Introducción a la Historia

Imagen: El mundo conocido por Herodoto en el año -450. Herodoto es considerado el creador de la Historia en occidente por ser el primero conocido en realizar una compilación racional y estructurada de los sucesos humanos. Fuente.

En esta entrada haremos una pequeña introducción a la Historia para despejar algunas dudas sobre qué es y qué no es la Historia y para evitar malentendidos respecto a cierta visión inmobilista de la disciplina.

¿Qué es la Historia?

La Historia es el saber que estudia los hechos del Pasado referentes a la Humanidad: los acontecimientos, las personas y los materiales que hubieron antes del momento del estudio. A su vez también los interpreta, ya que, aunque la realidad establece que un hecho sucedió, la Historia reconstruye ese hecho sin percibirlo o mostrarlo tal y como fue; es decir: es también una interpretación del Pasado.

Esa interpretación nos sirve para entender nuestro mundo, saber porqué estamos aquí y porqué suceden ciertas cosas, presentada de forma secuencial. Cada suceso en el Pasado provoca multitud de efectos y tenemos que situarlo en un contexto, en un tiempo y espacio determinados, en el medio concreto en el que sucedió ese evento. El análisis de esta secuencia de hechos contextual nos aporta la explicación de qué ha pasado para que la Humanidad esté donde está, y como está, en el Presente.

¿Qué es el historiador?

El historiador es la persona que interpreta la Historia según las fuentes que encuentra. El historiador ordena las fuentes de forma que, aunque individualmente no explicarían nada, presentadas en conjunto proporcionan una explicación del Pasado. Pensar históricamente, según Pierre Vilar, significa vincularse al mundo, formar parte de él; todo lo que nos rodea es Historia y, por tanto, interpretable.

La Historia no es una disciplina cerrada, no existe una explicación absoluta que convenza a todo el mundo sobre lo que sucedió en el pasado. Además aparece documentación nueva constantemente y, en consecuencia, se modifica la información histórica que tenemos continuamente. Por otro lado la Historia no puede ser objetiva, las influencias del presente y las ideologías marcan la interpretación del historiador completamente. Es necesario hacer un gran esfuerzo para poder evitarlo y ofrecer una visión lo más cercana a lo que sucedió en el Pasado.

Las fuentes

Las fuentes históricas son la base de toda investigación. Podemos clasificarlas en cuatro tipos diferentes:

  • Fuentes escritas: son la gran mayoría de las fuentes de que disponemos y son más comunes a medida que nos acercamos al Presente; hay muchas más fuentes escritas en el siglo XX que en el I, por ejemplo. Hay que tener en cuenta que las fuentes escritas están muy influidas por el Poder de cada época, solamente en los últimos siglos ha habido una democratización de las letras, la cultura y la educación.
  • Fuentes materiales: son los objetos que encontramos, tanto la arquitectura como los objetos cotidianos, las herramientas, los recursos usados, etc. Necesitan contextualizarse muy bien ya que por sí solos pueden dar lugar a equívocos.
  • Iconografía: son los alimentos, vestidos, símbolos, religiones, ciudades, personajes, etc. que aparecen en las fuentes.
  • Fuentes orales: entrevistas, audios, grabaciones, etc.

El uso de las fuentes plantea varios problemas. Antes que nada hay que ser crítico con ellas, determinar si son verdaderas o estamos ante falsificaciones creadas posteriormente. Luego hemos de tener en cuenta que las fuentes son siempre parciales, creadas por personas con visiones incompletas de la realidad, con intereses o simplemente con imposibilidad de poder dar su auténtica opinión. A menudo las fuentes que encontramos están incompletas y eso también hay que tenerlo muy en cuenta.

El azar interviene mucho en la adquisición de fuentes, unas opiniones sobreviven y otras no debido a, por ejemplo, incendios (provocados o no) que destruyen unos escritos en lugar de otros. Además tenemos las no-fuentes, cuando no encontrar algo muchas veces aporta más información que encontrarlo. Y finalmente, como hemos comentado ya, hay diversas interpretaciones para cada fuente.

Periodización

Dividir el tiempo histórico en apartados es una tarea que se tiene que realizar forzosamente ya que es imposible estudiar la Historia entera. La periodización de la Historia es subjetiva, pero hay algunas etapas aceptadas universalmente, al menos para Europa:

  • Prehistoria
  • Edad Antigua – modo de producción esclavista
  • Edad Media – modo de producción feudal
  • Edad Moderna – modo de producción capitalista
  • Edad Contemporánea

Todas las clasificaciones que hagamos provocarán problemas de límites, características o aplicación regional. La periodización mostrada funciona muy bien para Europa, pero no para América o Asia, por ejemplo.

Grandes lineas de investigación

La Historia actual, con las características que acabamos de mencionar, surge en Alemania en el siglo XIX con una escuela de orden positivista que busca la precisión por sí misma, localizar y marcar los hechos cuándo y cómo sucedieron. Durante el siglo XX surge en Francia una escuela diferente que busca conocer más que los hechos, la imagen en conjunto. La escuela francesa se centra en fenómenos colectivos, sociales, el estudio de la Historia Total.

Otros campos más específicos que se han desarrollado son:

  • La Historia Social
  • La Historia de las minorías
  • La Historia de las mujeres
  • La Historia de los niños
  • La Historia de las mentalidades
  • La Historia Económica
  • La Historia Política
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La Reforma Gregoriana

La transición a la Baja Edad Media

Imagen: Abadía de Cluny (Francia) en 2016.

Entre los siglos X y XI se desarrolló un movimiento de protección frente a la violencia feudal en Europa Occidental. La llamada Paz de Dios buscaba controlar a los milites que participaban en las guerras privadas de los señores, que actuaban ya de forma independiente del poder del rey, y afectaban a la vida rural, provocando abandono de tierras, muchas eclesiásticas. En consecuencia la Iglesia convoca a nobles y vasallos para jurar respetar los días y lugares sagrados bajo pena de anatema y excomunión.

Este movimiento desborda sus intenciones originales y muchas facciones acabaron en las Asambleas de Paz, originando acciones heréticas, movimientos igualitarios que fueron perseguidos y condenados. Las propias asambleas se convirtieron, finalmente, en instituciones que los poderes feudales usaron en su provecho. Al mismo tiempo se genera la ideología trifuncional que recoge un antiguo mito ternario indoeuropeo que divide la sociedad en tres órdenes funcionales.

La trifuncionalidad se basa en una desigualdad triple y necesaria, en la que cada clase se complementa en las otras dos. Intenta, y consigue, acallar los movimientos libertarios de algunos grupos monásticos volviendo a un modelo antiguo de orden social basado en la desigualdad, pero cambiando la dicotomía libres y no libres. El feudalismo y la trifuncionalidad se consolidan en el siglo XI y en el XII ya están totalmente establecidos con tres órdenes: nobles, eclesiásticos y campesinos.

En medio de este contexto de apaciguamiento y orden del feudalismo se origina una reforma religiosa que intenta eliminar los vicios de la sociedad cristiana heredados de la anterior etapa. Los cluniacenses serán un pilar de la reforma a partir del cual se llegará a toda Europa desde Francia. Cluny es un monasterio fundado el 2 de septiembre de 909 por Guillermo I duque de Aquitania ya muy independiente de la administración central y señor de múltiples territorios. Las tierras del monasterio eran hacienda imperial, pero él las usa como si fueran suyas, de esta manera las entrega al abad Bernón para que establezca un monasterio a San Pedro y San Pablo.

En principio era un monasterio benedictino desvinculado de cualquier príncipe y respondiendo directamente al Papa. A partir de 950 surgen otros monasterios vinculados a Cluny, dependientes de la abadía en una estructura jerarquizada muy novedosa. La orden de Cluny era una organización centralista capaz de actuar en una red inter-feudal en una época que el estado se había desintegrado, y su entramado será un baluarte de la política romana durante el siglo XI. De esta manera el papado actuará libre de la influencia de los nobles que habían secularizado y controlado los monasterios.

El objetivo de la reforma era frenar el poder feudal y anteponer el poder espiritual al poder temporal. Surge como un movimiento defensivo para subordinar la autoridad feudal a la espiritualidad de la Iglesia. Los nobles estaban privatizando los cargos eclesiásticos y sus tierras gracias a su fuerza y la propia moral de la iglesia se estaba volviendo muy laxa respecto a los bienes terrenales. También era frecuente la simonía, control de cargos eclesiásticos por laicos mediante la compra y el clero no respetaba el celibato.

En 1050 el papa León IX inicia los principios reformistas que serán consolidados por Gregorio VII en 1073. El sucesor de León IX, Nicolás II, impone el sistema de elección del Papa entre los cardenales alejando así al emperador y los nobles de cualquier influencia en su elección. La reforma luchará para imponer el celibato entre los clérigos, para crear una barrera que diferencia a laicos y eclesiásticos, no por normas morales sino por cuestiones político-sociales. El matrimonio laico será indisoluble y se prohibió el incesto hasta el séptimo grado de parentesco. El clero ganará el control de los matrimonios siendo necesario para poder casarse.

A su final la reforma estableció una separación de los poderes temporales y espirituales, renovó la moralidad del clero, unificó los dogmas en Occidente (creando un Cisma con Oriente) y reforzó la autoridad del Papa. En los siglos subsiguientes se generarán una serie de cambios en las ciudades, la ciencia y la economía gracias en parte a esta reforma que desembocarán en el siglo XII con la creación de la escolástica, la burguesía y el arte gótico.

El Holocausto Gitano

Imagen: Homenaje a los gitanos muertos en el Holocausto. Una vela siempre encendida, diversos ramos de flores en dedicatoria y un libro con los nombres de los gitanos que estuvieron en Auschwitz. Gedenkstätte der Sinti und Roma (Memorial de los Sinti y Roma), Heidelberg, 2015.

Los gitanos son llamados de muchas maneras: romaníes, zíngaros, rom o sinti son algunos ejemplos. Son una etnia originaria de la India, de la región del Panyab, que en el siglo XI migraron hacia occidente llegando en gran número a Europa durante el siglo XV y repartiéndose por casi todo el continente, aunque en mayor medida por Bulgaria, Eslovaquia, Rumanía, Serbia y Hungría. Hablan su propio idioma de origen indoeuropeo con diversas variedades regionales según la tierra de acogida.

Los gitanos han tenido un estilo de vida prácticamente nómada durante mucho tiempo y esto ha conformado su identidad en gran manera. Aunque esa práctica es más una consecuencia de las restrictivas leyes racistas que les impedían practicar ciertos oficios también era más común que los gitanos sedentarizados recibieran más fácilmente castigos de las autoridades, lo que propiciaba su movilidad. La migración y los oficios itinerantes o ilegales (mercaderes, ladrones, contrabandistas) se volvieron la única alternativa.

Europa tiene una larga y negra tradición de racismo, expulsión y maltrato de las etnias no europeas. En el caso de los gitanos estos fueron esclavizados en Rumanía hasta la abolición de la esclavitud en el siglo XIX. Los orígenes de esta persecución datan de su primera llegada al país en el siglo XIII relacionada con las invasiones de los mongoles. Los mongoles los utilizaban como auxiliares y esclavos comerciando con los europeos, que los compraban o los capturaban como prisioneros de guerra, esclavizados posteriormente. Huyendo de la invasión otomana en el siglo XV los gitanos se desplazaron hacia el resto del continente donde serían tratados como espías. En España se les llegó a internar en campos de trabajos forzados en el siglo XVIII y se les prohibió su entrada en los países anglosajones durante el siglo XIX.

Durante esa época las teorías del darwinismo social y del racismo científico crearon las justificaciones públicas para la sempiterna persecución de las minorías étnicas en Europa, sobre todo de judíos y gitanos. La transformación de Alemania en un potente estado industrial durante el XIX provocó, además, una desvalorización de los oficios practicados por los gitanos y en consecuencia una pérdida de prestigio social considerable.

Durante la república de Weimar se les prohibió entrar en piscinas y parques y se les representaba como criminales y espías. Empezando por Baviera se les prohibió viajar por el país y se les forzó a recluirse en zonas controladas. Entre 1927 y 1929 se abrieron Centros de Lucha contra los Gitanos y leyes que les forzaba a identificarse.

En 1933 el nazismo empezó a prevenir la reproducción de aquellos que consideraba indignos  e inició la clasificación racial de los gitanos, según criterios de superioridad o inferioridad racial. La “cuestión gitana” (Zigeunerfrage) fue “solucionada” en 1936 a partir de las conclusiones de la experimentación nazi: solo los gitanos de pura raza serían perdonados en reservas mientras que el resto, impuros, serían exterminados. Muchas veces las listas confeccionadas a tal efecto no salvaron a los “gitanos de pura raza”.

Durante la II Guerra Mundial se produjo el Porrajmos (destrucción, en romaní), un genocidio ideado por el nazismo contra el pueblo gitano. Las leyes de Núremberg despojaban a los gitanos de la ciudadanía alemana, se les persiguió, encerró y finalmente exterminó en diversos campos de concentración. Se estima un total de entre 220 000 y 1 500 000 de muertos. En 1942 se empezó la deportación en masa y exterminio en Auschwitz y Treblinka mediante la Operación Reinhard.

El pueblo romaní fue el segundo grupo étnico que más sufrió la persecución y el asesinato de los nazis, pero fueron olvidados durante los juicios de Núremberg, donde ningún gitano fue llamado a declarar. Incluso tuvieron problemas a la hora de beneficiarse de la reparación en la categoría de Bienes Saqueados, cuando se argumentó que no tenían tales posesiones y que lo poco que tenían procedía del robo. Todo ello, aun sabiendo que los gitanos fueron los únicos equiparados en las leyes de Núremberg con los judíos para ser exterminados sistemáticamente [1].

[1] http://bibliotecadeladeportacion.blogspot.de/2012/09/porrajmos-holocausto-gitano.html

El cómic como herramienta didáctica

Estudiando la ciudad del Siglo XX

Imagen: Portada original americana de una reedición de “Contrato con Dios” de Will Eisner por DC Comics en el año 2000. Tenement es una voz inglesa que se refiere a vivienda, concretamente a edificios de viviendas usualmente degradados.

Uno de los autores más reputados del cómic estadounidense es Will Eisner (1917-2005), creador de The Spirit en 1940 y narrador de sus historias hasta 1952. A principios de los 70 el fundador de Kitchen Sink Press sugirió a Eisner que continuara con las historias del personaje, pero en su lugar realizó una obra muy personal basada en sus vivencias de niñez y juventud en Nueva York (en Brooklyn y el Bronx), e influida por los sentimientos generados por la pérdida de su hija de 16 años en 1970.

“Contrato con Dios” se convirtió en el primer cómic en llevar la etiqueta de Novela Gráfica para poder presentarlo a un público más adulto y alejarlo del mercado de los superhéroes, orientado al público juvenil. Fue editado por Baronet Press en 1978 sin ser un éxito de ventas, pero permitió a Eisner seguir dibujando historias parecidas como “Ansía de Vivir” en 1988 y “La Avenida Dropsie” en 1995, ambientadas en el mismo barrio del Bronx y la ficticia avenida.

Estas tres obras han sido recopiladas en castellano y tienen el potencial para poder ser usadas didácticamente en educación secundaria para diversidad de temas utilizando fuentes primarias y secundarias. El cómic es una manera muy atractiva de presentar temas complicados y a menudo aburridos. Claramente no es un método académico, pero en educación secundaria tampoco se pretende eso, nos permitirá dejar una impronta en las mentes de los alumnos que no conseguiríamos con largos textos o clases magistrales.

La obra de Eisner requiere de trabajo por parte del profesor para extraer las partes que quiere utilizar y prescindir de aquellos temas más personales o espirituales que tal vez no interesen en sus clases de ciencias sociales (pero puede que sí en otras como filosofía o ética). El período entre-guerras es la época para la que encontramos más uso para este cómic; a partir de recortes de prensa y las historias costumbristas de los personajes observamos la Crisis de 1929, la influencia social del comunismo, el auge del nazismo y las políticas del New Deal de Roosevelt.

Desde el punto de vista de la Geografía podemos observar la evolución de la ciudad occidental, las migraciones, la degradación o la gentrificación, los movimientos sociales vecinales o la planificación urbana, y económicamente se tratan los fenómenos de la bolsa de valores, el desempleo y el mercado inmobiliario. Desde la geografía social podemos tratar temáticas anti-racistas y de tolerancia religiosa, por ejemplo, con las diversas oleadas de inmigrantes a los Estados Unidos, primero irlandeses, luego italianos, judíos alemanes y rusos y, posteriormente, gente negra del sur estadounidense y puertorriqueños. También hay un compendio de la Historia de finales del siglo XIX hasta mediados del XX, centrada en la ciudad de Nueva York.

Además podemos pedir a los alumnos que creen sus propios cómics basados en historias vitales, tanto suyas como de sus padres o abuelos. De esta manera potenciamos su creatividad, su capacidad de relación social, de análisis, de expresión de ideas y al mismo tiempo consolidamos su conocimiento de la familia, la historia reciente y la geografía que les rodea. Temas como la desilusión y la frustración, el confinamiento, la alienación de la ciudad o la pertenencia a una comunidad, son tratados en las obras de Eisner. El judaísmo también está muy presente debido los orígenes del autor, así como el racismo y la pobreza.

En conclusión podemos afirmar que la “Trilogía de la avenida Dropsie” nos ofrece un buen material para complementar temáticas de Historia contemporánea y Geografía urbana además de ofrecer un punto de partida para que los alumnos expresen sus experiencias vitales relacionadas con estos temas. Una añadido muy interesante para la educación secundaria transversal utilizando arte, ciencias sociales y filosofía.

Referencias

Eisner, W. (2008). Contrato con Dios: La trilogía. La vida en la Avenida Dropsie. Barcelona: Norma Editorial.

García, P. (2018, febrero). Los cómics de los 70 han muerto: La primera novela gráfica, Dolmen, 271, 59-60.

Organización del poder en Europa durante la Edad Media

Parentesco y vasallaje

Imagen: Ramón Berenguer (Siglo XI), conde de Barcelona, en una edición de los Usatges de Barcelona del siglo XIV. Hijo de Berenguer Ramón y nieto de Ramón Borrell. “En Ramon Berenguer comte e marches de Barchelona apoderador d’Espanya“.

Los lazos que relacionan a los señoríos banales entre sí son ajenos a la estructura estatal y emergen del ámbito privado, aunque tienen consecuencias de primer orden en el sistema social de la Europa medieval. Dentro de los ámbitos privados destacan las estructuras de parentesco y las relaciones de fidelidad. Ambas son complementarias e iguales que y se basan en relaciones principales y en la organización del poder.

Estructuras de parentesco

Existe una relación anterior al año 1000, aproximadamente (revolución feudal), que se rige mayormente por la sippe germánica. Consiste en una relación horizontal que da poca importancia a los ascendentes y descendientes, basada en tres generaciones y con foco en los parentescos colaterales. Es poco sólida respecto al territorio, es itinerante y no vincula familia y tierra. En cambio da la misma importancia a los parientes maternos (cognados) y a los paternos (agnados) a partir de una estructura de clan o familia extensa.

La onomástica juega con nombres dobles formados en dos partes que se combinan entre sí; el patrimonio es indivisible, compartiéndose los cargos entre varios miembros de la familia, al igual que el territorio, de esta manera dos miembros podían heredar un mismo territorio. En el caso del matrimonio éste es endogámico para evitar la dispersión del dominio, el poder y la riqueza.

Tras los cambios feudales encontramos una estructura de parentesco basada en el linaje. Es una estructura vertical sedentaria, adscrita al señorío banal, y se vincula el parentesco al territorio. La filiación es unilateral agnática, a través del padre, creándose así el linaje de generación en generación.

La onomástica cambia drásticamente tras el año 1000, anteriormente encontramos nombres germánicos duales y horizontales, tras ese año los nombres son nuevos, muchos de tradición latina. Por ejemplo:

Raimundus tuvo tres hijos: Berengarius Raimundus, Alpertus Raimundus y Petrus Raimundus. Berengarius tuvo un hijo posteriormente al que llamó Raimundus Berengarius Castelleti en herencia del padre (Berengarius) y del abuelo (Raimundus) y además añadió un apellido onomástico/toponímico (Castelleti). Los hijos de éste se llamaron Raimundus Castelleti y Petrus Castelleti, ya sin el segundo nombre.

El patrimonio en el linaje es topofílico, aunque inicialmente existía una división del territorio entre los hijos, más adelante todo, o casi todo, el territorio era heredado por el primogénito. De esta manera se evitaba dividir en unidades menores el patrimonio. El matrimonio se usaba para adquirir alianzas y pactos y reforzarlos posteriormente estableciendo lazos de parentesco.

Existían dos tipos: el exogámico con alianzas lejanas para reforzar convenios y tratados políticos, este tipo era muy inestable y polígamo, a menudo sucesivo mediante divorcios y repudiaciones, y el endogámico, que se utilizaba para asegurar el control y dominio de una zona a pequeña escala, por ejemplo casando al primogénito del vasallo con una hija del señor y posteriormente al hijo de éstos con una hija del primogénito del señor (su prima).

Debido a los derechos de primogenitura existía la cuestión de los segundos hijos (llamados iuvenes). Normalmente se usaban como parte del sistema de casamientos, pero aquellos que no lo hacían se designaban como lideres de bandas armadas de mercenarios o guardia personal.

Relaciones de fidelidad

Es un sistema de relación de los linajes entre iguales y entre vasallos que funciona tanto individualmente como con linajes/territorios. De esta manera se jerarquizan y distribuyen los linajes y los poderes. Había dos tipos de relación:

· La relación entre iguales (conveniencias): que eran contratos de paz entre linajes.

· La relación feudo-vasallática: que era un juramento de fidelidad a cambio de un feudo, jerarquizada.

Poco a poco estas relaciones se irán apropiando de lo público y se convertirían en los engranajes del poder en la sociedad de la Edad Media a partir del siglo XI. Dentro de las relaciones también encontramos a los milites.

Los milites (que derivarán con el tiempo en cavalier) son grupos reducidos de guerreros a caballo que rodean a un señor y representan la violencia de la sociedad feudal. Estos profesionales de la violencia no tienen potestas ban, pero trabajan para quien lo tiene. Nacen durante la revolución al servicio de los señores y viviendo en los castillos, donde suelen residir.

Los lazos entre ellos son privados y semejantes a los de señor/vasallo, pero aquí no se entregan feudos sino que se adscriben a la jurisdicción del señor, siendo casi de su familia. Le denominaban senior al contrario que los campesinos que usaban dominus. Su función era mantener el distrito bajo el orden feudal.

Las aventuras marítimas de Castilla y Portugal

Siglos XV y XVI

Imagen: mapamundi de Martín Waldseemüller (Universalis Cosmographia), 1507, con la primera aparición del nombre de América, al considerar el cartógrafo a Américo Vespucio descubridor del continente, por error.

En esta entrada vamos a describir las expediciones portuguesas y castellanas por los océanos Índico y Atlántico, respectivamente, junto a los problemas con que se encontraron.

Portugal y la navegación índica

El negocio portugués del siglo XV incluía tres elementos principales: el tráfico de esclavos africanos a las islas atlánticas (Cabo verde, Madeira), el cultivo de la caña de azúcar y el extenso circuito comercial de importación/exportación entre Europa y África.

Todo este negocio logró financiar, entre otras cosas, la expedición de Vasco de Gama (1497-1499) que bordeó el Cabo de Buena Esperanza hasta la India, previamente avistado ya por Bartolomé Díaz en 1488. De Gama llevó 4 barcos a través del Cabo y realizaron la ruta de Mombasa a Calicut contratando a un piloto indio. Al llegar a la India los bienes para comerciar en África que portaban no servían porque a Calicut ya habían llegado portugueses por tierra, se encontraron con cristianos y sólo pudieron volver con dos noticias: que existía una ruta por mar hasta la India y que el nicho comercial ya estaba ocupado por los musulmanes.

Portugal envió una flota armada con órdenes de destacar una fuerza permanente en la zona. Para intentar sacar a los musulmanes y ocupar su zona comercial Álvares Cabral volvió a la India con 12 barcos en 1500 (de los que volvieron 7, y de camino descubrió Brasil) teniendo enfrentamientos con los barcos árabes en el Índico. Hasta 1519 hubo una situación de guerra naval provocada por las incursiones portuguesas y propiciada por los venecianos, que ayudaban a los árabes para que no se vendieran especias en Lisboa sin pasar por Venecia.

Los portugueses tenían barcos mejor armados que los árabes y establecieron bases isleñas cerca de la India, como Goa en 1512, Malaca en 1519 y Ormuz en 1520. Debido a que los árabes y malayos estaban desunidos en pequeños reinos, Portugal pudo derrotarlos gracias a una mejor organización y mayor capital invertido. Al tener mejor posición estratégica y geográfica Portugal podía controlar, dirigir y transportar las especias y mercancías del Índico, substituyendo a los árabes y malayos; al mismo tiempo las elites indias seguían beneficiándose del comercio ya que, simplemente, se habían substituido unos mercaderes por otros.

La expedición atlántica de Castilla

Nace por casualidad mientras Cristóbal Colón busca una nueva ruta hacia Catay y las Molucas, tras varias semanas siguiendo los vientos alisios continuamente en una ruta fija logra llegar a América en 1492.

A partir de 1248 con la conquista de Sevilla, Castilla consigue un paso hacia el Atlántico y un litoral hasta Gibraltar. Desde allí se planifican varias expediciones político-comerciales como la conquista de las Canarias (1402-1478). En 1492 se conquista Granada y Castilla ha de dar un nuevo objetivo a la población, de esta manera aceptaron el viaje de Colón como una posible válvula de escape.

Colón no trajo mucho oro, ni siquiera especias, pero sí trajo indios paganos que había que cristianizar. Debido a esto el Papa concede una bula en 1493 para cristianizar las Indias y las discusiones sobre los derechos de las rutas llevaron al tratado de Tordesillas en 1494 que dividió el mundo para descubrir entre Castilla y Portugal en base a un meridiano.

En el primer viaje Colón llevó 3 carabelas, varios marineros y soldados; en el segundo viaje se incrementó la dotación a 12 barcos con 1500 hombres y el religioso Rodríguez de Fonseca organizó una colonia con campesinos, artesanos y frailes. La colonia fracasó, pero Fonseca se encargaría de organizar toda la empresa de las Indias posteriormente. Entre 1492 y 1502 todas las expediciones fracasarán.

A partir de 1502 los portugueses ya tendrán colonias en Brasil, lo que forzó una nueva estrategia castellana. Se decide que los indios son hombres con alma y hay que salvarlos, estableciéndose la primera ciudad: Santo Domingo. Ciudad fundada por los dominicos, confesores de la reina, con unos 2500 hombres, más animales y soldados. El objetivo era una colonia agrícola y ganadera. Hasta 1520 se establecerían colonias castellanas en América.

Surgen entonces las encomiendas de indios a colonos, pero ésto provoca una nueva crisis. Los indios se mueren, o los matan los propios colonos, y Bartolomé de las Casas recomienda abandonar América, eliminar las encomiendas y proteger a los indios. En su lugar se envían frailes jerónimos en una comisión para estudiar la situación de los indios, los colonos y el trabajo. La conclusión fue que los nativos no estaban acostumbrados a trabajar y arar la tierra y se buscó mano de obra esclava en los africanos negros para substituirlos.

El culto a Mitra en la Germania Superior

La religión de la frontera y los soldados

Imagen: Bajorrelieve del Mitra Tauróctonos (Mitra el matador de toros) hallado en Neuenheim (Heidelberg, Alemania), 1902.

La provincia romana de Germania Superior ocupaba el curso alto y medio del río Rin y los cursos altos del Saona y el Doubs en los territorios del sudoeste de Alemania, Alsacia y el Franco-Condado. Su capital era Maguncia (Mogontiacum) y su origen parece remontarse a algún punto entre -58 y -28, tomando como base la frontera natural del Rin y ampliándola hacia el Este a medida que el Imperio se expandía. Su máxima extensión fue en el año 90, con varias carreteras y empalizadas a lo largo de la Selva de Oden.

Podemos encontrar numerosos restos del culto a Mitra en la provincia, posiblemente muy ligados a su condición de frontera poblada por numerosos legionarios. El mitraísmo era una religión mistérica que gozaba de cierta popularidad en el Impero Romano entre los siglos I y IV. Su deidad principal era Mitra y tenía su mayor difusión entre los soldados, con lo que, exceptuando Roma, encontramos la mayor parte de restos arqueológicos en la frontera, como la Germania Superior. Mitra era una deidad indo-irania de origen incierto alrededor del -1400 y relacionada con el zoroastrismo. Como religión inciática tenía una tradición oral y no se conservan restos escritos, sólo iconográficos. Su centro de culto era el mitreo (mithraeum), que se situaba en cuevas o subterráneos.

El centro de adoración en los mitreos es la imagen de Mitra matando un toro (Mitra Tauróctonos), diversos animales, representando símbolos de la religión y constelaciones, comparten o toman parte activa en la escena observada por dos portadores de antorchas, Cautes y Cautopates, y el dios Sol. En Germania Superior encontramos algunos de los mayores mitreos de Roma, entre los años 80 y 120.

En 1902 J. Hörning descubrió en Neuenheim, Heidelberg, un bajorrelieve de Mitra en un mitreo. El bajorrelieve se asienta en una base y consiste en una imagen central junto a otras más pequeñas alrededor, excepto en la parte inferior que contacta con la base. En el centro está Mitra matando al toro, cuya cola termina en 7 espigas de trigo. La expresión del dios es de tristeza y mira a un cuervo en su capa (destruido en la imagen). Un escorpión pinza los testículos del toro, un perro come del trigo que emana de la herida del cuello y una serpiente se desliza por el suelo hasta una fuente con un león al fondo. Las figuras más pequeñas representan distintas escenas de la vida de Mitra.

Junto a Roma y en las regiones del Rin y el Danubio también fue muy popular el culto a Mitra en Hispania, Britannia y África. El culto congregaba a iniciados exclusivamente masculinos, muy centrado en soldados y comerciantes, con 7 niveles de iniciación y rituales consistentes en ceremonias y banquetes donde se comía pan y se bebía vino. Mitra era conocido como el Invicto, el Soldado o el Sol y fue objecto de numerosos sincretismos con Zeus-Serapis y, sobre todo, el Sol Invicto. Este sincretismo provocó un debilitamiento de su culto en favor del culto imperial al Sol a partir de 274.

Las últimas inscripciones a Mitra se encuentran en el 325 en Germania Superior, la pérdida de territorios fronterizos como consecuencia de las migraciones germánicas debilitó el culto a Mitra, y el auge del cristianismo, con la conversión del Emperador Constantino en 312 (y el consecuente Edicto de Milán de 313), significó el principio del fin. Los mitreos fueron, además, objeto de destrucción sistemática por parte de los cristianos y por ello son poco frecuentes en las zonas centrales del imperio, en contraste a su mayor difusión en la frontera[1].

[1] Aguado, P. (2001). “El Culto a Mitra en la época de Caracalla” en Gerión. Revista de Historia Antigua, 19, Madrid: Universidad Complutense, p. 559-568.