Tomlinson, y Carl Steiniz desarrolló las primeras ideas sobre su aplicación en planificación urbana y análisis del paisaje, pero no se comercializaron hasta los años 80 del siglo XX. Los SIG se llevan enseñando en las universidades dentro de una gran diversidad de departamentos para planeamiento, prospecciones, ciencias forestales y arquitectura además de en geografía, ciencias ambientales o biología.

Fuentes en Geografía de la Población

Las principales fuentes en España

Imagen: Cruce de la estación del barrio de Shibuya en Tokio, el llamado “Scramble Kōsaten“, distrito con una densidad de población de casi 15 000 habitantes por Km2.

La Geografía de la Población se encarga de estudiar las relaciones entre el territorio y sus características con la estructura y la dinámica de la población, la distribución, las migraciones y su crecimiento. Para poder realizar ese estudio es necesario recopilar datos sobre la población a analizar mediante las fuentes más completas y fidedignas que indaguen dentro de una región, municipio o estado concreto. Las más utilizadas en España son el censo de población, el padrón municipal, las estadísticas vitales, el padrón continuo, los nomenclátor, el movimiento natural de la población y las encuestas.

El censo de población es la fuente con mayor información, recuenta los habitantes de un estado clasificados según diferentes datos demográficos, su objetivo es saber cuánta población hay y sus características. Es universal, de obligado cumplimiento y veracidad, se reparte a los hogares (pero la información es individual), es simultáneo en un momento concreto y existe un compromiso para repetirlo periódicamente, normalmente cada 10 años, aunque depende de la riqueza y la población del país, ya que requiere mucha inversión. El censo está regulado por la administración central del estado (mediante institutos de estadística normalmente, en España el Instituto Nacional de Estadística -INE- desde 1970) y se garantiza su realización, obligatoriedad, veracidad y protección de los datos por ley.

El padrón municipal recoge información parecida a la del censo con las diferencias de que es de ámbito municipal, y no estatal, y no tiene secreto estadístico. Debido a la falta de protección las preguntas del padrón son más reducidas, pero incluyen datos sobre la vivienda, el género, la edad, el nacimiento y los estudios, encaradas hacia el censo electoral. Los municipios más grandes piden los datos directamente al censo o a los institutos de estadística regionales (como el Institut d’Estadística de Catalunya -Idescat-) debido al gran volumen de población que manejan. El padrón es una herramienta muy necesaria para poder gestionar y planificar los servicios de sanidad, las elecciones y el uso de infraestructuras. Desde 1986 hasta 2001 se realizaba cada 5 años, pero desde entonces se propuso cambiar al padrón continuo.

La ONU recomienda un listado de preguntas a realizar por los países en sus estudios demográficos. Algunos ejemplos son: lugar de residencia, lugar de nacimiento, composición del hogar, género, edad, estado civil, ciudadanía, religión, idiomas, grupo étnico, hijos (vivos y totales), defunciones en el último año, alfabetización, asistencia escolar, nivel de instrucción, ocupación y rama, ingresos, tiempo trabajado, discapacidades, etc. Las preguntas varían de país a país, según sus necesidades y presupuesto, y en algunos casos son de uso partidista o polémico.

Las estadísticas vitales son los datos sobre nacimientos, matrimonios, defunciones y divorcios en un momento concreto. Se actualizan constantemente obligando a su cambio a la población por ley en el Registro Civil desde 1871. Existe una amplia colaboración entre el Registro, el INE y el padrón para compartir datos entre ellos y realizar una explotación estadística de los mismos. Los datos del Registro Civil también están protegidos y se exige veracidad.

El padrón continuo se elabora a partir del Registro Civil sumando el número de nacimientos y restando las defunciones a la población inicial de esta fuente. Debido a la obligatoriedad de empadronarse si hay un cambio de domicilio o entrada en el país el INE actualiza el cambio en el padrón continuo cuando se notifica. Pero esto comporta problemas, porque muchas personas sólo se empadronan si lo necesitan y a menudo no lo hacen, incluso algunos municipios que no quieran perder población pueden falsear los datos o pueden existir problemas de comunicación o burocracia interna que ralenticen la actualización. También existen datos como el nivel de instrucción que no se pueden actualizar constantemente; aunque el trabajo de campo es caro y comporta problemas no debería de abandonarse ya que permite mayor fiabilidad.

El nomenclátor se realiza paralelo al censo por unidad de población, no municipio, y nos proporciona información inframunicipal importante para el poblamiento de un territorio. Se lleva a cabo desde el siglo XIX y nos da información sobre el número de entidades de población dentro de un municipio y su tipología (villa, lugar, masía, etc.), la población por género, el número de viviendas y la distancia entre la capital y la entidad.

El movimiento natural de la población es una publicación anual del INE donde se registran los movimientos del Registro Civil desde 1975. La ONU recomienda que en un boletín de estadísticas vitales se diferencie entre el lugar donde se produce el suceso y el lugar de residencia debido a que los hospitales tienen un índice mucho más elevado de nacimientos y defunciones que otros lugares, por ejemplo, o la diferencia entre el municipio de un matrimonio y el lugar de residencia posterior de la pareja. La ONU también recomienda una serie de preguntas como: datos del recién nacido (prematuro, parto múltiple), datos de la madre y el padre (edad, profesión, residencia, estado civil, hijos), datos sobre el difunto (edad, estado civil, género, profesión, residencia), causas de la muerte, causas antecedentes a la muerte (enfermedades, lesiones), religión del matrimonio, etc.

Además de las encuestas de carácter privado o esporádico existe la “Encuesta de fecundidad y familia” de la ONU con continuidad desde 1950 hasta 1995 con las mismas preguntas en cada periodo de 10 años aproximadamente. El resto de encuestas son poco comparativas, aunque sirven para ampliar la información del resto de fuentes, junto a variables indirectas interesantes (por ejemplo, el uso de preservativos).

Según los países el porcentaje de respuesta a las fuentes varía. En la UE, los Estados Unidos, Japón, Australia, Venezuela, Canadá y Argentina el porcentaje es alto; en Rusia, China, y el resto de América, Asia y África septentrional y austral es medio; en cambio en África central es bajo. Los datos sobre nacimientos suelen ser mejores que el resto de datos y en las áreas urbanas son más fiables que en las rurales.

El contexto regional catalán

Península Ibérica, Europa y el Mediterráneo

Imagen: Puerto de Barcelona en 2013.

Como ya hemos comentado en entradas anteriores Cataluña es un país de forma triangular de dimensiones pequeñas, situado en el extremo noreste de la península Ibérica. El lado norte tiene una extensión de 220 km y está situado en los Pirineos orientales, el lado sureste, el más largo, mide 580 km y discurre por la costa mediterránea mientras que el lado oeste limita con Aragón y Valencia a lo largo de 280 km. En el contexto español es la 6ª comunidad autónoma en superficie (de 19, contando las dos ciudades autónomas) y en el europeo se asemeja a regiones pequeñas como Bélgica (30 000 km²), Países Bajos (41 000 km²) o Dinamarca (43 000 km²). Siendo la media regional en Europa de 17 000 km² Cataluña entra dentro del grupo de regiones grandes, como la alemana Baden-Württemberg (35 000 km²).

En Cataluña confluyen tres grandes áreas: Europa, España y el Mediterráneo. Estas tres escalas marcan la historia de Cataluña como territorio. Inicialmente nace dentro de la esfera del Imperio Carolingio (s. IX), cuando comienza el proceso de configuración de la región, posteriormente se incluye dentro de España social, política y económicamente, mientras que el mar Mediterráneo siempre ha sido el marco principal económico y cultural de Cataluña gracias a su tradición marinera.

Aun estando alejada de los grandes conflictos europeos en los últimos 200 años las corrientes económicas, filosóficas y sociales del continente han influido a la región; la industrialización catalana y su burguesía, por ejemplo, son de un corte más semejante al europeo que no al español. Cataluña ha sido la puerta de entrada de ideas y personas de Europa hacia España hasta la llegada del mercado único y la unión monetaria (1986-2002), un corredor de flujos bilaterales que ha fomentado la naturaleza comercial de la región, y su primacía en adquirir las ideas del continente respecto al resto de la península.

Pero desde el siglo XV se produce una migración del centro económico europeo desde el Mediterráneo hasta el Atlántico, desde los centros de Génova y Venecia hacia los de Londres, Amberes y Amsterdam. Se configura el inicio de la llamada “Banana Azul” que actualmente incluye el eje Londres – Frankfurt – Milán, entre otras ciudades importantes, dejando el sur del continente, y por tanto Cataluña, lejos de los flujos de poder y riqueza de la Edad Moderna. Sólo a partir de los años 50 del siglo XX se inicia una recuperación del área mediterránea, gracias en parte al turismo de masas,  creándose la “Banana Dorada” con el eje Barcelona – Tolosa – Niza – Milán. Mientras que la primera se caracteriza más por actividades financieras e industriales la segunda apunta más a nuevas tecnologías e investigación.

Estando en el istmo peninsular la región ha estado históricamente acotada como tierra de frontera entre dos grandes estados territoriales, Castilla y Francia. Ha actuado como nexo de unión de ambos imperios y ha realizado las funciones de cojinete, sufriendo agresiones por ambas partes, pero también aprovechándose de ambas potencias cuando ha podido. Cataluña colecta actualmente los principales flujos desde y hacia Europa de la península en cuestiones de turismo, petroleo (Tarragona) y mercancías (logística) gracias a su peculiaridad física con las mejores vías de comunicación hacia el norte y su posición costera.

Barcelona, la capital catalana, es atípica desde el punto de vista geo-político europeo, está a la altura de muchas capitales de estado, sin serlo, y localizada en una posición intermedia entre Madrid y París, siendo más semejante a la primera que a la segunda. La centralización francesa en París impide que las ciudades intermedias se desarrollen, mientras que la descentralización española permite la creación de ciudades de mayor importancia en esa escala como también es el caso de Sevilla, Valencia o Bilbao. De esta manera Barcelona ha podido absorber la población y la actividad económica, tecnológica, científica y social de Cataluña, estando al tercer nivel europeo como Berlín, Roma o Bruselas.