La transición feudal

De la edad antigua a la edad media

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Imagen: homenaje al rey Alfonso II “el Casto” de Aragón en el Liber Feudorum Maior (1192).

En torno al año 1000 tuvo lugar lo que se puede denominar la “revolución feudal”. Este concepto, y su interpretación como “revolución”, fue acuñado durante los años 70 del siglo XX por Georges Duby, aunque ya antes existía un debate entorno al feudalismo. La palabra empezó a utilizarse estrechamente en relación con el Antiguo Régimen a principios del siglo XIX, de forma despectiva y equivalente a barbarie, falta de estado y despotismo. Paralelamente se crearon dos lineas de investigación: una en torno al derecho privado, muy restringida y sólo en el ámbito del Derecho, y otra de carácter económico relacionada con el modo de producción feudal, estado intermedio entre el esclavista y el capitalista.

A partir del siglo XX esas dos lineas lineas opuestas en torno al feudalismo son objeto de crítica. Marc Bloch en los años 30 valoraba negativamente esas posturas extremistas buscando alejar el concepto de feudalismo del de institución de derecho o modo de producción y del de antiguo régimen. La vertiente institucional estudiaba el feudalismo ligado al feudo y al vasallaje, como parte exclusiva del derecho privado mientras que la vertiente materialista lo trataba como un modo de producción económica más, vinculada a las tesis marxistas. A partir de 1970 se insiste en precisar más y estudiar el feudalismo como un sistema social que engloba tanto la manera de producir, como aspectos culturales y de derecho, y a analizarlo como sistema social de forma más holística.

Guy Bois, a partir de las ideas de Duby, profundizó en esa linea tras investigar la región de Cluny en Francia. Estableció que existe una ruptura respecto a la sociedad anterior al año 1000 aproximadamente y planteó que:

  • Europa vivía con unas estructuras de modelo antiguo hasta ese año.
  • Esas estructuras adolecían de disfuncionalidades y sufrían de altibajos.
  • La revolución feudal sucedió en un periodo de larga duración coronado con una ruptura de unos 35 años que originó el sistema feudal.

En el sistema de la antigüedad la jerarquía social se basaba en el eje de personas libres y no libres (esclavos mayoritariamente). La función política la realizaba un estado centralizado que controlaba la fiscalidad, utilizando la ciudad como elemento vertebrador y central de la administración y el comercio, absorbiendo la riqueza del campo de forma unilateral.

En el nuevo sistema feudal medieval la jerarquía social se basaba en la barrera de señores y campesinos. La función política la ejercía el señor de una forma privada que controlaba la justicia y el fisco. La ciudad, al contrario que en el mundo antiguo, pierde protagonismo y se equipara al campo, funcionando como mercado, y existiendo una relación bilateral entre ambos.

En una generación a finales del siglo X se rompió con el Imperio Romano definitivamente, eliminando sus instituciones y quedando sólo el nombre de algunas de ellas (como el título de emperador). Las substituirían otras nuevas basadas en el dominio ejercido por unos señores a través de la fuerza y legitimadas por la religión, para intentar mantener la paz. La violencia feudal vería su máximo durante los siglos X y XI cuando los diferentes señores luchaban por las parcelas de poder de Europa, mientras la iglesia intentaba no ser absorbida por la vorágine.