El Antiguo Egipto (III)

Auge y caída

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Imagen: mural donde se representa un calendario de cosecha de Egipto. Podemos ver a los terratenientes a la derecha y los trabajadores a la izquierda. Estos últimos realizan las tareas de roturación, arado, siembra, cosecha, aventado y almacenamiento de los cereales. Fuente.

Acabamos nuestro recorrido por el Egipto de la Antigüedad con esta entrada, donde veremos el Egipto clásico que conocemos por las películas con todo el esplendor de sus faraones y su debacle tras la crisis del final de la Edad de Bronce. A partir de ese punto la cultura egipcia estuvo cada vez más influida por culturas extranjeras, hasta que cambió su idioma por el griego y sus dioses fueron mezclados con dioses helénicos, como Serapis. Con el Imperio Romano y el cristianismo se diluyó por completo la cultura antigua de Egipto y cuando llegó el islam no quedaba casi nada de ella.

Reino Nuevo

Los reyes del Alto Egipto, cuya capital era Tebas, emprendieron una prolongada guerra para expulsar a los hicsos hacia el -1550, y finalmente consiguieron unificar nuevamente las dos coronas en el -1530. Su victoria señala el inicio del reino Nuevo, con el cual alcanzan su punto culminante el poder y la influencia del antiguo Egipto, un periodo de gran expansión, la época clásica de Egipto, cuando los reyes empezaron a ser conocidos como faraones. El culto a Amón, oriundo de Tebas, fue creciendo en importancia y se convirtió en el mayoritario del país.

La invasión de los hicsos había mostrado la debilidad de las fronteras egipcias. Ante el temor de una nueva invasión y movido por la ambición claramente militarista y expansionista de la dinastía reinante, el Reino Nuevo inició una campaña de conquistas que llegaron a su punto álgido en los años alrededor del -1500.

Egipto conquistó todo el Levante y estableció una frontera en el Éufrates. Se trataba de una opción estratégica: pretendía establecer una zona de seguridad entre el país y el resto de las potencias imperiales del Próximo Oriente, a la vez que controlaría una zona nuclear para las redes comerciales de Asia y del Mediterráneo oriental. Tras un periodo de revueltas contra su dominio, bajo la presión primero del reino de Mitanni y después de los hititas, los egipcios hubieron de retroceder.

La expansión también se dirigió hacia el sur. Tuvo lugar la reconquista de la Baja Nubia y la invasión de Kush, básicamente para hacerse con el control de los yacimientos de oro de la zona. Las evidencias parecen indicar que Nubia fue sometida a un gobierno plenamente colonial y a una intensa explotación.

También hacia el -1550 los principales poderes de la zona de Oriente Próximo entraron en una enconada disputa por la hegemonía en el Levante: egipcios, hititas, mitannos, asirios y casitas -recién llegados al poder en Babilonia- se enfrentaron diplomática y militarmente. Al mismo tiempo en el Egeo la civilización cretense iniciaba su última fase, mientras que en Chipre la riqueza generada por el comercio del cobre daba lugar a la formación de un poderoso reino, y en la Grecia continental la civilización micénica emergía y se consolidaba.

Se promocionó el culto al dios Amón desde el templo de Karnak, la economía creció y hubo largos periodos de paz y expansión territorial, las redes de comercio crecieron y se construyeron los grandes monumentos.

En -1490 empezó el reinado de Hatshepsut y posteriormente de Tutmosis III, ambos soberanos llevaron a Egipto a su máximo esplendor. El reinado de Hatshepsut fue el punto álgido del reino Nuevo, consolidando la adoración al dios Amón y la expansión de Egipto dominando el Levante y Siria, el poder egipcio llegó hasta el Éufrates y la Cuarta Catarata del Nilo.

Hacia el -1450 se constata un movimiento de grupos de aqueos por el Egeo. Se cree que conquistaron Creta, con la que mantenían lazos importantes desde sus orígenes, y que fundaron Mileto en la costa de Anatolia. Es posible que también realizaran incursiones en Egipto y el reino hitita.

Medio siglo más tarde Mitanni recuperó el control del norte del Levante y empujó a los egipcios al sur del río Orontes. Hacia el -1400 Egipto y Mitanni formaron una alianza. La iniciativa de paz probablemente provino de Mitanni, que se enfrentaba a un resurgimiento del poder hitita en el norte, mientras en el este los asirios habían recuperado la independencia.

El poder de Egipto empezó a decaer tras el reinado de Amenofis IV (Amenhotep) (-1353 a -1335). Era un reformador político y religioso que pretendió sustituir el tradicional politeísmo egipcio por el culto monoteísta a Atón, el disco solar. Cambió su nombre por el de Ajenatón y fundó una nueva capital, Amarna. Su intento de ruptura con el pasado fracasó, incapaz de soportar las tensiones con la clase dirigente -sacerdotes, nobles y militares-, poco interesada en cambiar el estado de las cosas. Ajenatón, por su parte, intentó anular el poder cada vez más influyente de los sacerdotes de Amón consolidando el absolutismo real. A su muerte Tutankatón hijo de Ajenatón se renombró Tutankamón y retornó a Tebas, los sacerdotes de Amón retomaron el control político del país.

Los hititas, que disponían de la hegemonía en Levante tras derrotar a Mitanni, entraron en conflicto directo con Egipto, que tras la entrada de una nueva dinastía intentaban recuperar su empuje imperial. En el -1287 los egipcios iniciaron una invasión del territorio hitita y tuvo lugar una gran batalla entre dos ejércitos de carros en Kadesh. El resultado fue incierto, aunque, a pesar de autoproclamarse vencedores, parece que los egipcios se llevaron la peor parte, puesto que se retiraron y el dominio hitita se extendió hacia el sur, llegando hasta Damasco. Las relaciones entre los dos imperios siguieron siendo difíciles hasta el -1260, cuando establecieron una alianza, ante la alarma que suponía el crecimiento del poder asirio.

Tras el subsiguiente periodo de inestabilidad política, Egipto perdió el control del Levante a manos de los hititas. Internamente cabe destacar el aumento del poder y las riquezas de los templos que acapararon las tierras de cultivo a lo largo de todo el periodo.

En -1279 empezó el reinado de Ramsés II (Ozymandias). Construyó más templos, estatuas, obeliscos y engendró más hijos que cualquier otro rey. Combatió a los hititas llegando a un punto muerto, con el tratado de paz más antiguo de la Historia. En -1213 Merneptah se convirtió en el primer faraón.

En el -1200 se produjo uno de los colapsos más importantes del mundo antiguo. Por causas desconocidas el Mediterráneo oriental y el Oriente Próximo entraron en una fase de gran inestabilidad. Había llegado el fin de los imperios de la Edad del Bronce del Asia suroccidental.

Si se sigue la trayectoria de la crisis, puede verse que alrededor del -1200 Egipto, que atravesaba serios problemas internos debido a los crecientes problemas sucesorios y al poder cada vez mayor de los templos, hizo frente hacia el -1180 a unos misteriosos Pueblos del Mar, derrotados por Ramsés III. Estos se establecieron en Gaza con el nombre de filisteos, dominando la región de Canaán. Los diversos pueblos del norte introdujeron el uso del hierro en Egipto, el Egeo, los Balcanes y Oriente Medio.

Su poder sobre el Levante se desvaneció, y pocos años después, a causa de la fortísima inestabilidad interna, el país se rompía nuevamente y se iniciaba el Tercer Periodo Intermedio.

III Periodo Intermedio

Durante -1050 el Alto Egipto era gobernado por los sacerdotes desde Tebas, mientras que el Bajo Egipto estaba gobernado por los libios desde Tanis. Egipto estaba despoblado y devastado.

En torno al año -1000 la geografía política de esta parte del Próximo Oriente estaba totalmente modificada:

– Egipto había perdido su influencia en el Próximo Oriente. El país se encontraba debilitado y en franca decadencia, reducido a su territorio original del Nilo.

– Asiria surgió como ganadora de la crisis. Poco afectada por los ataques arameos creó una burocracia efectiva reforzada por el ejército. Controló las comunicaciones, se creó un sistema postal y un cuerpo de funcionarios. Babilonia aprovecharía una crisis interna y se aliaría con pueblos extranjeros para derrocar a Asiria como potencia hegemónica. Egipto nunca se pudo recuperar de la crisis y estuvo a merced de pueblos limítrofes o de imperios extranjeros.

En Egipto, el Reino Nuevo había desaparecido como potencia en el año -1000. El Tercer Periodo Intermedio fue una época de monarquías débiles y poder descentralizado. En el -714 el reino nubio de Kush, de cultura egipcia, conquistó Egipto, y ello señaló el comienzo de un periodo en el que se hizo patente la influencia extranjera sobre el país del Nilo. Se produjo una sucesión de gobiernos nubios, asirios y persas, con breves resurgimientos bajo dinastías nativas. Tras la conquista de Alejandro de Macedonia en el -334, Egipto quedó definitivamente bajo dominio extranjero.

Periodo tardío (Baja Época)

En -653 Psamético I libera Egipto del yugo nubio iniciando una nueva dinastía. Tras la invasión asiria y las campañas que siguieron para expulsarlos, los egipcios rechazaron también a los nubios y los presionaron otra vez hacia el sur.

Dominio persa

En -525 Los persas liderados por Cambises II conquistaron Egipto que acabó convertida en una satrapía del Imperio Persa.  Esto supuso la pérdida paulatina de la cultura egipcia que se acrecentará con el dominio helénico y finalizará con la llegada del cristianismo.

Dominio macedonio

En -334 Alejandro Magno conquistó Egipto y en -305 su general Ptolomeo heredó el trono del país tras la muerte de Alejandro. La capital sería Alejandría. La conquista encontró poca resistencia persa y fue recibida por los egipcios como una campaña de liberación.

A partir de -200 empieza una gran era para la capital de Alejandría hasta la dominación romana, la biblioteca y el faro datan de esta época. La cultura nativa no fue suplantada por la griega, aunque algunas tradiciones se mezclaron, como el sincretismo entre dioses, pero a pesar del intento de mantener ambas culturas existían continuas revueltas entre los egipcios y los gobernantes griegos.

Buscando la estabilidad del país para conseguir un flujo constante de grano egipcio (del cual dependían cada vez más) los romanos decidieron invadirlo para poder controlar la mercancía directamente mediante un protectorado fomentando la paz y la estabilidad en el país mediante la fuerza militar.

En -31 Egipto se incorpora al Imperio Romano y tras la muerte de Cleopatra VII derrotada por Octavio Augusto, ultima descendiente de Ptolomeo, se convierte en una provincia del imperio. La administración pasa a manos romanas y se prohíbe a los egipcios entrar en ella.

Dominio romano

El cristianismo se expande por el país desde el siglo I (según la tradición por Marcos desde el año 42), pero sufre de marginación y persecución hasta su despenalización en el 313; la cultura egipcia era ya muy minoritaria comparada con la grecolatina. Con el edicto de Teodosio en 380 se prohíben cultos públicos no cristianos y se dejan de mantener los templos paganos. En 535 se prohíbe el último culto privado egipcio que quedaba en el templo de Isis de File. En 640 los árabes conquistan el territorio egipcio del Imperio Romano de Oriente y se difunde el islam.

A partir de entonces la Historia de Egipto ha estado muy ligada al mundo musulmán hasta nuestros días, aunque los restos de las obras de la Antigüedad, las pirámides, los templos, las escrituras y los murales han quedado como testimonios de una época que duró, con sus diferentes etapas, más de 3000 años.

El Egipto antiguo (II)

Desde los orígenes hasta la invasión de los hicsos

Imagen: Las divinidades Osiris (sentado) y Horus (derecha) en una pintura de la tumba del faraón Seti I. Fuente.

En esta entrada continuamos con el gran periodo histórico que fue el antiguo Egipto. Iremos desde sus orígenes hasta el II periodo intermedio y veremos su sociedad, política y algo de su religión. Al ser un periodo tan largo no es posible tratar con detalle todos los aspectos, así que pretendemos dar una visión general, pera entender su evolución y dar una dimensión de cambio a un país que parece que siempre haya sido igual en el imaginario colectivo, y no es así. Parte de este texto está extraído del curso de la Universidad de Barcelona Virtual “Com hem arribat fins aquí? Un viatge interactiu a través de la História” de 2005.

Periodo predinástico

En este periodo la población que habitaba el Sáhara se empieza a concentrar alrededor del Nilo huyendo de la desertización. La agricultura formaba parte de la vida de estas personas, combinada con la caza y la pesca, y con el tiempo fueron incorporando la cerámica y la ganadería a sus prácticas, posiblemente por difusión desde Mesopotamia. Las comunidades se agrupaban entorno a jefaturas que se corresponderían con los futuros nomos administrativos, cada una de ellas poseía un tótem que identificaba a su deidad protectora y además a su tribu. Los diversos tótems evolucionarían en las divinidades patronales de cada nomos. La ciudad principal de esta época es Tinis que tenía como patrón al halcón, el dios Horus.

Periodo Arcaico

La creación del estado egipcio parece vinculada a una drástica reducción de los niveles de las crecidas, que se produjo hacia el -3300. Esto habría conducido a una mayor necesidad de organización de las comunidades tanto para afrontar las pobres cosechas obtenidas como para redistribuir el espacio al disminuir el área inundada por el río. La tierra se convirtió en objeto de dura competencia y los conflictos entre comunidades arreciaron. Todo ello propició la aparición o el refuerzo de los jefes y líderes triunfantes ante las dificultades, que ganaron prestigio y poder en el proceso sin que el conjunto de la comunidad pudiese valorar las consecuencias que ello tendría a largo plazo. Una de las principales ciudades que quedó reforzada con estos cambios fue Hieracómpolis (Nejen), en el Alto Egipto, con una población aproximada de 10 000 habitantes hacia el -3400, que inició un proceso de expansión por su área y acabó unificando el país. En el Bajo Egipto dominaba la ciudad de Buto, ya desde el periodo predinástico.

Finalmente, tras un periodo de conflictos continuos, se cree que llegaron los procesos de integración: las jefaturas del sur se unieron en un reino del Alto Egipto, que con el tiempo logró dominar al Bajo Egipto. Aunque se trata de un periodo del que hay pocos datos, se considera que el primer rey que ejerció su autoridad sobre todo Egipto fue Narmer (Menes), rey del Alto Egipto, que conquistó el país hacia el -3000 y estableció su capital en Menfis. De esta época data la aparición de la escritura jeroglífica.

Posiblemente se estableciese ya una monarquía teocrática, que constituiría la base del antiguo estado egipcio. Los símbolos propios de la realeza -falda, plumas, corona blanca y roja, bastón de mando y cetro, funda alargada en la barbilla- y la imaginería y el ceremonial que envolvería su figura son propios también de esta fase, aunque tardarían centenares de años en convertirse en elementos indisolubles de la cultura egipcia. El mito de Osiris también parece tener origen alrededor del -3000.

Durante los siguientes siglos (-2900 a -2600) los reyes de Egipto desarrollaron una administración con vocación centralista. Según los datos de los que se dispone, desde muy pronto se había llegado a un modelo que en lo esencial había de conservarse igual durante 3000 años. El rey gobernaba por sí mismo, con la ayuda de una administración que ejecutaba sus órdenes tanto en la capital, Menfis, como en las provincias, denominadas nomos. Se trataba de una administración dual: la Casa Blanca del Sur y la Casa Roja del Norte, distinción que posteriormente desapareció. Por otra parte, los gobernantes de los nomos, descendientes de las antiguas jefaturas, se habían convertido en los nobles que asistían al rey.

Menfis ocupaba una posición estratégica cerca del delta del Nilo, controlando esta zona y las rutas de comercio con el Sinaí, que suministraban cobre y turquesas. En el otro extremo del país eran también importantes los contactos con Nubia, que proporcionaban al país esclavos y materias primas. A través de las rutas comerciales circulaban también las ideas y creencias: algunos motivos del arte Egipto, como los grifos alados y las serpientes gemelas enroscadas llegaron al país procedentes de Súmer o incluso más al este, de Elam.

Reino Antiguo

Este periodo da nombre al estado gobernado desde Menfis por una sucesión de cuatro dinastías durante el que maduraron los fundamentos del mundo egipcio. Durante el reino antiguo destacan los reyes Keops, Kefrén y Micerino que construirían las grandes pirámides. La deidad principal de Menfis era Ptah y a partir del nombre griego del templo mayor, Aegyptos, pasará a denominarse así todo el país.

Se cree que Egipto estaba gobernado por unas eficaces burocracias central y local, y era administrado como una propiedad personal del rey: la burocracia central era una extensión de la casa real. El funcionario de mayor rango era el visir, que se encargaba de la supervisión de la administración de justicia y los impuestos. Tras él seguía una numerosa burocracia formada por los cancilleres, los administradores de los almacenes, etc., que recibían el apoyo del personal subalterno, un conjunto de escribas hábiles en la escritura y la contabilidad. En el ámbito local, el país se dividía en nomos, gobernados por miembros de las familias nobles o la propia familia real.

Según las fuentes, el rey era en sí mismo el estado. Se le consideraba un personaje de carácter divino, y se le atribuían propiedades mágicas, que permitirían el mantenimiento del orden, de la estabilidad en el estado y la crecida periódica del Nilo. Sus poderes habían de renovarse, en consecuencia, por procedimientos mágicos.

Sus tumbas, mastabas o pirámides suponen una imponente demostración del poder que los reyes egipcios ejercían y tienen su máximo exponente en la pirámide de 146 metros de altura levantada para Keops (pirámide de Guiza en -2558) y la de su hijo Kefrén, un poco más pequeña. En -2600 se construyó la Esfinge y las últimas pirámides en -2235.

A partir de las fuentes de que se dispone se ha deducido que la pirámide social egipcia del -2500 estaba segmentada en tres grupos: el faraón y la familia real, cuya personalidad era divina, vinculada a la alta nobleza local y a la alta jerarquía religiosa; la nobleza menor y los funcionarios; y los artesanos y los campesinos. La burocracia estaba muy desarrollada y existía una clase media relativamente numerosa y culta, puesto que la instrucción había llegado a las familias pudientes.

Las tierras tendían a concentrarse en manos de grandes terratenientes, con vastas extensiones de terreno. Los pequeños propietarios vivían en haciendas de unas pocas hectáreas; en general, no se dedicaban directamente al cultivo de la tierra, puesto que ocupaban cargos administrativos; solían emplear a jornaleros, que recibían una paga mensual, o establecían contratos de arrendamiento con otros aldeanos. Se conoce la existencia de campesinos vinculados a la tierra, aunque se debate si eran egipcios o prisioneros de guerra cedidos por el monarca a propietarios privados.

La población urbana se concentraba esencialmente en el delta, aunque no ha podido constatarse arqueológicamente ya que todos los restos han sido sepultados por los aluviones del río. Los núcleos urbanos mantenían sus funciones ceremoniales, con grandes santuarios, pero en el Bajo y el Medio Egipto se habían convertido en centros comerciales muy dinámicos, con grupos de ricos propietarios y comerciantes, armadores y fabricantes, y una masa de marineros y asalariados que vivían en condiciones muy precarias. Solían trabajar en grupos de diez, dirigidos por intendentes y el salario se pagaba en especie (pan, cerveza, trigo, tejidos, etc.).

La monarquía se debilitó progresivamente desde el -2500, ya que el rey aumentó las concesiones de tierras a la nobleza como pago a sus servicios. Hacia el -2100 se cree que se combinaron varios factores con gran capacidad de desestabilización:

– El retroceso del poder real. Los gobiernos provinciales se convirtieron en hereditarios y, poco a poco, escaparon al control de la monarquía. Los templos, favorecidos por el faraón para atraer a los sacerdotes, adquirieron grandes propiedades territoriales; y los altos puestos del gobierno se hicieron accesibles a los sectores urbanos enriquecidos.

– Crecidas, hambre y crisis social. Tuvo lugar un periodo de crecidas poco abundantes del Nilo, que provocaron hambre y escasez, en un clima de decepción y escepticismo.

Así la autoridad del monarca se vino abajo: el estado del reino antiguo se desmoronó y Egipto se dividió en dos dinastías rivales, la del Alto y la del Bajo Egipto, en lo que se conoce como el I Periodo Intermedio.

I Período Intermedio

Es una edad oscura para Egipto, libres de sus obligaciones para con el rey los potentados locales empezaron a luchar entre ellos por el dominio de las tierras y la supremacía política. En -2160 los nobles de la ciudad de Heracleópolis controlaban el norte y familias rivales en Tebas hacían lo propio con el sur. Ambos clanes expandieron su influencia y chocaron por el control del valle del Nilo.

Reino Medio

Según las fuentes, la reunificación de Egipto se produjo hacia el -2000 por el rey Mentuhotep II de Tebas. Esta fecha señala el inicio del reino Medio. Pocas décadas después la autoridad real gozaba nuevamente de poder efectivo y se había reducido el poder de los gobernadores provinciales. Se inició un periodo de estabilidad política. Para reconstruir la legitimidad de la administración real, los gobernantes del reino Medio pusieron en marcha un programa propagandístico en el que la estatuaria y las grandes obras de prestigio acompañaron a obras de carácter literario. Se reinició a su vez la construcción de pirámides y el culto funerario a Osiris fue mayoritario en el país junto al popular culto a Toth.

Es en esos momentos cuando Egipto decidió emprender una política exterior agresiva ante la supuesta amenaza de la proliferación de pequeños reinos y jefaturas en sus fronteras. La Baja Nubia fue conquistada hacia el -1960, y en los decenios siguientes se fortificó la frontera de la Segunda Catarata.

La influencia egipcia se extendió por el Levante, primero a través de lazos comerciales y a partir del -1880, tras varias expediciones militares, los gobernantes locales se convirtieron en vasallos. El control del Sinaí pasó a convertirse en uno de los resortes estratégicos más importantes de la región.

Una vez asentado, el reino Medio vio cómo la monarquía delegaba sus poderes cada vez más en los visires y cómo la burocracia crecía descontroladamente, provocando un aumento progresivo de las tensiones internas a partir de -1750.

En -1800 los hicsos (extranjeros) vencieron al rey en batalla y empezaron a entrar en el país asentándose en el norte. Durante los siguientes siglos los hicsos fueron aumentando en número y dominando cada vez más zonas del territorio llegando a hacerse con el control del estado mediante la fuerza, en -1653 conquistaron Menfis. La irrupción de los hicsos acabó con la homogeneidad el reino Medio llevando a otro periodo intermedio de transición.

mapa-egipto antiguo

II Período Intermedio

Los hicsos dominaron Egipto en esta época, procedentes del Levante (eran sirio-cananeos) y de Libia, con capital en la ciudad de Avaris. El dominio del país por estos pueblos estuvo consolidado a partir del -1640, dividiendo el territorio entre el norte hicso y las pocas zonas del sur controladas por familias egipcias (Tebas). La derrota egipcia se debe en parte a que los hicsos poseían mejor armamento como el arco compuesto y los carros de guerra.

Y con este periodo llegamos al final del segundo capítulo de la historia de Egipto en la antigüedad, en la siguiente entrega finalizaremos esta serie una vez lleguemos a la conquista romana de este país tan interesante. Hemos visto el auge y caída del reino de Egipto en dos ocasiones, su primera invasión extranjera y la competencia entre el norte y el sur. Seguidamente veremos el periodo clásico del país, antes de que la crisis del -1200 acabase con uno de los grandes estados del oriente Mediterráneo.

El Egipto antiguo (I)

Introducción

Imagen: templo de Abu Simbel en 2015, construido por Ramsés II para su gloria y la de su mujer Nefertari alrededor de -1265. Conmemora la victoria de Kadesh y pretendía imponer respeto a los nubios del sur. Las cuatro estatuas representan a Ramsés II sentado en el trono. Hay otras estatuas menores que muestran a la familia del rey a sus pies y en el centro una estatua de RaHorus siendo adorada por el rey. Arriba hay 22 babuinos adorando al Sol.

Egipto es el país del Nilo. Tras la Primera Catarata, el río fluye por un estrecho valle que sólo se ensancha en el delta. La llanura, con pocos kilómetros de anchura, acoge las crecidas y es probablemente la zona más propicia para la agricultura de todo el mundo antiguo. Además a ambos lados se extiende un desierto que aisló a Egipto de la influencia de otras civilizaciones a la vez que lo protegió de los invasores: el país tenía más de 1.300 años de antigüedad cuando sufrió la primera invasión de importancia.

La cultura egipcia se empezó a desarrollar alrededor del río Nilo hacia el -5500. El propio río permitió que se utilizara la agricultura en sus orillas, en contraste con el estéril desierto de alrededor, y además funcionó como una gran autopista comunicando y transportando noticias, mercancías y personas. El estrecho valle del río en el sur formaría el llamado Alto Egipto, mientras que el delta del Nilo sería llamado el Bajo Egipto. La concentración de la población en las orillas del Nilo y la desertización del Sáhara se consolidaron hacia -4000 en un proceso que llevaría a la creación de un fuerte estado centralizado. En esa época las poblaciones eran aun de pocos centenares y semi-agrícolas, muy dependientes de la caza y la pesca.

La existencia de pocas tierras cultivables propició la temprana jerarquización social. Egipto era una región con poca población y esto facilitó su temprana unificación y la religión surgió como un refuerzo del poder secular. La poca población y superficie hacían efectivo el control burocrático y de las clases bajas, produciéndose una compleja burocracia y la construcción de grandes monumentos. La decadencia del poder central solía deberse a crisis de malas cosechas que debilitaban el control central del excedente favoreciendo los gobiernos locales.

La necesidad de controlar el agua mediante canalizaciones y de organizar la producción agrícola produjo, como en China, un poder centralizado capaz de construir obra pública y administrar el excedente. Además también creó una clase no agrícola de trabajadores que pudiera ser capaz de llevar la contabilidad y medir el paso del tiempo y las estaciones mediante el estudio de las estrellas.

La historia del antiguo Egipto se divide en las siguientes etapas, cada una se caracteriza por un Egipto más o menos unificado entorno a un estado monárquico, por la división en varios estados o el dominio por imperios extranjeros.

  • Periodo predinástico                     -5500 a -3100
  • Periodo arcaico                               -3100 a -2686    dinastías I a II
  • Reino antiguo                                  -2686 a -2181   dinastías III a VI
  • I periodo intermedio                     -2181 a -2050    dinastías VII a X
  • Reino medio                                    -2050 a -1750    dinastías XI y XII
  • II periodo intermedio                    -1750 a -1550    dinastías XIII a XVII
  • Reino nuevo                                    -1550 a -1070     dinastías XVIII a XX
  • III periodo intermedio                  -1070 a -653       dinastías XXI a XXV
  • Periodo final                                      -653 a -525       dinastía XXVI
    • Dominio persa                         -525 a -332       dinastías XXVII a XXXI
    • Dominio macedonio               -332 a -31
    • Dominio romano                       -31 a 640

La sociedad egipcia antigua estaba muy jerarquizada en una pirámide social muy marcada. En la punta de la pirámide encontramos al rey o al faraón, que se convertiría con el tiempo en un símbolo religioso, político y económico. Su papel social fundamental era provocar las crecidas del Nilo, muy predecibles y por tanto haciendo infalible el poder del faraón cara a la sociedad egipcia. Estas crecidas eran necesarias para el ciclo agrario del Nilo y toda la economía dependía de ellas. De esta manera el faraón era Egipto y sin él la vida no era posible en el país tal y como se ofrecía a la población, que no conocía el ciclo natural de las crecidas. No estaba permitido mirar y por supuesto tampoco tocar el cuerpo del faraón.

Junto al faraón estaba su corte de aduladores, familia y amigos y sobre todo los funcionarios. El cargo funcionarial era hereditario y se componía en su mayoría de escribas, este cuerpo era el que mantenía la administración del país, la contabilidad, los impuestos, etc. Estos funcionarios dependían directamente del faraón y gestionaban sus dominios.

Tras el soberano y el cuerpo de funcionarios se encontraban los terratenientes y los sacerdotes. Los sacerdotes controlaban los templos y ostentaban también un amplio poder político debido a la influencia que proporcionaba la religión sobre el faraón y la población, además de poder económico ya que también poseían tierras y controlaban a los campesinos y artesanos que trabajaban en ellas. Los potentados además de poseer tierras eran nombrados por el faraón para ocupar puestos de gobierno o militares de confianza.

La gran masa de la población se componía de los agricultores y artesanos libres, aunque sometidos al poder del faraón. Pagaban gran cantidad de rentas al monarca y a los terratenientes para poder trabajar la tierra o ejercer su oficio, que podían pagarse con especias o con trabajo construyendo diques, pirámides o murallas. Finalmente en lo más bajo de la jerarquía estaban los esclavos que se utilizaban para el trabajo en las minas, la construcción de grandes monumentos y el ejército.

La religión egipcia era politeísta y muy variada, los sacerdotes estimulaban la creencia en múltiples divinidades para poder recibir más donaciones. El poder del faraón provenía directamente de origen divino, ellos mismos eran dioses o hijos de dioses o habían estado nombrados por divinidades. Otra de las bases de la religión egipcia era la creencia en una vida después de la muerte, las primeras momias se datan del -3600 y ofrecían una protección ante la putrefacción para preservar el cuerpo para la siguiente vida.

El gobierno egipcio era centralista con un sistema administrativo que confluía en la capital, sede de la corte del rey. El territorio se controlaba mediante nomos, provincias alrededor de una ciudad que dependían del gobierno central. El ejército en Egipto no era tan importante como en otras culturas y contaba con poca presencia, siendo el reclutamiento de levas bastante importante para reforzar las tropas esclavas. Esto es debido a la dependencia de los esclavos y al propio desierto que dificultaba los movimientos de las tropas por tierra. Económicamente Egipto poseía agricultura ya desde el -6000 con trigo, cebada y ovejas y también minas de oro muy importantes.

En las próximas entradas desarrollaremos más detalladamente la sociedad egipcia y los diferentes periodos que componen la cronología del antiguo Egipto, un viaje muy extenso de más de 3000 años.

El Japón medieval (II)

Cultura y religión

Imagen: Gran Buda (Daibutsu) del templo Kōtoku-in en Kamakura de 1252. Representa a Amida un iluminado (buda) que tiene el más alto rango en el panteón budista (Nyorai). Amida es el Nyorai relacionado con el oeste, la luz y la vida infinita; es el principal buda de la secta de la Tierra Pura. Fuente.

Durante la Edad Media en Japón se desarrolló la cultura de los samurái. Un samurái (servidor) era un guerrero que militaba bajo las órdenes de un señor (como vasallo) y que pertenecía a la casta guerrera de Japón, los buke. Inicialmente los buke servían como soldados a la aristocracia imperial, pero, como hemos visto en la entrega anterior, acabaron siendo el auténtico poder en el país controlando la administración, el gobierno y la vida civil.

Los samurái surgieron en familias que se dedicaban a la violencia para proteger o atacar las tierras de otros, a veces al servicio de familias más poderosas o para ellas mismas. Un grupo de familias vinculadas por parentesco, concesiones de tierras u obligaciones formales formaba un clan para aumentar su influencia política y militar. A su vez las familias y los clanes podían disponer de vasallos, ya fueran otras familias o individuos. Los clanes podían aliarse formando poderosas unidades políticas como fueron los clanes Minamoto y Taira, que recibían el nombre de la familia más influyente. Los líderes de esos clanes y poseedores de grandes extensiones de tierra eran llamados daimios.

La cultura samurái gira entorno al bushido (camino del guerrero) que promueve la lealtad, la excelencia, el deber, la valentía, la sinceridad y el honor a cambio de tierras o estipendios. El bushido no recibió forma escrita hasta el siglo XVI. El giri (obligaciones y responsabilidades) es el otro pilar de la cultura samurái y exige del servidor que cumpla con lo que se espera de él por parte de la familia. Los conflictos con los sentimientos (nenjo) como la piedad o el amor son frecuentes. En definitiva un samurái estaba entrenado para obedecer y matar.

El fallo a un señor, al giri, perder una batalla o la muerte violenta del señor podían provocar el suicidio del samurái, el seppuku. Este suicidio ritual estaba reservado a la casta guerrera y era una manera de limpiar el honor tras haber sido incapaz de cumplir con su deber. Consiste en destriparse uno mismo con una espada corta, si era posible la asistencia otro samurái podía cortar la cabeza del suicida para evitarle el grandísimo dolor. Normalmente un samurái utilizaba la meditación del budismo zen para prepararse antes del ritual. El seppuku se ofrecía también como alternativa honorable a ser ejecutado, como condición  para una rendición o como exigencia en un tratado de paz.

Durante el Sengoku hubo una gran demanda de samuráis debido a las constantes guerras entre clanes y daimios. En 1588 Hideyoshi decretó que sólo los samurái podían llevar espadas y en 1591 que tanto éstos como los ashigaru (soldados, campesinos armados) debían vivir en el castillo del señor, separándolos de la población civil. Más tarde en el período Edo-Tokugawa con el país unificado y la ausencia de conflictos internos los samurái se convertirían en burócratas. Durante ese periodo los samurái sin señor (ronin) se hicieron moderadamente frecuentes ya que la ley les prohibía entrar al servicio de otros señores, así que tenían que vivir como vagabundos, mercenarios, guardaespaldas, maestros o hacerse monjes.

La religión samurái se basaba en la mezcla del budismo y el sintoísmo, además de influencias taoístas y confucionistas. El sintoísmo es la religión tradicional de Japón y reverencia a todas las cosas de la naturaleza, creyendo que todo posee su propia divinidad (kami). Su tradición es oral y da mucha importancia a la limpieza del cuerpo y la mente buscando el bienestar del ser humano y la armonía con la naturaleza. Como la muerte, la enfermedad y la sangre se consideran impuros no se realizan ritos de nacimiento ni de muerte. Las tres insignias imperiales del Japón se componen de objetos entregados por los mayores kami: el espejo de Amaterasu diosa del Sol, la espada de Susano-O dios del mar y las tormentas y las joyas de Tsukuyomi el dios de la Luna. Su existencia está documentada desde el siglo VII y aun se conservan hoy en día.

El budismo busca alcanzar la iluminación entendida como la comprensión total de la relación del ser humano con el universo. Un iluminado (buda) ha llegado a ese estado de comprensión y se considera liberado de las ataduras materiales (nirvana) gracias a una vida de correcta autodisciplina. Aunque no tienen divinidades per se sí rinden culto a individuos que han alcanzado la iluminación, pero conservan lazos con el mundo material para ayudar al resto de personas a llegar al nirvana (bosatsu, bodhisattva). Las diversas sectas budista discrepaban en puntos secundarios de la doctrina y se enfrentaban violentamente a menudo por tierras, poseyendo guerreros y fortalezas. El budismo trata de eliminar las emociones violentas como el odio y la envidia y sustituirlas por otras positivas como el amor, la tolerancia y la comprensión. Creen en la reencarnación del alma en ciclos de vida, muerte y renacimiento y suelen evitar matar, muchos de ellos son vegetarianos, ocupándose de enfermos y funerales.

El zen es la principal escuela budista de Japón, fundada por Bodhidharma en China en el siglo VI bajo el nombre de chan. Su base filosófica explica que la meditación, la contemplación y la concentración llevan a la iluminación. El zen es una rama del budismo Mahāyāna, una de las tres principales vías del budismo. El Mahāyāna establece que la iluminación pude conseguirse de forma gradual o mediante intuición súbita, lo que entenderíamos como chan o zen. Liberándose de todo pensamiento se consigue súbitamente la iluminación, experimentando la realidad absoluta y la verdadera naturaleza de la existencia. En el camino hacia la iluminación se pude llegar a menudo a un satori, un estado momentáneo de percepción del absoluto, frecuentemente a través del estudio de los koan, enigmas y paradojas que tratan de liberar la mente, o de actividades como la ceremonia del té, el tiro con arco, la caligrafía, la pintura o el arreglo floral.

La filosofía zen influyó ampliamente en el arte samurái provocando sencillez, austeridad y asimetría en sus formas. El teatro , por ejemplo, es la evolución de danzas sintoístas tradicionales hacia escenas simbólicas más sutiles, sin escenario, enfocado a la elite del país. Los famosos jardines de piedras (karesansui) mediante rastrillos están muy presentes en los templos budistas y también son un ejemplo del arte zen.

Finalmente la sociedad medieval japonesa entró en contacto con Europa en el siglo XVI cuando el país estaba en proceso de unificación. En 1543 los portugueses introdujeron las armas de fuego y en 1549 los españoles el cristianismo. Inicialmente los misioneros cristianos fueron bien recibidos ya que facilitaban el comercio para obtener armas de fuego y otros productos. Además Nobunaga los utilizaba para acabar con las facciones budistas que se le oponían. En 1582 había 150 000 cristianos en Japón, lo que hizo preocupar a los daimio ya que tenían mayor obediencia a su dios que no a su señor. En 1587 Hideyosi promulgó un edicto de expulsión de los cristianos y en 1596 crucificó a 26 misioneros, finalmente en 1614 Tokugawa prohibiría el cristianismo justo después de una expedición que llevaría japoneses a España.

El Japón medieval (I)

Periodos y cronología (siglos XII al XVI)

Imagen: representación de la Guerra de Ōnin (1467) por Utagawa Yoshitora (c. 1870).

A principios del siglo XII en Japón la tierra pertenecía a los aristócratas, los monasterios budistas, los funcionarios imperiales y los terratenientes locales, donada por el emperador, y mucha de esa tierra estaba exenta de impuestos, los llamados shoen. El shoen facilitó la formación de  poderosos clanes militares ya que estaba fuera de la administración civil y se otorgaba o se donaba con concesiones sobre sus beneficios, literalmente el shoen estaba fuera de toda inferencia del gobierno.

Los propietarios donaban parte del beneficio del shoen a señores más poderosos a cambio de protección. Éstos formaban sus propias milicias para proteger y ampliar sus posesiones estableciéndose una relación de señor-vasallo. Con el tiempo los jefes provinciales y sus vasallos formarían grupos armados con espadas que se convertirían en la clase samurái (servidores). Dos clanes militares gobernaban la periferia de la isla principal en esa época, el clan Minamoto (de la región de Kanto) y el clan Taira (de la región de Chugoku).

Periodo Kamakura (1185 a 1333)

El primer shogunato de Japón tenía como base la ciudad de Kamakura (cercana a la actual Tokio). El gobierno era de corte militar y representaba la toma del poder de la casta guerrera y la feudalización del país. Anteriormente el poder del estado estaba representado y se ejercía desde el emperador, el gobierno civil y la aristocracia. Tras la guerra Genpei entre los clanes Minamoto y Taira por diferentes pretendientes al trono imperial Minamoto Yoritomo se consolidó como gobernante de facto de Japón, derrotó al clan Taira y el emperador no tuvo más remedio que reconocerle como Seitaishōgun (gran general que derrota a los bárbaros) en 1192. Se reconocía de esta manera la supremacía del poder militar y se creó el bakufu (gobierno militar, literalmente gobierno de la tienda).

Cuando el emperador nombró shogun a Yoritomo perdió el poder administrativo y no lo recuperaría hasta la era Meiji, se rechazó también en ese momento el modo de vida de la corte de Kioto.

Se nombraron a los shugo, protectores militares de las provincias que acabarían apropiándose de ellas formando dominios latifundistas y nombrándose posteriormente daimio (gran nombre), nobles militares. Los títulos de protector se otorgaban según la fidelidad y el éxito militar y, aunque subordinados a la autoridad del shogun, a la práctica eran muy autónomos.

La cultura del bushido surgió en esta época, gracias al dominio de las clases guerreras, y el budismo se expandió y se diversificó en varias escuelas adaptándose a la mentalidad nipona. Se fomentó la austeridad, las artes y las disciplinas marciales propias del samurái. El shogun actuaba en nombre del emperador, tenía el poder militar y político, recaudaba impuestos, nombraba a los gobernadores provinciales (jitō) y a los condestables (shugo). Era un sistema similar al feudalismo donde a cambio de sus servicios el señor concedía derecho a recaudar rentas de la tierra.

A partir de 1203 el clan Hōjō se convirtió en regente del shogunato de forma hereditaria a partir de la viuda de Yoritomo, lo que a la práctica convertía al clan en gobernante del país, influyendo y deponiendo a los shogunes según sus intereses. Esto se acrecentó tras el fallido golpe de estado del emperador Go-Toba en 1221 que además hizo que se nombraran miembros de otras familias o de la dinastía imperial como shogun.

Kublai Kan, emperador mongol chino de la dinastía Yuan exigió la sumisión de Japón a su imperio en 1274. La negativa del bakufu forzó la invasión por mar que fue suprimida gracias al kamikaze (viento divino), un huracán que destruyó la armada mongol en 1281.

El paso del tiempo erosionó los recuerdos y lealtades de la guerra Genpei entre los militares del bakufu y sus descendientes y la lealtad al shogun era cada vez menor, mientras que su compromiso con los poderosos jefes locales aumentaba. También había cada vez más problemas económicos, hambrunas y levantamientos. Los Hōjō además despertaban mucho recelo entre los demás clanes por su posición de regentes y en 1331 el emperador Go-Daigo intentó un golpe de estado contra ellos.

Periodo Muromachi o Ashikaga (1336 a 1573)

Se estableció así el segundo shogunato de la historia de Japón por Ashikaga Takauji tras el fallido intento del emperador Go-Daigo de retomar en el poder. Takauji apoyaba inicialmente al emperador contra el shogunato kamakura, pero el intento de crear un gobierno imperial fuerte al estilo chino y de eliminar la presencia samurái de la política provocó una serie de revueltas contra el emperador que Takauji utilizó para proclamarse shogun (restauración Kenmu, 1333 a 1338).

El shogunato tuvo problemas de recaudación de impuestos durante esta época, mientras los shugo se hacían con el poder en las provincias y se acabaron convirtiendo en Daimio formando grandes latifundios.

Muromachi era el área de Kioto donde residía bakufu. Los daimio controlaban los feudos (que formarían la base de los han del periodo Edo), mientras que el shogunato perdía cada vez más poder con shogunes más y más ineptos que dependían de la lealtad de sus vasallos directos. La economía en este periodo, por contra, era floreciente, mejorando gracias a la explotación de la tierra por parte de los daimios y el comercio con China en la primera mitad del periodo. Tras el bloqueo chino se introdujo el comercio con Europa que no paró de aumentar hasta el aislamiento del periodo Edo-Tokugawa. El budismo zen, la ceremonia del té y el fueron expresiones culturales en expansión durante este periodo.

Periodo Nanbokucho (capitales del sur y el norte, 1336 a 1392)

Durante este periodo existieron dos cortes imperiales y sendas capitales en Japón. La corte del norte (hokuchō), con base en Kioto, era respaldada por el shogunato, mientras que la del sur (nanchō), con base en Yoshino (provincia de Kii), recibía el apoyo de una rama de la familia imperial que no aceptaba la entronización del emperador que había hecho Takauji. En 1392 tras años de declive y lucha, la corte del sur reconoció a la corte del norte como legitima y se fueron alternando en el poder, aunque de hecho la corte del norte era la auténtica gobernante.

Periodo Sengoku (Estados guerreros, 1467 a 1568)

Fue una guerra civil que empezó con la guerra de Ōnin, una disputa por el título de shogun. El poder del shogunato de los Ashikaga fue eliminado, reduciendo su esfera de influencia a la ciudad de Kioto. En las provincias los daimios luchaban por la supremacía militar y el dominio del país. El comercio con China se resintió y la piratería era frecuente, en consecuencia la China Ming dejó de comerciar con Japón favoreciendo la entrada de comerciantes Europeos.

En esta época solo contaba el poder militar, el número de guerreros y la acumulación de feudos, se impuso el mayorazgo (heredaba el varón mayor) y las mujeres perdieron todos sus derechos. Las guerras, plagas, sequías e impuestos provocaron insurrecciones campesinas y algunos campesinos lograron hacerse samuráis. La base económica era la agricultura, de la cual los campesinos entregaban más del 75% de la cosecha en impuestos, lo que provocaba que vendieran a sus hijas a los burdeles y entregaran a sus hijos a los monasterios. Las ciudades crecieron, así como los gremios de artesanos y el comercio y los daimios se enriquecieron con él.

Periodo Azuchi-Momoyama (1568 a 1603)

Periodo nombrado así por los castillos de Oda Nobunaga y de Toyotomi Hideyoshi. Nobunaga entró en la capital de Kioto victorioso en 1568 para poner en el poder al último shogun Ashikaga. Nobunaga se consolidó como el daimio más fuerte del país, eliminando a todos sus rivales y estableciendo un libre mercado en la isla, aboliendo finalmente el shogunato de los Ashikaga en 1573 cuando el último de ellos se exilió.

Con ayuda de Hideyoshi, gobernador de la capital, pactó con los daimios amigos, redujo a los hostiles, sometió a los templos budistas expansionistas, restauró el orden y acogió favorablemente a los misioneros y comerciantes portugueses llegados desde 1542.

Finalmente fue traicionado y obligado a cometer seppuku en 1582. Hideyoshi lo sucedió y acabó siendo nombrado kanpaku (regente) del Japón. En 1590 acabó derrotando a los pocos clanes que se le oponían y unificó el país. Hideyoshi remodeló en parte el sistema productivo y de peajes, consolidó el sistema de castas y controlaba la regencia desde la posición de regente retirado (taikō, gran príncipe). Continuó la reunificación, estimuló el comercio con Filipinas, Camboya y Siam, construyó los palacios de Yoraku y Momoyama, así como el castillo de Osaka, puso en explotación minas de oro y plata, sometió a los daimios y fomentó la cultura.

En 1592 concibió la magna idea de conquistar la China Ming pasando por Corea, la campaña fue algo desastrosa y termino con la muerte de Hideyosi en 1598. Los cinco daimios más importantes gobernaron brevemente el país hasta la batalla de Sekigahara donde Tokugawa Ieyasu se proclamó vencedor lo que le llevaría a ser nombrado shogun y trasladar la capital a Edo (Tokio) en 1603.

Cronología

Siglo XII

1156: Taira Kiyomori respalda al emperador Go-Shirakawa en la Rebelión Hōgen, los Taira derrotan a los Minamoto que apoyaban al rebelde emperador retirado Sutoku.

1160: Rebelión Heiji, Taira Kiyomori se convierte en el gobernante de hecho de Japón derrotando a los Minamoto que buscaban venganza y recibiendo los más altos honores y rango.

1180: Primer caso registrado de un seppuku formal, Minamoto Yorimasa.

1175: Hōnen introduce la secta Jodo-shu del budismo, secta de la tierra pura.

1177: Un incendio destruye el centro de Kioto.

1180: Por miedo a un golpe de estado Kiyomori traslada la capital a Fukuhara (actual Kobe).

1185: Guerra Genpei, los Minamoto destruyen a los Taira, batalla de Dan-no-ura.

1192: Minamoto Yoritomo nombrado primer shogun, establece el gobierno en Kamakura.

Siglo XIII

Eisai establece el budismo zen en Japón.

1203: El clan Hōjō asciende al poder como regentes.

1221: Guerra Jōkyū, los emperadores retirados Go-Toba y Juntoku incitan a los samuráis a rebelarse contra los Hōjō. Hōjō Yoshiyoki los derrota y confisca las haciendas imperiales.

1257: Kamakura sufre graves daños por un terremoto.

1268: La primera de varias delegaciones chinas (mongoles) exige tributo a Japón.

1274: Primera invasión mongol de Kyushu.

1275: Se ejecuta a los enviados chinos (mongoles) que exigían tributo.

1281: Segunda invasión mongol, las fuerzas de Kublai Kan son derrotadas por el kamikaze.

Siglo XIV

El teatro florece bajo patrocinio samurái.

1331: Guerra Genko, el emperador Go-Daigo incita una rebelión contra los Hōjō. Busca la ayuda de aliados en Kusunoki Masashige pero es capturado por Hōjō Takatoki.

1332: Go-Daigo se exilia y vuelve con refuerzos; Ashikaga Takauji, inicialmente aliado de los Hōjō, los traiciona y se une al emperador.

1333: Las fuerzas imperiales incendian Kamakura bajo mando de Nitta Yoshisada, Takatoki comete seppuku.

1336: Takauji se rebela contra Go-Daigo y se nombra shogun, Masashige y Yoshisada se mantienen fieles. Dos cortes, una en Kioto y otra en Yoshino. Takauji depone a Go-Daigo y nombra emperador a Kōmyō.

1338: Takauji destina el bakufu al distrito de Muromachi en Kioto.

1392: Reunificación de las cortes.

Siglo XV

1412: Go-Komatsu abdica como emperador, revueltas en las provincias.

1418: Ashikaga Yoshimochi mata a su hermano Yoshitsugu en la aspiración a shogun.

1428: El shogun Ashikaga Yoshinori nombra a Go-Hanazono emperador, revueltas en Ise.

1441: Akamatsu Mitsusuke asesina al shogun por miedo a su propio asesinato, los seguidores del shogun le persiguen y comete seppuku.

1449: La peste asola Kioto.

1457: Revuelta de los ainos que es aplastada.

1467: Guerra Ōnin, facciones familiares rivales se disputan el shogunato, Kioto queda deshabitada y la familia imperial arruinada.

1477: Fin de la guerra por agotamiento de los participantes.

Siglo XVI

Aparecen el ikebana, los jardines de piedras y el uso de netsuke.

1536: Todos los templos de la secta Nichiren son arrasados por la secta Enryaku en Kioto.

1542: Llegada de los portugueses, los misioneros, las armas de fuego y las enfermedades venéreas.

1549: San Francisco Javier llega a Kyushu.

1568: Nobunaga llega a Kioto y destruye los templos budistas.

1573: Oda Nobunaga depone al último shogun Ashikaga.

1582: Nobunaga es asesinado.

1588: Edicto que limita la religión cristiana; se impiden las armas a los campesinos.

1590: Toyotomi Hideyoshi se convierte en kanpaku, regente.

1598: Hideyoshi realiza la invasión de Corea, pero su muerte frustra la acción.

Siglo XVII

Se populariza la pintura Ukiyo-e.

1600: Se introducen los peces de colores de China. Tokugawa Ieyasu aplasta a la oposición en la batalla de Sekigahara.

1603: Ieyasu establece el shogunato en Edo. Primera representación de kabuki.

La Revolución Americana

Orígenes del primer estado democrático moderno

Imagen: La Declaración de Independencia (c. 1815) de John Trumbull, representación idealizada de la entrega del documento de declaración de independencia de los Estados Unidos de América. Algunas de las personas mostradas no firmaron la declaración y la pintura no representa un hecho histórico. Algunos personajes destacados que aparecen son: John Adams, Thomas Jefferson y Benjamin Franklin (los tres más adelantados frente a la mesa).

La Declaración de Independencia de los Estados Unidos de América es un precedente histórico que se ha utilizado en posteriores declaraciones como justificación de un proceso de independencia. Pero la propia declaración original es un documento enmarcado en un contexto histórico determinado con unas circunstancias que seguramente no son las mismas que las de los procesos que utilizan la declaración como justificación. Vamos a ver en esta entrada la Revolución Americana que llevó a esa declaración de independencia, a la creación de la primera constitución y del primer estado democrático liberal.

En 1750 aun existía un gran Imperio Español que junto a otras potencias europeas controlaba América. Los principales estados que colonizaron el Nuevo Mundo fueron, además de España, Gran Bretaña, Francia, Portugal, los Países Bajos y Rusia. Tras la Guerra de Sucesión Española en 1714 Francia había logrado que un miembro de la Casa de Borbón fuera rey de España, controlando la misma dinastía ambos estados. Durante ese conflicto Francia utilizó a sus aliados indígenas para trasladar parte de la guerra a las colonias americanas.

Las colonias francesas estaban poco pobladas y mantenían buenas relaciones comerciales con los nativos americanos. En cambio las colonias británicas recibían mucha inmigración de las islas, cada vez mayor, y empezaban a ejercer presión hacía las tierras del interior del continente. Los británicos ocupaban tierras reclamadas por los nativos y por los franceses y se acabaron creando conflictos entre ellos. En 1754 Francia entró en guerra con la colonia de Virginia, que solo obtuvo apoyo de Gran Bretaña mientras que el resto de colonias se mantuvieron neutrales.

La Guerra de los Siete Años (1756-1763) fue otro conflicto bélico europeo que se trasladó a las colonias. Las colonias francesas no lograron aguantar la embestida del ejército británico y en 1759 Gran Bretaña ocupó el Quebec y al año siguiente Montreal.

Escena de combate de Barry Lindon (1975) de Stanley Kubrick.  Representa una escaramuza de la Guerra de los Siete Años y se pueden observar las tácticas bélicas de la época, como la música en batalla, en este caso la Marcha de Granaderos Británicos.

El frente de las Antillas no fue mucho mejor para los franceses y españoles ya que la marina británica era muy superior a las suyas. En 1763 se firmó la paz para evitar la bancarrota de todos los beligerantes. Gran Bretaña obtuvo el Canadá, el territorio entre el Misisipi y los Apalaches, algunas Antillas y la Florida, España consiguió la Luisiana y se le permitió conservar Cuba, mientras que Francia solo pudo conservar el importante puerto de Haití y algunas islas. Los británicos dejaron ejércitos permanentes en las colonias para evitar futuros ataques de sus rivales y para controlar a los colonos.

Los propios colonos británicos hicieron un papel muy malo en la guerra. Las 13 colonias tenían muchas dificultades económicas y de población. Estaban muy divididas entre ellas y existía la idea de que desaparecerían sin el apoyo de Gran Bretaña. En el sur se encontraban las colonias de Virginia, Maryland, Carolina del Norte, Carolina del Sur y Georgia. Se componían de grandes latifundios y tenían una aristocracia burguesa, la esclavitud era común en las actividades más desarrolladas como los cultivos extensivos de tabaco y cereales. Estas colonias eran muy fieles al rey y a la iglesia anglicana.

En el centro de las colonias, al norte de la Bahía de Chesapeake, estaban las colonias de Nueva York, Pensilvana, Nueva Jersey y Delaware. Esos territorios tenían cierta cantidad de población y las ciudades más importantes: Nueva York, Baltimore y Filadelfia. También tenían una mezcla de inmigrantes procedentes de Gran Bretaña, Países Bajos, Alemania, Irlanda, Suecia y Dinamarca, era una sociedad bastante plural. La gran mayoría eran protestantes y repudiaban cualquier tipo de iglesia constituida, anglicana o católica; pero a su vez eran muy tolerantes entre ellos. La presión migratoria creciente hacía moverse a la población hacia el oeste, a la frontera, y adentrarse en territorios indígenas, creando conflictos. El modelo social que imperaba era el de pequeños propietarios anti-esclavistas.

En Nueva Inglaterra, al norte, las colonias de Massachusetts, Connecticut, Nuevo Hampshire y Rhode Island estaban formadas por población inglesa puritana, hostil a los anglicanos. Su producto principal era la leña para la construcción de barcos. El poblamiento se realizó en pequeñas comunidades de pequeños propietarios que poseían una cierta democracia directa.

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Mapa con las 13 colonias británicas en Norteamérica. Fuente.

El gobierno colonial era muy diferente según la colonia. Existía una elite aristocrática descendiente de los primeros pobladores con amplia influencia social. La colonia media estaba regida por un gobernador que disponía del apoyo de una asamblea escogida por sufragio censitario que discriminaba a las minorías religiosas. Los gobernadores ejercían el poder ejecutivo y muchas veces eran enviados por la corona. La asamblea decidía sobre las leyes y la economía de la colonia excepto en todo aquello que dictaminaba la metrópoli.

Las colonias solamente podían comerciar con Gran Bretaña, no podían producir nada que se pudiese producir en la metrópoli, ni carbón ni hierro. Se importaban manufacturas de Gran Bretaña y se exportaban primeras materias, además tenían prohibido comprar artículos al resto de países, aunque el contrabando existía. Los beneficios eran recíprocos, el mercado británico era muy bueno para los productos americanos y las colonias pagaban impuestos muy bajos, la relación entre ambos era de 1 chelín en las colonias por 25 chelines en las islas. Debido a esta diferencia el parlamento británico decidió aumentar la fiscalidad para recaudar más impuestos.

En 1764 se creó el impuesto sobre el azúcar para todas las colonias, en 1765 se gravó la prensa lo que provocó una protesta con disturbios que haría que se revocara el impuesto en 1766. Al año siguiente se aplicó una subida de impuestos arancelarios a las manufacturas y productos procedentes de Gran Bretaña, el té y el papel. Esto provocó una segunda protesta contra el derecho del parlamento británico a legislar sobre las colonias ya que era una asamblea escogida por los británicos y no por los americanos. Aun así la desunión de las colonias evitó que las protestas prosperasen.

El año 1770 sucedió la Masacre de Boston y se retiraron los impuestos sobre el té y el papel. En 1773 se produjo el Motín del Té contra el monopolio de la Compañía Inglesa de las Indias Orientales. Aunque los contrabandistas neerlandeses vendían el té más barato, la Compañía reventó los precios para acaparar el mercado gracias a acuerdos con el parlamento. Las protestas surgieron para quejarse del favoritismo del parlamento británico hacia la Compañía y no hacia el pueblo americano. Los estibadores de Boston lanzaron los paquetes de té embarcados por la borda al llegar al puerto para evitar su venta. Debido a ese acto Boston fue asediada por el ejército británico y Londres envió un nuevo gobernador con poderes excepcionales.

Representantes de todas las colonias impactados por las revueltas y la represión británica se reunieron en un congreso extraordinario en Filadelfia. Aprobaron un boicot a todos los productos británicos y lanzaron una petición a la corona para que aplacara al parlamento. En 1775 un segundo congreso estableció un ejército continental integrado por colonos con el objetivo de liberar las colonias bajo órdenes de George Washington, un latifundista ilustrado que había llegado a coronel en la Guerra de los Siete Años.

Durante el año 1776 hubo cierta división colonial, el sur dudaba de la cordura de las ideas del norte, de población puritana. Aun así se abrieron los puertos a todo el mundo y el 4 de julio Thomas Jefferson declaró la independencia de las colonias. La Declaración recogía todos los preceptos de la Ilustración heredados de John Locke, los enciclopedistas, la Revolución Inglesa y de Rousseau:

  • Todos los ciudadanos son iguales.
  • Todos ellos tienen derechos inalienables e irrenunciables: a la vida, a la libertad y a la búsqueda de la felicidad.
  • Para conseguir esos derechos las personas tienen el derecho de escoger a sus gobernantes y rebelarse contra ellos cuando éstos no hacen respetar esos derechos.
  • Libertad de escoger al gobierno.

En consecuencia a la Declaración se entabló la guerra entre las colonias y la metrópoli. Inicialmente las fuerzas británicas eran muy superiores y consiguieron amplias victorias. Pero al cabo de poco tiempo Francia y España apoyaron a los insurrectos mediante bloqueo marítimo, en 1778 declaró la guerra la primera y en 1779 la segunda. Es en 1781 cuando Washington consiguió derrotar por primera vez a los británicos y la guerra entró en una situación de desgaste. Una vez más las finanzas mandaron y el coste de la guerra se volvió inasumible. Gran Bretaña calculó que un libre comercio con las colonias era más beneficioso que su mantenimiento y en 1783 reconoce su independencia. Las islas resultaron muy beneficiadas al librarse de ese coste, el comercio aumentó y la relación con América siguió.

El problema tras la independencia era que habían surgido 13 nuevos estados. En 1781 se redactó una primera constitución que preveía un gobierno confederal muy débil, encargado de las relaciones internacionales y de las relaciones entre estados y que no podía emitir impuestos. La crisis económica de 1783 modificó la opinión hacia un gobierno federal fuerte con un banco central y una moneda única capaz de hacer frente a las crisis. Washington, Madison, Hamilton y Jefferson elaboraron una nueva constitución en 1787 que el gobierno confederal consiguió que se aprobara. El gobierno se basaría en dos cámaras: el senado, como representación territorial, y el congreso, como representación de la población.

Finalmente aquellos que habían formado los nuevos Estados Unidos de América se dividieron en dos corrientes representadas por Jefferson en el sur, defensor del libre cambio con el partido Demócrata-Republicano, y Hamilton en el norte, defensor de la industrialización y el proteccionismo con el partido Federal. Pero la dialéctica norte y sur que surgiría en el siglo XIX es ya otra historia muy diferente, para otro día.

La economía minera en Perú y Nueva España

Rutas comerciales y explotación entre los siglos XVI y XVIII

Imagen: Sevilla en el siglo XVI, óleo atribuido a Alonso Sánchez Coello. Se pueden observar los barcos procedentes de América en el puerto del Guadalquivir, el muelle de la Aduana, las atarazanas, la Giralda, la catedral y la Real Casa de la Moneda. El edificio más a la derecha parece la Torre del Oro.

La colonización española de América se basó en las ciudades, organizando un nuevo entramado urbano a partir de las colonias y de las ciudades indígenas. Tenochtitlan, la antepasada de la actual Ciudad de México, tenía alrededor de 300 000 habitantes cuando llegaron los españoles, el doble que la mayor ciudad europea de entonces. La cultura urbana americana favoreció el asentamiento, la administración y la economía de las colonias, que se basaron en la explotación minera como actividad principal.

La primera etapa minera sucedió entre 1503 y 1530, aunque habían muy pocas explotaciones de ese tipo. Principalmente se reciclaba el oro de los aztecas, fundiendo los ornamentos y manufacturas, para enviarlo a Europa. La segunda etapa llegó hasta 1550 y además de aumentar las minas de oro se empezaron a construir minas de plata en abundancia. Finalmente, en una tercera etapa hasta 1780 el oro decayó hasta tener una importancia residual y la plata fue, con diferencia, la mayor explotación minera americana. En este periodo hubieron dos acontecimiento decisivos.

El primero fue el descubrimiento de las minas del Potosí (Bolivia) en 1545 y el cambio del sistema de fundición por el de amalgamación en 1560. Las minas del Potosí fueron excavadas, perforando la tierra en lugar de ser a cielo abierto debido a que era una zona muy seca. La amalgamación para sacar la plata de la ganga se basaba en 5 pasos:

  1. Triturar la ganga con mazos y molinos
  2. Mezclar el resultado con mercurio.
  3. Dejar reposar la mezcla durante un año para que el mercurio se uniera a la plata.
  4. Filtrar la mezcla pasándola por agua.
  5. Calentar la amalgama.

El mercurio se exportaba de Almadén en Ciudad Real y por cada tonelada de plata extraída se exportó de España 1 tonelada de mercurio hasta el descubrimiento de las minas de mercurio de Huancavelica en Perú en 1563. El sistema de trabajo que se utilizaba era la mita, una idea original de los Incas adaptada por los colonizadores en 1574, que forzaba a los indígenas y a los mestizos a trabajar en obra pública y en minería. Se trabajaba en 3 turnos diarios de 8 horas, 4500 hombres por turno y un total de 300 000 hombres. El segundo descubrimiento fueron las minas de Zacatecas, en México, en 1546. Ambas minas proveyeron de un flujo constante de plata a la economía española de los siglos XVI al XVIII.

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Imagen: Rutas comerciales españolas (blanco) y portuguesas (azul) de los siglos XVI al XVIII. Fuente.

La plata y el oro americanos eran reembolsados en España por materias primeras y manufacturas de la península, como comida y armas. Habían dos rutas principales, la Carrera de Indias y el Galeón de Manila. La Carrera establecía el comercio entre Sevilla y Cádiz y la Habana, llegando luego a Veracruz y de ahí a México mediante la Flota de Nueva España. Existía también otra flota por el sur, los Galeones de Tierra Firme, que llegaba desde las mismas ciudades españolas hasta Cartagena de Indias y Panamá. La Habana era la base de las flotas atlánticas y de la armada de Barlovento que intentaba mantener el mar Caribe libre de piratería, sin conseguirlo.

Además de los barcos mercantes, las carracas, y de los militares, galeones, en las flotas también se encontraban los registros, barcos secundarios que no iban cada año, los avisos, barcos ligeros para dar información sobre piratas o sobre la llegada de mercancías y los azogues, que trasportaban mercurio.

El Galeón de Manila se fundó en 1570 y realizaba la carrera desde el Perú hasta Filipinas. Desde Lima (que recogía la plata del Potosí) se llegaba a Acapulco y de allí hasta Manila cruzando el Pacífico. Las mercancías llegadas de China, oro, especias y seda, se movían desde Acapulco por tierra hasta Veracruz y de ahí a España. A pesar de la distancia que las separaba las Filipinas eran gobernadas desde Nueva España.

Hasta 1580 todo funcionó bastante bien para los intereses españoles, pero en ese año con la derrota de la Armada Invencible su dominio del comercio marítimo se truncó. Inglaterra, Países Bajos y Francia se apuntaron rápidamente al negocio americano debido a la imposibilidad española de mantener un monopolio. Varios puntos se volvieron claves para las rutas comerciales a partir de entonces: Gibraltar, Florida y el Paso de Magallanes-Drake.

Al descubrir los británicos un paso al sur del estrecho de Magallanes (el paso de Drake) los españoles se vieron obligados a reforzar militarmente el cono sur. Durante 300 años España tuvo que mantener 3 flotas distintas que no podían cambiar efectivos entre ellas con tal de proteger y controlar el comercio marítimo. Una en el Mediterráneo con base en Valencia, compuesta por galeras, otra en el Océano Atlántico y otra en el Océano Pacífico. Los ingleses y otros estados atacarían una a una a esas flotas para aprovechar esa debilidad.

La plata extraída de América activó inicialmente la economía española. La corona se apropiaba del Quinto Real, un 20% de las transacciones de oro y plata que llegaban de las Indias. Gracias a ese impuesto se sufragaban gastos militares, pero también otros gastos de la corona. Los soldados cobraban en oro, así que una buena parte de la plata que llegaba se tenía que cambiar, con el consiguiente gasto, a oro. El resto de beneficios se utilizaban en pagar seguros, servicios, bienes, mobiliario, vino, etc. Gracias a la riqueza americana se pudieron mantener grandes contingentes militares por toda Europa.

La afluencia de plata finalmente produjo una gran inflación que culminó en el siglo XVII. A partir de la llegada de barcos a Cádiz los precios aumentaban cada vez más, sobre todo en Castilla y Andalucía. Las manufacturas cada vez eran más caras y apenas se vendían, lo que provocó la compra de esos productos fuera de España. La consecuencia directa fue una des-industrialización peninsular, la falta de incentivos para invertir por parte de la nobleza y por tanto un mantenimiento de la actividad rural y falta de innovaciones. Inversamente esto favoreció la riqueza de Inglaterra y los Países Bajos, consolidándose como las economías industriales de los siglos siguientes.