Un solo mar y un solo mundo

Imagen: Reconstrucción del mapamundi de Claudio Ptolomeo (siglo II) por Johannes de Armsshein hecho en Ulm en 1482 a partir de la obra Geographia. Es interesante comparar las diferencias y similitudes entre este mapa y el de Herodoto, sobre todo el Océano Índico como mar interior. La notación de latitud y longitud de Ptolomeo se utilizó durante mucho tiempo, aunque el cálculo de la longitud presentaba graves errores que no se pudieron corregir hasta la invención de relojes de precisión en el siglo XVII. Este error presentaba al Mar Mediterráneo como mucho más largo de lo que es realmente, colocando el extremo Este de Asia mucho más cerca de la costa Atlántica de Europa y llevando a Cristóbal Colón a pensar que una ruta hacia Asia por el Oeste era posible.

En esta entrada hablaremos de como los exploradores europeos se dieron cuenta de que existe un solo mar que baña todas las costas del mundo y por tanto un solo mundo interconectado, creando el inicio de la globalización. Además también veremos la conquista de los estados americanos fruto de esa expansión, por parte de los españoles.

En 1513 Nuñez de Balboa logró cruzar Panamá desde el Atlántico y descubrió una gran masa de agua, sin saber muy bien qué era, al que llamaron Mar del Sur. Esto llevó a realizar más exploraciones por Panamá y Nicaragua para cartografiar la costa. Dos años más tarde en 1515, Juan Díaz de Solís llegó al Mar de la Plata y descubrió, a su pesar, que era un río. En ninguno de los dos casos se logró el objetivo que se habían propuesto: encontrar un paso hacia Asia a través de América; una conexión marítima que atravesase o bordease el Nuevo Mundo.

Fernando de Magallanes era un marinero y mercenario portugués que estaba resentido con la corona portuguesa debido a que no le había ennoblecido ni enriquecido. De tal forma que decidió probar suerte con la corona castellana y en 1519 organizaron una expedición para bordear América por el Sur. Contaban con marineros españoles, italianos y franceses para una flota de 5 barcos que intentaría llegar a las Indias por el Oeste.

En 1520 llegaron al estrecho de Magallanes, que resultó muy difícil de navegar perdiendo uno de los barcos tras un mes de lucha contra el mar. Poco después sufrió un motín en un segundo barco, que abandonó la expedición, hasta que pudieron llegar a la Patagonia Occidental. Finalmente lograron llegar a las Filipinas en 1521, pero Magallanes murió en medio de un conflicto tribal local, perdiéndose otro barco más. Un marinero de la expedición, Juan Sebastián Elcano tomó el liderazgo y puso rumbo al Sur con dos barcos. En las Molucas compró 23 toneladas de clavo y empezó el largo regreso a la Península Ibérica. Tras naufragar y perder un cuarto barco los Portugueses intentaron darles caza cerca de Java, pero lograron escapar y llegar al puerto de Palos en 1522. La carga de un solo navío fue suficiente para pagar el coste de toda la expedición y sacar beneficios.

A pesar del éxito obtenido el estrecho de Magallanes era impracticable a nivel comercial y militar, y España tuvo que conformarse con la explotación de América y olvidarse de Asia. Por otro lado se había demostrado que existía un solo mar y por tanto un solo mundo donde se podía ir en barco a cualquier parte. En 1560 ya se conocían casi todas las costas excepto Australia, la Antártida y el Ártico y se creó un simbolismo que duraría siglos:

  • Europa: noble, monárquica y dominante.
  • Asia: rica, culta y exótica.
  • África: salvaje, inocente y medicinal.
  • América: caníbal, salvaje y violenta.

Más al Norte, desde Cuba, Hernán Cortés zarpó con una expedición con destino México en 1519. Contaba con 610 hombres (500 soldados y 110 marineros), 16 caballos, 13 mosquetes y 10 cañones de bronce. En 3 años Cortés dominó la confederación Azteca y produjo una corriente de migración hacia el Norte, hacia el Río Grande. Al encontrarse con indios nómadas, no agricultores, que huían al ver a los conquistadores decidieron dejar la frontera ahí ya que no había nadie a quien dominar.

En 1531 Francisco Pizarro inició la conquista del Imperio Inca desde Panamá, que duraría dos años. Continuará su expansión hasta Bogotá y desde Cuzco hacia el Sur llegando en 1542 a Santiago de Chile. Allí encuentran la misma situación que en el Norte y finalizan su conquista. En 1549 se había conquistado a los Aztecas, los Mayas y a los Incas y se puso bajo dominio español a 50 millones de indios.

Los estados que se encontraron eran muy jerarquizados y piramidales, con un gran control social. Los españoles solo tuvieron que substituir a la jerarquía superior para dominarlos y cambiar su religión por la católica. Además encontraron algo que condicionó la explotación americana, y la economía española, de los siguientes siglos: oro y plata en enormes cantidades.

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Las aventuras marítimas de Castilla y Portugal

Siglos XV y XVI

Imagen: mapamundi de Martín Waldseemüller (Universalis Cosmographia), 1507, con la primera aparición del nombre de América, al considerar el cartógrafo a Américo Vespucio descubridor del continente, por error.

En esta entrada vamos a describir las expediciones portuguesas y castellanas por los océanos Índico y Atlántico, respectivamente, junto a los problemas con que se encontraron.

Portugal y la navegación índica

El negocio portugués del siglo XV incluía tres elementos principales: el tráfico de esclavos africanos a las islas atlánticas (Cabo verde, Madeira), el cultivo de la caña de azúcar y el extenso circuito comercial de importación/exportación entre Europa y África.

Todo este negocio logró financiar, entre otras cosas, la expedición de Vasco de Gama (1497-1499) que bordeó el Cabo de Buena Esperanza hasta la India, previamente avistado ya por Bartolomé Díaz en 1488. De Gama llevó 4 barcos a través del Cabo y realizaron la ruta de Mombasa a Calicut contratando a un piloto indio. Al llegar a la India los bienes para comerciar en África que portaban no servían porque a Calicut ya habían llegado portugueses por tierra, se encontraron con cristianos y sólo pudieron volver con dos noticias: que existía una ruta por mar hasta la India y que el nicho comercial ya estaba ocupado por los musulmanes.

Portugal envió una flota armada con órdenes de destacar una fuerza permanente en la zona. Para intentar sacar a los musulmanes y ocupar su zona comercial Álvares Cabral volvió a la India con 12 barcos en 1500 (de los que volvieron 7, y de camino descubrió Brasil) teniendo enfrentamientos con los barcos árabes en el Índico. Hasta 1519 hubo una situación de guerra naval provocada por las incursiones portuguesas y propiciada por los venecianos, que ayudaban a los árabes para que no se vendieran especias en Lisboa sin pasar por Venecia.

Los portugueses tenían barcos mejor armados que los árabes y establecieron bases isleñas cerca de la India, como Goa en 1512, Malaca en 1519 y Ormuz en 1520. Debido a que los árabes y malayos estaban desunidos en pequeños reinos, Portugal pudo derrotarlos gracias a una mejor organización y mayor capital invertido. Al tener mejor posición estratégica y geográfica Portugal podía controlar, dirigir y transportar las especias y mercancías del Índico, substituyendo a los árabes y malayos; al mismo tiempo las elites indias seguían beneficiándose del comercio ya que, simplemente, se habían substituido unos mercaderes por otros.

La expedición atlántica de Castilla

Nace por casualidad mientras Cristóbal Colón busca una nueva ruta hacia Catay y las Molucas, tras varias semanas siguiendo los vientos alisios continuamente en una ruta fija logra llegar a América en 1492.

A partir de 1248 con la conquista de Sevilla, Castilla consigue un paso hacia el Atlántico y un litoral hasta Gibraltar. Desde allí se planifican varias expediciones político-comerciales como la conquista de las Canarias (1402-1478). En 1492 se conquista Granada y Castilla ha de dar un nuevo objetivo a la población, de esta manera aceptaron el viaje de Colón como una posible válvula de escape.

Colón no trajo mucho oro, ni siquiera especias, pero sí trajo indios paganos que había que cristianizar. Debido a esto el Papa concede una bula en 1493 para cristianizar las Indias y las discusiones sobre los derechos de las rutas llevaron al tratado de Tordesillas en 1494 que dividió el mundo para descubrir entre Castilla y Portugal en base a un meridiano.

En el primer viaje Colón llevó 3 carabelas, varios marineros y soldados; en el segundo viaje se incrementó la dotación a 12 barcos con 1500 hombres y el religioso Rodríguez de Fonseca organizó una colonia con campesinos, artesanos y frailes. La colonia fracasó, pero Fonseca se encargaría de organizar toda la empresa de las Indias posteriormente. Entre 1492 y 1502 todas las expediciones fracasarán.

A partir de 1502 los portugueses ya tendrán colonias en Brasil, lo que forzó una nueva estrategia castellana. Se decide que los indios son hombres con alma y hay que salvarlos, estableciéndose la primera ciudad: Santo Domingo. Ciudad fundada por los dominicos, confesores de la reina, con unos 2500 hombres, más animales y soldados. El objetivo era una colonia agrícola y ganadera. Hasta 1520 se establecerían colonias castellanas en América.

Surgen entonces las encomiendas de indios a colonos, pero ésto provoca una nueva crisis. Los indios se mueren, o los matan los propios colonos, y Bartolomé de las Casas recomienda abandonar América, eliminar las encomiendas y proteger a los indios. En su lugar se envían frailes jerónimos en una comisión para estudiar la situación de los indios, los colonos y el trabajo. La conclusión fue que los nativos no estaban acostumbrados a trabajar y arar la tierra y se buscó mano de obra esclava en los africanos negros para substituirlos.

Sociedades y poder en Europa y Asia

Situación en el siglo XV

Imagen: Venecia, Procesión en la plaza de San Marcos de Gentile Bellini (1496). La Serenísima República de Venecia fue un estado comercial marítimo europeo cuyo apogeo se sitúa en el siglo XV.

Entre 1405 y 1433 el eunuco chino Cheng Ho hizo siete grandes expediciones náuticas con 300 barcos de más de 120 metros de eslora y 30 000 hombres, por expedición. El primer viaje les llevó hasta Java, Sumatra, Ceilán y Calicut (India); a partir del segundo repitió la ruta y la amplió hasta la península arábiga y el Mar Rojo; finalmente acabó el séptimo viaje llegando casi hasta el final de la costa índica de África retornando a China con dos jirafas y ébano.

Los mandarines decidieron matar a Cheng Ho tras sus viajes (aunque existen varias teorías sobre su muerte), prohibieron los barcos de alto cabotaje y en 1440 también a cualquier chino embarcarse en navíos extranjeros. Más adelante quemaron los astilleros y prohibieron alejarse más de 15 Km de la costa: China lo tenía todo comercialmente hablando en el siglo XV. Mientras en Europa se buscaban comercio, tierras, esclavos y cristianos en China no había religión que exportar, disponían de una gran población de campesinos, grandes extensiones de tierra y materias primas suficientes.

Los vecinos de China como Dai Viet (Vietnam) o Corea se convirtieron rápidamente en vasallos tributarios, sólo las islas, como Japón o Taiwan, fueron dejadas al margen a partir del siglo XIV. La dinámica interna del país se caracterizaba por la falta de grandes manufacturas -excepto la seda-, pequeños artesanos itinerantes, comercio interior a pequeña escala y control de la moneda por parte del estado. No existen grandes ciudades comerciales en China ni una división clara del campo y la ciudad en los recuentos de población. No hay, por tanto, símbolos del poder local, ayuntamientos o señores y el ejército es de carácter profesional al mando de los mandarines. La monarquía imperial gobierna de forma absoluta mediante los burócratas mandarines (aunque a veces influida por los eunucos de la corte o los confucianos) y los comerciantes y artesanos son la parte más baja de la pirámide social.

Europa, por el contrario, contaba con una población de 80 millones de habitantes (China contaba con unos 100 millones) dividida en múltiples estados territoriales y ciudades-estado, cada uno de ellos políticamente independiente y con ejército propio. Las dos realidades eran muy distintas debido a las características de la tierra y el mar respecto al coste comercial. En tierra el incremento del coste es aritmético siendo muy barato en distancias cortas y muy caro en las largas; el coste en el mar en cambio es curvo, algo más elevado que el de tierra en las distancias cortas, pero estabilizándose a partir de cierta distancia en un coste fijo casi independiente de la distancia.

Esto afecta a la distribución de los centros de comercio, las ciudades costeras son más proclives a la actividad comercial y por ello a forzar la especialización de la producción manufacturera. En cambio la capacidad de circulación se invierte, en mar es muy difícil ejercer el poder a distancia y las comunicaciones son irregulares. El comercio terrestre sólo es viable para productos de lujo de altos costes y fácil transporte (por ejemplo joyas o seda) mientras que el marítimo es viable para todo tipo de producto, es más barato y de mayor capacidad de transporte. En las tierras continentales es más fácil mover tropas, hacer circular la información, recaudar impuestos y hacer valer las leyes; los derechos individuales, la equidad y el comercio son características, en cambio, de los estados marítimos.

La comunicación en tierra es jerárquica, de dominación, el poder se emana desde la cúspide y ésta recibe el dinero obtenido de la base, son sociedades agrarias con un dominio directo del territorio, una gran administración y burocracia, suelen ser monarquías; por ejemplo la mencionada China o Francia, con ciudades mercado interiores. En el mar la comunicación es lineal, entre iguales, con acuerdos bilaterales y comercio entre ambas partes, son sociedades comerciales de acuerdos mutuos y formas de gobierno pactadas, suelen ser repúblicas; por ejemplo Génova o Venecia, con ciudades comerciales marítimas o fluviales.

En Europa las monarquías dominaban la periferia en el siglo XV (Castilla, Francia, Inglaterra, Lituania, Hungría, Moscovia) y las repúblicas el centro (estados germánicos e italianos). Los estados monárquicos territoriales tienen una gran fuerza militar y de coacción apoyada por una gran población, aunque carecen de capital para invertir y capacidad de comerciar, siendo el caso inverso el de las repúblicas urbanas. Durante la edad moderna las campañas miliares de los grandes monarcas fueron  financiadas por los grandes burgueses de las repúblicas como los Medici, los Fugger o los genoveses en una combinación de demografía y capital.

Pero los grandes casos presentados son modelos ideales, la mayoría de veces hay combinaciones mixtas de ambas realidades, como en Cataluña con Barcelona. Mientras que Cataluña es un fuerte estado territorial coaccionador, la ciudad de Barcelona está gobernada por un consejo y dispone de una carta de libertades desde el siglo XIII dentro de ese estado.