El medio ambiente desde la Geografía Humana

El análisis sistémico de la problemática ambiental

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En un sistema, como conjunto de elementos relacionados entre ellos (von Bertalanffy), hay una interacción permanente de los diversos actores, agentes activos, que lo componen. Esta interacción crea necesariamente conflictos de intereses entre estos actores y, al mismo tiempo, con el medio ambiente pasivo.

Nuestro medio, por tanto, está sujeto a una serie de problemas generados por esos conflictos, los cuales no se dan de forma aislada sino en un complejo cuadro donde se alimentan unos a otros. Para poder resolver esos problemas necesitamos ponerlos en contexto en un marco ambiental global. En otras palabras: la problemática ambiental no es la suma de los diversos problemas sino el resultado de la interacción de diversos problemas al mismo tiempo.

Para poder tratar esas problemáticas serían necesarios cambios radicales en nuestra manera de pensar respecto a la concepción de la finitud de los recursos, aceptar que el actual paradigma condena a la pobreza a la mayoría de la humanidad o que los países centrales (Europa, Norteamérica, Japón y Australia) imponen su modelo al resto del planeta como el único posible, por ejemplo. Una manera de pensar que incluye la ética, la educación, la economía, la ciencia y la tecnología; con una apuesta por la sostenibilidad basada en observar el medio y el largo plazo, en lugar del corto.

No es posible la sostenibilidad si no se analiza el problema desde la perspectiva del sistema-mundo, tal y como ya apuntaba Wallerstein en su concepción de la economía planetaria como un sistema formado por sub-sistemas. Los sistemas sociales y naturales se regulan retroalimentándose mutuamente, sus efectos se hacen visibles en otros sistemas que a su vez influyen en las acciones que los diversos actores toman dentro de cada uno. Los flujos de un sistema a otro, los nexos de unión de esos flujos y las formas de conexión entre los elementos son vitales para poder entender todo el sistema-mundo e influir en él.

Existen una serie de cuatro sub-sistemas fundamentales en la Tierra:

La Biosfera: El espacio con vida, el conjunto de los seres vivos, que añadido a su medio abiótico (atmósfera, hidrosfera, litosfera) formarían la ecosfera, todos los sistemas naturales mundiales.

La Tecnosfera: El sistema de estructuras creadas por el hombre y que se asienta en la ecosfera; son todos los asentamientos e infraestructuras humanas.

La Sociosfera: El conjunto de entidades humanas que controlan las relaciones de los otros dos sistemas anteriores: estados, municipios, empresas, iglesias, etc.

La Noosfera: Esfera construida por los conocimientos e ideas aplicados a la gestión de las relaciones humanas y entre sistemas, son las telecomunicaciones, la informática y la tecnología en general, desde la más rudimentaria a la más actual.

En conclusión, cualquier problemática ambiental es un desajuste en cualquiera de los cuatro sistemas, cuando estos están en equilibrio, y debemos analizarla desde la perspectiva de múltiples disciplinas transversales, ya que sólo de esta manera podremos abarcar toda su magnitud y extensión.