El Absolutismo (II)

El Parlamentarismo Inglés

Imagen: La ejecución de Carlos I de autor desconocido (1649). El retrato de la parte superior izquierda es el de Carlos I, a la derecha el de su verdugo, abajo a la izquierda Carlos camino del cadalso y a la derecha gente mojando pañuelos en su sangre. Fuente.

Durante el siglo XVII en Inglaterra hubo un intento monárquico de crear un estado absolutista, pero se encontró con unos cuerpos sociales muy organizados que lo impidieron. En 1603 murió Isabel I sin descendencia y heredó la corona inglesa su primo Jacobo I, rey de Escocia. El monarca unió los dos reinos bajo la misma corona e inició un proceso de unificación religiosa y territorial mediante la iglesia anglicana. En aquella época existían muchas sectas protestantes y los escoceses en su mayoría eran presbiterianos; la idea de Jacobo era, como en otros territorios europeos, agrupar la sociedad y el territorio bajo su corona en una única religión.

Jacobo I era defensor del derecho divino y la monarquía absoluta y escribió el tratado “The True Law of Free Monarchies” en 1598 donde exponía sus ideas. Inglaterra, no obstante, contaba con un parlamento formado por dos cámaras desde el siglo XIV:

  • Cámara de los Lores: formada por nobles y obispos anglicanos (nombrado por el rey).
  • Cámara de los Comunes: representaba a la población de 46 condados, mediante 611 diputados.

Era necesaria la aprobación de ambas cámaras para definir los impuestos y esto provocó el enfrentamiento entre al rey y el parlamento.

Además Jacobo también tuvo problemas con los protestantes que veían el anglicanismo como una copia de la iglesia romana; en consecuencia pedían que se respetara la libertad de consciencia y el derecho de la comunidad a elegir a la jerarquía eclesiástica, lo que formaría el inicio del concepto de soberanía popular.

En 1625 murió el rey Jacobo y le sucedió su hijo Carlos I el cual quiso continuar la labor de su padre formando una monarquía absoluta. Pero sus objetivos se vieron divididos en varios frentes debido a la crisis económica y agrícola del siglo XVII y a su enfrentamiento por la hegemonía contra los Países Bajos, primera potencia económica del momento.

Carlos intentó convencer al Parlamento para que financiara una guerra contra los Países Bajos. Las cámaras accedieron a darle el poder de recaudar impuestos durante un año, pero al finalizar ese periodo le retiraron la potestad y exigieron la dimisión del primer ministro George Villiers. El rey en respuesta ordenó la detención de aquellos magistrados que no colaboraban con él y convocó las cortes otra vez en 1628. El Parlamento reivindicó su fuerza y no cedió a las presiones reales proclamando que el monarca había de aceptar la Carta Magna de 1215 y estaba sujeto a la autoridad del Parlamento, que representaba al pueblo (Petición de Derechos).

El Parlamento fue disuelto por el rey en 1629 e intentó gobernar sin él, provocando el descontento de los súbditos (los 11 Años de Tiranía) y el surgimiento de una revuelta en Escocia donde ya estaban hartos del intrusismo de la iglesia anglicana. Los nobles escoceses invadieron Inglaterra y Carlos convocó el Parlamento en 1640 pensando que le daría todos los poderes para detenerlos. El Parlamento se negó a dárselos y además pidió derogar todos los impuestos aprobados de forma inconstitucional. El rey disolvió el parlamento y empezó un periodo de guerra civil.

El miembro del Parlamento y del Partido Puritano John Pym llegó a realizar incluso una propuesta de República en vista de que el despotismo real era total. En 1641 el Parlamento promovió la condena a muerte del primer ministro y estableció la obligatoriedad de convocarlo cada 3 años como mínimo, quiera o no el monarca, además de eliminar el derecho del rey a disolverlo. Carlos intentó detener por la fuerza a todos los contrarios a su política y su persona, pero las revueltas en Irlanda le obligaron a movilizar tropas y recursos hacia allí.

Los puritanos también se alzaron en contra del rey para combatir la hegemonía anglicana en Inglaterra y los instrumentos del gobierno que cortaban la libertad religiosa en el país. Carlos logró organizar un ejército que se enfrentó a las tropas parlamentarias en medio de un ambiente revolucionario, pero le fue imposible vencer. Se rindió y fue aprisionado, pero logró huir en 1647. Mientras tanto se sucedieron calurosos debates en el parlamento entre varios sectores radicales que querían una democratización de la guerra como los Niveladores y los Cavadores. Finalmente, el rey fue derrotado en batalla y ejecutado públicamente en 1649.

El 13 de marzo de 1649 se alzó Oliver Cromwell como líder de la nueva República Inglesa. El Parlamento (llamado el Parlamento Largo, por su larga duración) continuó en funcionamiento hasta 1653  cuando fue disuelto por presiones puritanas. Cromwell se convirtió en dictador de hecho bajo el título de Lord Protector y estableció la libertad religiosa excepto para los católicos, incuso llegando a la represión en Irlanda.

En 1654 aprobó la Ley de Navegación que obligaba a las colonias a comercial exclusivamente con Inglaterra intentando de esta manera evitar el comercio con los Países Bajos y murió en 1658 dejando a su hijo como Lord Protector. En 1659 un golpe de estado depuso a Richard Cromwell y convocó un nuevo Parlamento, que nombró al hijo de Carlos, Carlos II como rey en 1660. El nuevo monarca no realizó medidas represivas contra los republicanos, excepto la disolución de su ejército, dio apoyo al anglicanismo de nuevo, en detrimento de los puritanos, y fomentó la autoridad parlamentaria.

En 1662 se aprobó la ley que favorecía la liturgia y textos anglicanos, pero dando libertad a los puritanos para establecer los suyos. Diez años más tarde el rey casó con la hija del rey de Portugal, católica, lo que reavivó los miedos de los protestantes. Esto se vio reafirmado tras el intento de reformas legales que resultaban en mayor tolerancia hacia los católicos. El parlamento se pronunció en contra de estas medidas y se mantuvo la prohibición de cargos públicos para los católicos en 1678. Carlos incluso llego a pactar en secreto con Luis XIV la reintroducción del catolicismo en Inglaterra.

Al morir sin hijos heredó el trono su hermano Jacobo II, también católico con una esposa italiana católica. El Parlamento no lo aceptó y nombró herederas a las hijas de su primer matrimonio, que eran protestantes, pero no tuvo éxito. Las reformas de Jacobo continuaron encontrando oposición en el parlamento que finalmente propuso como rey a Guillermo de Orange-Nassau que atacó con una armada de 12 000 hombres en 1688, provocando el exilio de Jacobo a Francia.

El Parlamento emitió la Ley de Afirmación que establecía su poder como preeminente, el rey solamente podía ejercer el suyo con el consentimiento del parlamento. En aquel entonces había dos grandes facciones:

  • Los Whig (cuatrero en gaélico, palabra que se refería a los fanáticos presbiterianos) que apoyaban la elección de la jerarquía eclesiástica por el pueblo y estaban a favor de la libertad religiosa.
  • Los Tories (tory, bandido, en irlandés) que apoyaban el absolutismo.

El sufragio en la cámara baja era reducido, alrededor de 250 000 electores, y solamente podían votar propietarios con recursos suficiente para que pudieran ser independientes. Debido al sistema electoral había infrarrepresentación de algunos territorios y sobrerrepresentación de otros, ya que no se tenía en cuenta la población.

La Constitución Inglesa fue establecida finalmente a partir de diversas leyes entre 1653 y 1689 que establecían:

  • La naturaleza contractual de la soberanía real.
  • Que el rey sólo puede gobernar con la confianza del parlamento, y
  • La garantía de las libertades individuales: imprenta, reunión y habeas corpus.

El Absolutismo (I)

Francia – el Poder Real

Imagen: palacio de Versalles y parte de la orangerie del palacio en 2015. El Estilo Luis XIV o Clasicismo francés glorificaba el reinado del monarca, aunque enmarcado dentro del Barroco las influencias del Clasicismo renacentista son muy patentes. Los jardines simétricos son muy característicos y en el caso de Versalles se organizan entorno a la estatua de Apolo, que representa al monarca, el Rey Sol, gobernando sobre la naturaleza.

Durante el siglo XVII se produce un fenómeno propio de esa época, conocido como Absolutismo. El Absolutismo proviene del Derecho Divino europeo de los siglos anteriores, por la cual un soberano gobierna por la voluntad de Dios. De esta manera el soberano no responde ante nada ni nadie y sus actos son una prolongación de la ley divina. Se produce por tanto un poder absoluto del monarca, aunque como veremos, con marcados matices. En las siguientes entradas veremos tres ejemplos del Absolutismo:

Francia – el Poder Real

Inglaterra – el Parlamentarismo

España – La Decadencia

Francia

El rey Luis XIV (1638-1715), el monarca absoluto francés, arrastraba los problemas derivados de las Guerras de Religión del siglo XVI, que se habían acabado con el Edicto de Nantes en 1598. El decreto establecía la libertad religiosa en Francia para aquellos seguidores de la fe protestante y reformista, aunque con limitaciones y sin eliminar del todo as persecuciones y levantamientos. Ya en 1629 el cardenal Richelieu había combatido y derrotado a los hugonotes bajo el reinado de Luis XIII. Para Luis XIV la libertad religiosa suponía un problema para la unificación social del país y por tanto intentó eliminar los efectos del Edicto tanto como pudo. En 1685 se derogó el Edicto de Nantes y la persecución de minorías religiosas se incrementó, con el cierre de iglesias y locales. Además de los hugonotes otras minorías importantes fueron los jansenistas.

La monarquía francesa inició su hegemonía en el reino a partir de decretos ley para poder recaudar impuestos sin tener en cuenta las decisiones de las cortes. La Guerra de los Treinta Años (1618-1648), que se inició como una guerra de religión, se transformó rápidamente en una guerra por la hegemonía de Europa, lo que impulsó a las monarquías europeas a controlar cada vez más los aspectos económicos, políticos y militares de sus reinos.

También se realizaron políticas de racionalización en la recaudación de impuestos, que convivirían con las prácticas y los malos usos posteriores, que dejaban prácticamente exentos de pagar impuestos a la iglesia y la nobleza. Consecuentemente la carga impositiva recaía mayoritariamente sobre los más pobres. Las posibles revueltas campesinas (jaqueries) que se pudieran producir fueron aplacadas debido al estado económico de subsistencia de la población. Hambrunas generalizadas y pestes por toda Europa central y septentrional (desde el norte de Italia hasta los Países Bajos) produjeron mortandades hasta del 30% lo que evitó que se pudieran organizar revueltas significativas.

Jean Colbert (1619-1683) fue el valido del rey Luis XIV y propició importantes reformas económico-políticas enfocadas a dirigir la economía del país desde el gobierno. Utilizó a la burguesía mercantil enriquecida, de la cual formaba parte, para establecer el control del comercio y favorecer el enriquecimiento del país. Se crearon monopolios y se racionalizó la economía a partir de cinco grandes compañías mercantiles: la de Levante, la de las Indias Occidentales, la del Senegal, la del Norte y la de las Indias Orientales. Se incentivaron las manufacturas para evitar la inflación y el estilo de vida parasitario de la nobleza española, aumentando la productividad, y los productos franceses empezaron a competir con los mercados de Venecia y de Amberes. Por otra parte las campañas militares francesas fueron infructuosas, siempre luchando contra grandes coaliciones; a pesar de los esfuerzos de Colbert la corona se vería casi arruinada debido al enorme gasto militar.

El monarca también consiguió el nombramiento de los obispos por parte del rey, uno de los elementos de escisión de la iglesia anglicana, permitiendo la autonomía de hecho de la iglesia francesa del Vaticano y aumentando el control del rey sobre el territorio.

En 1671 se inició la construcción del palacio de Versalles. El palacio representaba el aislamiento del rey respecto a la corte de París, de sus nobles, sus burgueses y de la inestabilidad de la ciudad. También era una demostración de grandeza, una demostración de poder que consolidó con el traslado de la corte allí en 1682. La maniobra política de Luis XIV obligó a los nobles a dejar sus villas solariegas y sus tierras para trasladarse a la corte de Versalles, convirtiéndolos en cortesanos. De esta manera les quitó el poder militar y local a cambio del único poder que servía en la corte: el favor real. Versalles representa, en el campo de la cultura, el clasicismo francés, una referencia al poder imperial romano, el reflejo del aumento del poder del rey, un retorno al Imperio.

La iconoclastia

Imagen: mosaico de la iglesia de San Demetrio en Tesalónica mostrando al santo, el obispo y al eparca (siglo VII). La veneración de los santos locales fue el principal problema de la iconoclastia. Fuente.

León III el isáurico, stratega de Anatolia, se impuso como emperador tras las revueltas en los themas fronterizos durante 717. La dinastía isáurica tuvo muchos más problemas exteriores que sus antecesores heráclidas, sobre todo con los árabes y los pueblos del norte. Durante su reinado se produjo una apertura hacia el mundo eslavo y húngaro, principalmente con los rusos y el principal problema que tuvieron que gestionar fue la iconoclastia. La iconoclastia fue una querella intelectual y religiosa que dirigió la historia del Imperio Romano de Oriente durante un siglo. En el fondo escondía una pugna político-social y los esfuerzos de la dinastía isáurica por superar las crisis del siglo anterior y restaurar la eficacia política del emperador.

Primer periodo iconoclasta

               León III (717-741) – retira la imagen de bronce de Cristo del palacio imperial.

               Constantino V (741-775) – concilio iconoclasta en Hieria en 754.

               León IV e Irene (775-780)

Periodo iconódulo

               Irene (780-790) –  regente, II concilio de Nicea en 787.

               Constantino VI (790-797) – depuesto por su madre, Irene.

               Irene (797-802)

               Nicéforo I (802-811)

               Miguel I (811-813)

Segundo periodo iconoclasta

               León V (813-820) – concilio iconoclasta en Constantinopla en 815.

               Miguel II (820-829)

               Teófilo (829-842)

               Teodora (842-867) – regente.

La iglesia cristiana representaba las imágenes divinas sin ningún problema anteriormente, pero durante los siglos V y VI hubo una proliferación masiva de imágenes de Cristo, María y los santos. El conflicto iconoclasta tuvo más que ver con la representación de los santos (hombres no divinos, sagrados para el pueblo, pero no para la institución eclesiástica), que  con el debate intelectual sobre lo que se puede o no se puede representar en imágenes. En el siglo VII hubo un auténtico frenesí por la veneración de los iconos. Se empezó a desplazar la autoridad del emperador hacia la imagen, no se reconocía al emperador como salvador victorioso sino al icono del santo o de la virgen. La discusión se produjo sobre todo entre la jerarquía eclesiástica y el estado contra los monjes, los depositarios de la tradición del “Hombre Santo”.

León III inició la disputa al tiempo que intentaba establecer una relación más estrecha con el papa Gregorio II.  Al principio depuso al patriarca de Constantinopla por uno favorable a la iconoclastia y al poco redactó el decreto que obligaba a destruir las imágenes en todo el imperio. Como resultado las relaciones con Roma se rompieron. Su sucesor Constantino V fue el iconoclasta más radical. En el primer concilio iconoclasta asistieron más de 300 obispos y se prohibieron todas las imágenes en las iglesias. No sólo eso sino que también empezaron a realizarse persecuciones contra los monjes y los ermitaños.

La emperatriz Irene consiguió regresar a una política centralista, pero de carácter iconodulio. Para ello se apoyó en la burocracia e incluso nombró a funcionarios como sacerdotes y patriarcas. Tras el II concilio de Nicea la iconodulia volvió al Imperio de Oriente. Pero tras la emperatriz el poder de la maquinaria del estado era tal que los emperadores fueron impuestos por los burócratas y los militares hasta León V. León volvió a la iconoclastia proclamando las mismas medidas que sus antecesores, hasta que la emperatriz Teodora instauró de nuevo la iconodulia en el Imperio.

El resultado de esta crisis afectó a la situación de lo sagrado en Europa, permitiendo el culto a la imagen y su difusión, hasta el siglo XVIII. El punto de partida fue el valor real de la imagen. Aunque las fuentes iconódulas pretenden mostrar la herejía iconoclasta como algo fuera del ámbito del imperio, en realidad es un asunto totalmente interno. El conflicto político y social Resultó en un choque con la tradición iconódula del imperio mismo y del propio cristianismo. El debate se centró en discernir qué es lo sagrado en el imperio y, sobre todo, quién lo gestiona.

Según los iconoclastas lo sagrado es aquello que ha sido bendito por un sacerdote, los espacios consagrados por un obispo y, finalmente, el signo de la cruz. Para los iconódulos las imágenes son ilustrativas, conmovedoras y representativas de escenas bíblicas y rostros conocidos. Pero para el imperio del siglo VII no representaban a lo sagrado, sino que son sagradas y pueden interactuar con el mundo. Afirmaban que las imágenes hechas por el ser humano rememoran el prototipo del icono original de aquel tipo y por eso mismo son sagradas. Por ejemplo, que todas las imágenes de la Virgen provienen de la que dejó San Lucas y por tanto comparten una línea sacra.

Según Ernst Kitzinger la iconodulia siempre ha sido básica en el Mediterráneo excepto entre los judíos y los musulmanes. El cristianismo adoptó la iconodulia anterior y la sacralizó, aunque con cierto freno y distanciamiento. Durante el siglo VII este freno de la iglesia se disipó, sobre todo a partir de Justiniano II y el uso que hacían los emperadores de las imágenes. A partir de Peter Brown, durante los siglos V y VI se expandió rápidamente la veneración del “Hombre Santo”, resultando en un culto al icono viviente del emperador y del anacoreta, que una vez muertos se vuelven iconos santos en sus lugares de influencia. Estos santos no son sacerdotes nombrados por un obispo y por tanto no estarían consagrados por la iglesia y se situarían fuera de su control.

Finalmente, los motivos que llevaron a la disputa estaban más centrados en la lucha de la autoridad carismática individual (los santos) contra la autoridad institucional (el estado). La pérdida de fronteras, el auge del Islam, la pérdida de confianza en la política y la militarización del Imperio influyeron ampliamente en el viraje hacia una autoridad más local y carismática. Los poderes locales (santos, ermitaños y nobles) se afianzaron mientras que el estado y el emperador buscaban centralizar la política y destruir esas imágenes de descentralización regional. De esta manera el conflicto iconoclasta se basaría en una lucha del estado contra los monjes y anacoretas rompiendo el icono, y con ello la influencia del santo presente y futura, para poder recuperar la autoridad central.

El Egipto antiguo (II)

Desde los orígenes hasta la invasión de los hicsos

Imagen: Las divinidades Osiris (sentado) y Horus (derecha) en una pintura de la tumba del faraón Seti I. Fuente.

En esta entrada continuamos con el gran periodo histórico que fue el antiguo Egipto. Iremos desde sus orígenes hasta el II periodo intermedio y veremos su sociedad, política y algo de su religión. Al ser un periodo tan largo no es posible tratar con detalle todos los aspectos, así que pretendemos dar una visión general, pera entender su evolución y dar una dimensión de cambio a un país que parece que siempre haya sido igual en el imaginario colectivo, y no es así. Parte de este texto está extraído del curso de la Universidad de Barcelona Virtual «Com hem arribat fins aquí? Un viatge interactiu a través de la História» de 2005.

Periodo predinástico

En este periodo la población que habitaba el Sáhara se empieza a concentrar alrededor del Nilo huyendo de la desertización. La agricultura formaba parte de la vida de estas personas, combinada con la caza y la pesca, y con el tiempo fueron incorporando la cerámica y la ganadería a sus prácticas, posiblemente por difusión desde Mesopotamia. Las comunidades se agrupaban entorno a jefaturas que se corresponderían con los futuros nomos administrativos, cada una de ellas poseía un tótem que identificaba a su deidad protectora y además a su tribu. Los diversos tótems evolucionarían en las divinidades patronales de cada nomos. La ciudad principal de esta época es Tinis que tenía como patrón al halcón, el dios Horus.

Periodo Arcaico

La creación del estado egipcio parece vinculada a una drástica reducción de los niveles de las crecidas, que se produjo hacia el -3300. Esto habría conducido a una mayor necesidad de organización de las comunidades tanto para afrontar las pobres cosechas obtenidas como para redistribuir el espacio al disminuir el área inundada por el río. La tierra se convirtió en objeto de dura competencia y los conflictos entre comunidades arreciaron. Todo ello propició la aparición o el refuerzo de los jefes y líderes triunfantes ante las dificultades, que ganaron prestigio y poder en el proceso sin que el conjunto de la comunidad pudiese valorar las consecuencias que ello tendría a largo plazo. Una de las principales ciudades que quedó reforzada con estos cambios fue Hieracómpolis (Nejen), en el Alto Egipto, con una población aproximada de 10 000 habitantes hacia el -3400, que inició un proceso de expansión por su área y acabó unificando el país. En el Bajo Egipto dominaba la ciudad de Buto, ya desde el periodo predinástico.

Finalmente, tras un periodo de conflictos continuos, se cree que llegaron los procesos de integración: las jefaturas del sur se unieron en un reino del Alto Egipto, que con el tiempo logró dominar al Bajo Egipto. Aunque se trata de un periodo del que hay pocos datos, se considera que el primer rey que ejerció su autoridad sobre todo Egipto fue Narmer (Menes), rey del Alto Egipto, que conquistó el país hacia el -3000 y estableció su capital en Menfis. De esta época data la aparición de la escritura jeroglífica.

Posiblemente se estableciese ya una monarquía teocrática, que constituiría la base del antiguo estado egipcio. Los símbolos propios de la realeza -falda, plumas, corona blanca y roja, bastón de mando y cetro, funda alargada en la barbilla- y la imaginería y el ceremonial que envolvería su figura son propios también de esta fase, aunque tardarían centenares de años en convertirse en elementos indisolubles de la cultura egipcia. El mito de Osiris también parece tener origen alrededor del -3000.

Durante los siguientes siglos (-2900 a -2600) los reyes de Egipto desarrollaron una administración con vocación centralista. Según los datos de los que se dispone, desde muy pronto se había llegado a un modelo que en lo esencial había de conservarse igual durante 3000 años. El rey gobernaba por sí mismo, con la ayuda de una administración que ejecutaba sus órdenes tanto en la capital, Menfis, como en las provincias, denominadas nomos. Se trataba de una administración dual: la Casa Blanca del Sur y la Casa Roja del Norte, distinción que posteriormente desapareció. Por otra parte, los gobernantes de los nomos, descendientes de las antiguas jefaturas, se habían convertido en los nobles que asistían al rey.

Menfis ocupaba una posición estratégica cerca del delta del Nilo, controlando esta zona y las rutas de comercio con el Sinaí, que suministraban cobre y turquesas. En el otro extremo del país eran también importantes los contactos con Nubia, que proporcionaban al país esclavos y materias primas. A través de las rutas comerciales circulaban también las ideas y creencias: algunos motivos del arte Egipto, como los grifos alados y las serpientes gemelas enroscadas llegaron al país procedentes de Súmer o incluso más al este, de Elam.

Reino Antiguo

Este periodo da nombre al estado gobernado desde Menfis por una sucesión de cuatro dinastías durante el que maduraron los fundamentos del mundo egipcio. Durante el reino antiguo destacan los reyes Keops, Kefrén y Micerino que construirían las grandes pirámides. La deidad principal de Menfis era Ptah y a partir del nombre griego del templo mayor, Aegyptos, pasará a denominarse así todo el país.

Se cree que Egipto estaba gobernado por unas eficaces burocracias central y local, y era administrado como una propiedad personal del rey: la burocracia central era una extensión de la casa real. El funcionario de mayor rango era el visir, que se encargaba de la supervisión de la administración de justicia y los impuestos. Tras él seguía una numerosa burocracia formada por los cancilleres, los administradores de los almacenes, etc., que recibían el apoyo del personal subalterno, un conjunto de escribas hábiles en la escritura y la contabilidad. En el ámbito local, el país se dividía en nomos, gobernados por miembros de las familias nobles o la propia familia real.

Según las fuentes, el rey era en sí mismo el estado. Se le consideraba un personaje de carácter divino, y se le atribuían propiedades mágicas, que permitirían el mantenimiento del orden, de la estabilidad en el estado y la crecida periódica del Nilo. Sus poderes habían de renovarse, en consecuencia, por procedimientos mágicos.

Sus tumbas, mastabas o pirámides suponen una imponente demostración del poder que los reyes egipcios ejercían y tienen su máximo exponente en la pirámide de 146 metros de altura levantada para Keops (pirámide de Guiza en -2558) y la de su hijo Kefrén, un poco más pequeña. En -2600 se construyó la Esfinge y las últimas pirámides en -2235.

A partir de las fuentes de que se dispone se ha deducido que la pirámide social egipcia del -2500 estaba segmentada en tres grupos: el faraón y la familia real, cuya personalidad era divina, vinculada a la alta nobleza local y a la alta jerarquía religiosa; la nobleza menor y los funcionarios; y los artesanos y los campesinos. La burocracia estaba muy desarrollada y existía una clase media relativamente numerosa y culta, puesto que la instrucción había llegado a las familias pudientes.

Las tierras tendían a concentrarse en manos de grandes terratenientes, con vastas extensiones de terreno. Los pequeños propietarios vivían en haciendas de unas pocas hectáreas; en general, no se dedicaban directamente al cultivo de la tierra, puesto que ocupaban cargos administrativos; solían emplear a jornaleros, que recibían una paga mensual, o establecían contratos de arrendamiento con otros aldeanos. Se conoce la existencia de campesinos vinculados a la tierra, aunque se debate si eran egipcios o prisioneros de guerra cedidos por el monarca a propietarios privados.

La población urbana se concentraba esencialmente en el delta, aunque no ha podido constatarse arqueológicamente ya que todos los restos han sido sepultados por los aluviones del río. Los núcleos urbanos mantenían sus funciones ceremoniales, con grandes santuarios, pero en el Bajo y el Medio Egipto se habían convertido en centros comerciales muy dinámicos, con grupos de ricos propietarios y comerciantes, armadores y fabricantes, y una masa de marineros y asalariados que vivían en condiciones muy precarias. Solían trabajar en grupos de diez, dirigidos por intendentes y el salario se pagaba en especie (pan, cerveza, trigo, tejidos, etc.).

La monarquía se debilitó progresivamente desde el -2500, ya que el rey aumentó las concesiones de tierras a la nobleza como pago a sus servicios. Hacia el -2100 se cree que se combinaron varios factores con gran capacidad de desestabilización:

– El retroceso del poder real. Los gobiernos provinciales se convirtieron en hereditarios y, poco a poco, escaparon al control de la monarquía. Los templos, favorecidos por el faraón para atraer a los sacerdotes, adquirieron grandes propiedades territoriales; y los altos puestos del gobierno se hicieron accesibles a los sectores urbanos enriquecidos.

– Crecidas, hambre y crisis social. Tuvo lugar un periodo de crecidas poco abundantes del Nilo, que provocaron hambre y escasez, en un clima de decepción y escepticismo.

Así la autoridad del monarca se vino abajo: el estado del reino antiguo se desmoronó y Egipto se dividió en dos dinastías rivales, la del Alto y la del Bajo Egipto, en lo que se conoce como el I Periodo Intermedio.

I Período Intermedio

Es una edad oscura para Egipto, libres de sus obligaciones para con el rey los potentados locales empezaron a luchar entre ellos por el dominio de las tierras y la supremacía política. En -2160 los nobles de la ciudad de Heracleópolis controlaban el norte y familias rivales en Tebas hacían lo propio con el sur. Ambos clanes expandieron su influencia y chocaron por el control del valle del Nilo.

Reino Medio

Según las fuentes, la reunificación de Egipto se produjo hacia el -2000 por el rey Mentuhotep II de Tebas. Esta fecha señala el inicio del reino Medio. Pocas décadas después la autoridad real gozaba nuevamente de poder efectivo y se había reducido el poder de los gobernadores provinciales. Se inició un periodo de estabilidad política. Para reconstruir la legitimidad de la administración real, los gobernantes del reino Medio pusieron en marcha un programa propagandístico en el que la estatuaria y las grandes obras de prestigio acompañaron a obras de carácter literario. Se reinició a su vez la construcción de pirámides y el culto funerario a Osiris fue mayoritario en el país junto al popular culto a Toth.

Es en esos momentos cuando Egipto decidió emprender una política exterior agresiva ante la supuesta amenaza de la proliferación de pequeños reinos y jefaturas en sus fronteras. La Baja Nubia fue conquistada hacia el -1960, y en los decenios siguientes se fortificó la frontera de la Segunda Catarata.

La influencia egipcia se extendió por el Levante, primero a través de lazos comerciales y a partir del -1880, tras varias expediciones militares, los gobernantes locales se convirtieron en vasallos. El control del Sinaí pasó a convertirse en uno de los resortes estratégicos más importantes de la región.

Una vez asentado, el reino Medio vio cómo la monarquía delegaba sus poderes cada vez más en los visires y cómo la burocracia crecía descontroladamente, provocando un aumento progresivo de las tensiones internas a partir de -1750.

En -1800 los hicsos (extranjeros) vencieron al rey en batalla y empezaron a entrar en el país asentándose en el norte. Durante los siguientes siglos los hicsos fueron aumentando en número y dominando cada vez más zonas del territorio llegando a hacerse con el control del estado mediante la fuerza, en -1653 conquistaron Menfis. La irrupción de los hicsos acabó con la homogeneidad el reino Medio llevando a otro periodo intermedio de transición.

mapa-egipto antiguo

II Período Intermedio

Los hicsos dominaron Egipto en esta época, procedentes del Levante (eran sirio-cananeos) y de Libia, con capital en la ciudad de Avaris. El dominio del país por estos pueblos estuvo consolidado a partir del -1640, dividiendo el territorio entre el norte hicso y las pocas zonas del sur controladas por familias egipcias (Tebas). La derrota egipcia se debe en parte a que los hicsos poseían mejor armamento como el arco compuesto y los carros de guerra.

Y con este periodo llegamos al final del segundo capítulo de la historia de Egipto en la antigüedad, en la siguiente entrega finalizaremos esta serie una vez lleguemos a la conquista romana de este país tan interesante. Hemos visto el auge y caída del reino de Egipto en dos ocasiones, su primera invasión extranjera y la competencia entre el norte y el sur. Seguidamente veremos el periodo clásico del país, antes de que la crisis del -1200 acabase con uno de los grandes estados del oriente Mediterráneo.

El Egipto antiguo (I)

Introducción

Imagen: templo de Abu Simbel en 2015, construido por Ramsés II para su gloria y la de su mujer Nefertari alrededor de -1265. Conmemora la victoria de Kadesh y pretendía imponer respeto a los nubios del sur. Las cuatro estatuas representan a Ramsés II sentado en el trono. Hay otras estatuas menores que muestran a la familia del rey a sus pies y en el centro una estatua de RaHorus siendo adorada por el rey. Arriba hay 22 babuinos adorando al Sol.

Egipto es el país del Nilo. Tras la Primera Catarata, el río fluye por un estrecho valle que sólo se ensancha en el delta. La llanura, con pocos kilómetros de anchura, acoge las crecidas y es probablemente la zona más propicia para la agricultura de todo el mundo antiguo. Además a ambos lados se extiende un desierto que aisló a Egipto de la influencia de otras civilizaciones a la vez que lo protegió de los invasores: el país tenía más de 1.300 años de antigüedad cuando sufrió la primera invasión de importancia.

La cultura egipcia se empezó a desarrollar alrededor del río Nilo hacia el -5500. El propio río permitió que se utilizara la agricultura en sus orillas, en contraste con el estéril desierto de alrededor, y además funcionó como una gran autopista comunicando y transportando noticias, mercancías y personas. El estrecho valle del río en el sur formaría el llamado Alto Egipto, mientras que el delta del Nilo sería llamado el Bajo Egipto. La concentración de la población en las orillas del Nilo y la desertización del Sáhara se consolidaron hacia -4000 en un proceso que llevaría a la creación de un fuerte estado centralizado. En esa época las poblaciones eran aun de pocos centenares y semi-agrícolas, muy dependientes de la caza y la pesca.

La existencia de pocas tierras cultivables propició la temprana jerarquización social. Egipto era una región con poca población y esto facilitó su temprana unificación y la religión surgió como un refuerzo del poder secular. La poca población y superficie hacían efectivo el control burocrático y de las clases bajas, produciéndose una compleja burocracia y la construcción de grandes monumentos. La decadencia del poder central solía deberse a crisis de malas cosechas que debilitaban el control central del excedente favoreciendo los gobiernos locales.

La necesidad de controlar el agua mediante canalizaciones y de organizar la producción agrícola produjo, como en China, un poder centralizado capaz de construir obra pública y administrar el excedente. Además también creó una clase no agrícola de trabajadores que pudiera ser capaz de llevar la contabilidad y medir el paso del tiempo y las estaciones mediante el estudio de las estrellas.

La historia del antiguo Egipto se divide en las siguientes etapas, cada una se caracteriza por un Egipto más o menos unificado entorno a un estado monárquico, por la división en varios estados o el dominio por imperios extranjeros.

  • Periodo predinástico                     -5500 a -3100
  • Periodo arcaico                               -3100 a -2686    dinastías I a II
  • Reino antiguo                                  -2686 a -2181   dinastías III a VI
  • I periodo intermedio                     -2181 a -2050    dinastías VII a X
  • Reino medio                                    -2050 a -1750    dinastías XI y XII
  • II periodo intermedio                    -1750 a -1550    dinastías XIII a XVII
  • Reino nuevo                                    -1550 a -1070     dinastías XVIII a XX
  • III periodo intermedio                  -1070 a -653       dinastías XXI a XXV
  • Periodo final                                      -653 a -525       dinastía XXVI
    • Dominio persa                         -525 a -332       dinastías XXVII a XXXI
    • Dominio macedonio               -332 a -31
    • Dominio romano                       -31 a 640

La sociedad egipcia antigua estaba muy jerarquizada en una pirámide social muy marcada. En la punta de la pirámide encontramos al rey o al faraón, que se convertiría con el tiempo en un símbolo religioso, político y económico. Su papel social fundamental era provocar las crecidas del Nilo, muy predecibles y por tanto haciendo infalible el poder del faraón cara a la sociedad egipcia. Estas crecidas eran necesarias para el ciclo agrario del Nilo y toda la economía dependía de ellas. De esta manera el faraón era Egipto y sin él la vida no era posible en el país tal y como se ofrecía a la población, que no conocía el ciclo natural de las crecidas. No estaba permitido mirar y por supuesto tampoco tocar el cuerpo del faraón.

Junto al faraón estaba su corte de aduladores, familia y amigos y sobre todo los funcionarios. El cargo funcionarial era hereditario y se componía en su mayoría de escribas, este cuerpo era el que mantenía la administración del país, la contabilidad, los impuestos, etc. Estos funcionarios dependían directamente del faraón y gestionaban sus dominios.

Tras el soberano y el cuerpo de funcionarios se encontraban los terratenientes y los sacerdotes. Los sacerdotes controlaban los templos y ostentaban también un amplio poder político debido a la influencia que proporcionaba la religión sobre el faraón y la población, además de poder económico ya que también poseían tierras y controlaban a los campesinos y artesanos que trabajaban en ellas. Los potentados además de poseer tierras eran nombrados por el faraón para ocupar puestos de gobierno o militares de confianza.

La gran masa de la población se componía de los agricultores y artesanos libres, aunque sometidos al poder del faraón. Pagaban gran cantidad de rentas al monarca y a los terratenientes para poder trabajar la tierra o ejercer su oficio, que podían pagarse con especias o con trabajo construyendo diques, pirámides o murallas. Finalmente en lo más bajo de la jerarquía estaban los esclavos que se utilizaban para el trabajo en las minas, la construcción de grandes monumentos y el ejército.

La religión egipcia era politeísta y muy variada, los sacerdotes estimulaban la creencia en múltiples divinidades para poder recibir más donaciones. El poder del faraón provenía directamente de origen divino, ellos mismos eran dioses o hijos de dioses o habían estado nombrados por divinidades. Otra de las bases de la religión egipcia era la creencia en una vida después de la muerte, las primeras momias se datan del -3600 y ofrecían una protección ante la putrefacción para preservar el cuerpo para la siguiente vida.

El gobierno egipcio era centralista con un sistema administrativo que confluía en la capital, sede de la corte del rey. El territorio se controlaba mediante nomos, provincias alrededor de una ciudad que dependían del gobierno central. El ejército en Egipto no era tan importante como en otras culturas y contaba con poca presencia, siendo el reclutamiento de levas bastante importante para reforzar las tropas esclavas. Esto es debido a la dependencia de los esclavos y al propio desierto que dificultaba los movimientos de las tropas por tierra. Económicamente Egipto poseía agricultura ya desde el -6000 con trigo, cebada y ovejas y también minas de oro muy importantes.

En las próximas entradas desarrollaremos más detalladamente la sociedad egipcia y los diferentes periodos que componen la cronología del antiguo Egipto, un viaje muy extenso de más de 3000 años.

El Japón medieval (II)

Cultura y religión

Imagen: Gran Buda (Daibutsu) del templo Kōtoku-in en Kamakura de 1252. Representa a Amida un iluminado (buda) que tiene el más alto rango en el panteón budista (Nyorai). Amida es el Nyorai relacionado con el oeste, la luz y la vida infinita; es el principal buda de la secta de la Tierra Pura. Fuente.

Durante la Edad Media en Japón se desarrolló la cultura de los samurái. Un samurái (servidor) era un guerrero que militaba bajo las órdenes de un señor (como vasallo) y que pertenecía a la casta guerrera de Japón, los buke. Inicialmente los buke servían como soldados a la aristocracia imperial, pero, como hemos visto en la entrega anterior, acabaron siendo el auténtico poder en el país controlando la administración, el gobierno y la vida civil.

Los samurái surgieron en familias que se dedicaban a la violencia para proteger o atacar las tierras de otros, a veces al servicio de familias más poderosas o para ellas mismas. Un grupo de familias vinculadas por parentesco, concesiones de tierras u obligaciones formales formaba un clan para aumentar su influencia política y militar. A su vez las familias y los clanes podían disponer de vasallos, ya fueran otras familias o individuos. Los clanes podían aliarse formando poderosas unidades políticas como fueron los clanes Minamoto y Taira, que recibían el nombre de la familia más influyente. Los líderes de esos clanes y poseedores de grandes extensiones de tierra eran llamados daimios.

La cultura samurái gira entorno al bushido (camino del guerrero) que promueve la lealtad, la excelencia, el deber, la valentía, la sinceridad y el honor a cambio de tierras o estipendios. El bushido no recibió forma escrita hasta el siglo XVI. El giri (obligaciones y responsabilidades) es el otro pilar de la cultura samurái y exige del servidor que cumpla con lo que se espera de él por parte de la familia. Los conflictos con los sentimientos (nenjo) como la piedad o el amor son frecuentes. En definitiva un samurái estaba entrenado para obedecer y matar.

El fallo a un señor, al giri, perder una batalla o la muerte violenta del señor podían provocar el suicidio del samurái, el seppuku. Este suicidio ritual estaba reservado a la casta guerrera y era una manera de limpiar el honor tras haber sido incapaz de cumplir con su deber. Consiste en destriparse uno mismo con una espada corta, si era posible la asistencia otro samurái podía cortar la cabeza del suicida para evitarle el grandísimo dolor. Normalmente un samurái utilizaba la meditación del budismo zen para prepararse antes del ritual. El seppuku se ofrecía también como alternativa honorable a ser ejecutado, como condición  para una rendición o como exigencia en un tratado de paz.

Durante el Sengoku hubo una gran demanda de samuráis debido a las constantes guerras entre clanes y daimios. En 1588 Hideyoshi decretó que sólo los samurái podían llevar espadas y en 1591 que tanto éstos como los ashigaru (soldados, campesinos armados) debían vivir en el castillo del señor, separándolos de la población civil. Más tarde en el período Edo-Tokugawa con el país unificado y la ausencia de conflictos internos los samurái se convertirían en burócratas. Durante ese periodo los samurái sin señor (ronin) se hicieron moderadamente frecuentes ya que la ley les prohibía entrar al servicio de otros señores, así que tenían que vivir como vagabundos, mercenarios, guardaespaldas, maestros o hacerse monjes.

La religión samurái se basaba en la mezcla del budismo y el sintoísmo, además de influencias taoístas y confucionistas. El sintoísmo es la religión tradicional de Japón y reverencia a todas las cosas de la naturaleza, creyendo que todo posee su propia divinidad (kami). Su tradición es oral y da mucha importancia a la limpieza del cuerpo y la mente buscando el bienestar del ser humano y la armonía con la naturaleza. Como la muerte, la enfermedad y la sangre se consideran impuros no se realizan ritos de nacimiento ni de muerte. Las tres insignias imperiales del Japón se componen de objetos entregados por los mayores kami: el espejo de Amaterasu diosa del Sol, la espada de Susano-O dios del mar y las tormentas y las joyas de Tsukuyomi el dios de la Luna. Su existencia está documentada desde el siglo VII y aun se conservan hoy en día.

El budismo busca alcanzar la iluminación entendida como la comprensión total de la relación del ser humano con el universo. Un iluminado (buda) ha llegado a ese estado de comprensión y se considera liberado de las ataduras materiales (nirvana) gracias a una vida de correcta autodisciplina. Aunque no tienen divinidades per se sí rinden culto a individuos que han alcanzado la iluminación, pero conservan lazos con el mundo material para ayudar al resto de personas a llegar al nirvana (bosatsu, bodhisattva). Las diversas sectas budista discrepaban en puntos secundarios de la doctrina y se enfrentaban violentamente a menudo por tierras, poseyendo guerreros y fortalezas. El budismo trata de eliminar las emociones violentas como el odio y la envidia y sustituirlas por otras positivas como el amor, la tolerancia y la comprensión. Creen en la reencarnación del alma en ciclos de vida, muerte y renacimiento y suelen evitar matar, muchos de ellos son vegetarianos, ocupándose de enfermos y funerales.

El zen es la principal escuela budista de Japón, fundada por Bodhidharma en China en el siglo VI bajo el nombre de chan. Su base filosófica explica que la meditación, la contemplación y la concentración llevan a la iluminación. El zen es una rama del budismo Mahāyāna, una de las tres principales vías del budismo. El Mahāyāna establece que la iluminación pude conseguirse de forma gradual o mediante intuición súbita, lo que entenderíamos como chan o zen. Liberándose de todo pensamiento se consigue súbitamente la iluminación, experimentando la realidad absoluta y la verdadera naturaleza de la existencia. En el camino hacia la iluminación se pude llegar a menudo a un satori, un estado momentáneo de percepción del absoluto, frecuentemente a través del estudio de los koan, enigmas y paradojas que tratan de liberar la mente, o de actividades como la ceremonia del té, el tiro con arco, la caligrafía, la pintura o el arreglo floral.

La filosofía zen influyó ampliamente en el arte samurái provocando sencillez, austeridad y asimetría en sus formas. El teatro , por ejemplo, es la evolución de danzas sintoístas tradicionales hacia escenas simbólicas más sutiles, sin escenario, enfocado a la elite del país. Los famosos jardines de piedras (karesansui) mediante rastrillos están muy presentes en los templos budistas y también son un ejemplo del arte zen.

Finalmente la sociedad medieval japonesa entró en contacto con Europa en el siglo XVI cuando el país estaba en proceso de unificación. En 1543 los portugueses introdujeron las armas de fuego y en 1549 los españoles el cristianismo. Inicialmente los misioneros cristianos fueron bien recibidos ya que facilitaban el comercio para obtener armas de fuego y otros productos. Además Nobunaga los utilizaba para acabar con las facciones budistas que se le oponían. En 1582 había 150 000 cristianos en Japón, lo que hizo preocupar a los daimio ya que tenían mayor obediencia a su dios que no a su señor. En 1587 Hideyosi promulgó un edicto de expulsión de los cristianos y en 1596 crucificó a 26 misioneros, finalmente en 1614 Tokugawa prohibiría el cristianismo justo después de una expedición que llevaría japoneses a España.

La Reforma Gregoriana

La transición a la Baja Edad Media

Imagen: Abadía de Cluny (Francia) en 2016.

Entre los siglos X y XI se desarrolló un movimiento de protección frente a la violencia feudal en Europa Occidental. La llamada Paz de Dios buscaba controlar a los milites que participaban en las guerras privadas de los señores, que actuaban ya de forma independiente del poder del rey, y afectaban a la vida rural, provocando abandono de tierras, muchas eclesiásticas. En consecuencia la Iglesia convoca a nobles y vasallos para jurar respetar los días y lugares sagrados bajo pena de anatema y excomunión.

Este movimiento desborda sus intenciones originales y muchas facciones acabaron en las Asambleas de Paz, originando acciones heréticas, movimientos igualitarios que fueron perseguidos y condenados. Las propias asambleas se convirtieron, finalmente, en instituciones que los poderes feudales usaron en su provecho. Al mismo tiempo se genera la ideología trifuncional que recoge un antiguo mito ternario indoeuropeo que divide la sociedad en tres órdenes funcionales.

La trifuncionalidad se basa en una desigualdad triple y necesaria, en la que cada clase se complementa en las otras dos. Intenta, y consigue, acallar los movimientos libertarios de algunos grupos monásticos volviendo a un modelo antiguo de orden social basado en la desigualdad, pero cambiando la dicotomía libres y no libres. El feudalismo y la trifuncionalidad se consolidan en el siglo XI y en el XII ya están totalmente establecidos con tres órdenes: nobles, eclesiásticos y campesinos.

En medio de este contexto de apaciguamiento y orden del feudalismo se origina una reforma religiosa que intenta eliminar los vicios de la sociedad cristiana heredados de la anterior etapa. Los cluniacenses serán un pilar de la reforma a partir del cual se llegará a toda Europa desde Francia. Cluny es un monasterio fundado el 2 de septiembre de 909 por Guillermo I duque de Aquitania ya muy independiente de la administración central y señor de múltiples territorios. Las tierras del monasterio eran hacienda imperial, pero él las usa como si fueran suyas, de esta manera las entrega al abad Bernón para que establezca un monasterio a San Pedro y San Pablo.

En principio era un monasterio benedictino desvinculado de cualquier príncipe y respondiendo directamente al Papa. A partir de 950 surgen otros monasterios vinculados a Cluny, dependientes de la abadía en una estructura jerarquizada muy novedosa. La orden de Cluny era una organización centralista capaz de actuar en una red inter-feudal en una época que el estado se había desintegrado, y su entramado será un baluarte de la política romana durante el siglo XI. De esta manera el papado actuará libre de la influencia de los nobles que habían secularizado y controlado los monasterios.

El objetivo de la reforma era frenar el poder feudal y anteponer el poder espiritual al poder temporal. Surge como un movimiento defensivo para subordinar la autoridad feudal a la espiritualidad de la Iglesia. Los nobles estaban privatizando los cargos eclesiásticos y sus tierras gracias a su fuerza y la propia moral de la iglesia se estaba volviendo muy laxa respecto a los bienes terrenales. También era frecuente la simonía, control de cargos eclesiásticos por laicos mediante la compra y el clero no respetaba el celibato.

En 1050 el papa León IX inicia los principios reformistas que serán consolidados por Gregorio VII en 1073. El sucesor de León IX, Nicolás II, impone el sistema de elección del Papa entre los cardenales alejando así al emperador y los nobles de cualquier influencia en su elección. La reforma luchará para imponer el celibato entre los clérigos, para crear una barrera que diferencia a laicos y eclesiásticos, no por normas morales sino por cuestiones político-sociales. El matrimonio laico será indisoluble y se prohibió el incesto hasta el séptimo grado de parentesco. El clero ganará el control de los matrimonios siendo necesario para poder casarse.

A su final la reforma estableció una separación de los poderes temporales y espirituales, renovó la moralidad del clero, unificó los dogmas en Occidente (creando un Cisma con Oriente) y reforzó la autoridad del Papa. En los siglos subsiguientes se generarán una serie de cambios en las ciudades, la ciencia y la economía gracias en parte a esta reforma que desembocarán en el siglo XII con la creación de la escolástica, la burguesía y el arte gótico.

El cómic como herramienta didáctica

Estudiando la ciudad del Siglo XX

Imagen: Portada original americana de una reedición de «Contrato con Dios» de Will Eisner por DC Comics en el año 2000. Tenement es una voz inglesa que se refiere a vivienda, concretamente a edificios de viviendas usualmente degradados.

Uno de los autores más reputados del cómic estadounidense es Will Eisner (1917-2005), creador de The Spirit en 1940 y narrador de sus historias hasta 1952. A principios de los 70 el fundador de Kitchen Sink Press sugirió a Eisner que continuara con las historias del personaje, pero en su lugar realizó una obra muy personal basada en sus vivencias de niñez y juventud en Nueva York (en Brooklyn y el Bronx), e influida por los sentimientos generados por la pérdida de su hija de 16 años en 1970.

«Contrato con Dios» se convirtió en el primer cómic en llevar la etiqueta de Novela Gráfica para poder presentarlo a un público más adulto y alejarlo del mercado de los superhéroes, orientado al público juvenil. Fue editado por Baronet Press en 1978 sin ser un éxito de ventas, pero permitió a Eisner seguir dibujando historias parecidas como «Ansía de Vivir» en 1988 y «La Avenida Dropsie» en 1995, ambientadas en el mismo barrio del Bronx y la ficticia avenida.

Estas tres obras han sido recopiladas en castellano y tienen el potencial para poder ser usadas didácticamente en educación secundaria para diversidad de temas utilizando fuentes primarias y secundarias. El cómic es una manera muy atractiva de presentar temas complicados y a menudo aburridos. Claramente no es un método académico, pero en educación secundaria tampoco se pretende eso, nos permitirá dejar una impronta en las mentes de los alumnos que no conseguiríamos con largos textos o clases magistrales.

La obra de Eisner requiere de trabajo por parte del profesor para extraer las partes que quiere utilizar y prescindir de aquellos temas más personales o espirituales que tal vez no interesen en sus clases de ciencias sociales (pero puede que sí en otras como filosofía o ética). El período entre-guerras es la época para la que encontramos más uso para este cómic; a partir de recortes de prensa y las historias costumbristas de los personajes observamos la Crisis de 1929, la influencia social del comunismo, el auge del nazismo y las políticas del New Deal de Roosevelt.

Desde el punto de vista de la Geografía podemos observar la evolución de la ciudad occidental, las migraciones, la degradación o la gentrificación, los movimientos sociales vecinales o la planificación urbana, y económicamente se tratan los fenómenos de la bolsa de valores, el desempleo y el mercado inmobiliario. Desde la geografía social podemos tratar temáticas anti-racistas y de tolerancia religiosa, por ejemplo, con las diversas oleadas de inmigrantes a los Estados Unidos, primero irlandeses, luego italianos, judíos alemanes y rusos y, posteriormente, gente negra del sur estadounidense y puertorriqueños. También hay un compendio de la Historia de finales del siglo XIX hasta mediados del XX, centrada en la ciudad de Nueva York.

Además podemos pedir a los alumnos que creen sus propios cómics basados en historias vitales, tanto suyas como de sus padres o abuelos. De esta manera potenciamos su creatividad, su capacidad de relación social, de análisis, de expresión de ideas y al mismo tiempo consolidamos su conocimiento de la familia, la historia reciente y la geografía que les rodea. Temas como la desilusión y la frustración, el confinamiento, la alienación de la ciudad o la pertenencia a una comunidad, son tratados en las obras de Eisner. El judaísmo también está muy presente debido los orígenes del autor, así como el racismo y la pobreza.

En conclusión podemos afirmar que la «Trilogía de la avenida Dropsie» nos ofrece un buen material para complementar temáticas de Historia contemporánea y Geografía urbana además de ofrecer un punto de partida para que los alumnos expresen sus experiencias vitales relacionadas con estos temas. Una añadido muy interesante para la educación secundaria transversal utilizando arte, ciencias sociales y filosofía.

Referencias

Eisner, W. (2008). Contrato con Dios: La trilogía. La vida en la Avenida Dropsie. Barcelona: Norma Editorial.

García, P. (2018, febrero). Los cómics de los 70 han muerto: La primera novela gráfica, Dolmen, 271, 59-60.

Las aventuras marítimas de Castilla y Portugal

Siglos XV y XVI

Imagen: mapamundi de Martín Waldseemüller (Universalis Cosmographia), 1507, con la primera aparición del nombre de América, al considerar el cartógrafo a Américo Vespucio descubridor del continente, por error.

En esta entrada vamos a describir las expediciones portuguesas y castellanas por los océanos Índico y Atlántico, respectivamente, junto a los problemas con que se encontraron.

Portugal y la navegación índica

El negocio portugués del siglo XV incluía tres elementos principales: el tráfico de esclavos africanos a las islas atlánticas (Cabo verde, Madeira), el cultivo de la caña de azúcar y el extenso circuito comercial de importación/exportación entre Europa y África.

Todo este negocio logró financiar, entre otras cosas, la expedición de Vasco de Gama (1497-1499) que bordeó el Cabo de Buena Esperanza hasta la India, previamente avistado ya por Bartolomé Díaz en 1488. De Gama llevó 4 barcos a través del Cabo y realizaron la ruta de Mombasa a Calicut contratando a un piloto indio. Al llegar a la India los bienes para comerciar en África que portaban no servían porque a Calicut ya habían llegado portugueses por tierra, se encontraron con cristianos y sólo pudieron volver con dos noticias: que existía una ruta por mar hasta la India y que el nicho comercial ya estaba ocupado por los musulmanes.

Portugal envió una flota armada con órdenes de destacar una fuerza permanente en la zona. Para intentar sacar a los musulmanes y ocupar su zona comercial Álvares Cabral volvió a la India con 12 barcos en 1500 (de los que volvieron 7, y de camino descubrió Brasil) teniendo enfrentamientos con los barcos árabes en el Índico. Hasta 1519 hubo una situación de guerra naval provocada por las incursiones portuguesas y propiciada por los venecianos, que ayudaban a los árabes para que no se vendieran especias en Lisboa sin pasar por Venecia.

Los portugueses tenían barcos mejor armados que los árabes y establecieron bases isleñas cerca de la India, como Goa en 1512, Malaca en 1519 y Ormuz en 1520. Debido a que los árabes y malayos estaban desunidos en pequeños reinos, Portugal pudo derrotarlos gracias a una mejor organización y mayor capital invertido. Al tener mejor posición estratégica y geográfica Portugal podía controlar, dirigir y transportar las especias y mercancías del Índico, substituyendo a los árabes y malayos; al mismo tiempo las elites indias seguían beneficiándose del comercio ya que, simplemente, se habían substituido unos mercaderes por otros.

La expedición atlántica de Castilla

Nace por casualidad mientras Cristóbal Colón busca una nueva ruta hacia Catay y las Molucas, tras varias semanas siguiendo los vientos alisios continuamente en una ruta fija logra llegar a América en 1492.

A partir de 1248 con la conquista de Sevilla, Castilla consigue un paso hacia el Atlántico y un litoral hasta Gibraltar. Desde allí se planifican varias expediciones político-comerciales como la conquista de las Canarias (1402-1478). En 1492 se conquista Granada y Castilla ha de dar un nuevo objetivo a la población, de esta manera aceptaron el viaje de Colón como una posible válvula de escape.

Colón no trajo mucho oro, ni siquiera especias, pero sí trajo indios paganos que había que cristianizar. Debido a esto el Papa concede una bula en 1493 para cristianizar las Indias y las discusiones sobre los derechos de las rutas llevaron al tratado de Tordesillas en 1494 que dividió el mundo para descubrir entre Castilla y Portugal en base a un meridiano.

En el primer viaje Colón llevó 3 carabelas, varios marineros y soldados; en el segundo viaje se incrementó la dotación a 12 barcos con 1500 hombres y el religioso Rodríguez de Fonseca organizó una colonia con campesinos, artesanos y frailes. La colonia fracasó, pero Fonseca se encargaría de organizar toda la empresa de las Indias posteriormente. Entre 1492 y 1502 todas las expediciones fracasarán.

A partir de 1502 los portugueses ya tendrán colonias en Brasil, lo que forzó una nueva estrategia castellana. Se decide que los indios son hombres con alma y hay que salvarlos, estableciéndose la primera ciudad: Santo Domingo. Ciudad fundada por los dominicos, confesores de la reina, con unos 2500 hombres, más animales y soldados. El objetivo era una colonia agrícola y ganadera. Hasta 1520 se establecerían colonias castellanas en América.

Surgen entonces las encomiendas de indios a colonos, pero ésto provoca una nueva crisis. Los indios se mueren, o los matan los propios colonos, y Bartolomé de las Casas recomienda abandonar América, eliminar las encomiendas y proteger a los indios. En su lugar se envían frailes jerónimos en una comisión para estudiar la situación de los indios, los colonos y el trabajo. La conclusión fue que los nativos no estaban acostumbrados a trabajar y arar la tierra y se buscó mano de obra esclava en los africanos negros para substituirlos.

El culto a Mitra en la Germania Superior

La religión de la frontera y los soldados

Imagen: Bajorrelieve del Mitra Tauróctonos (Mitra el matador de toros) hallado en Neuenheim (Heidelberg, Alemania), 1902.

La provincia romana de Germania Superior ocupaba el curso alto y medio del río Rin y los cursos altos del Saona y el Doubs en los territorios del sudoeste de Alemania, Alsacia y el Franco-Condado. Su capital era Maguncia (Mogontiacum) y su origen parece remontarse a algún punto entre -58 y -28, tomando como base la frontera natural del Rin y ampliándola hacia el Este a medida que el Imperio se expandía. Su máxima extensión fue en el año 90, con varias carreteras y empalizadas a lo largo de la Selva de Oden.

Podemos encontrar numerosos restos del culto a Mitra en la provincia, posiblemente muy ligados a su condición de frontera poblada por numerosos legionarios. El mitraísmo era una religión mistérica que gozaba de cierta popularidad en el Impero Romano entre los siglos I y IV. Su deidad principal era Mitra y tenía su mayor difusión entre los soldados, con lo que, exceptuando Roma, encontramos la mayor parte de restos arqueológicos en la frontera, como la Germania Superior. Mitra era una deidad indo-irania de origen incierto alrededor del -1400 y relacionada con el zoroastrismo. Como religión inciática tenía una tradición oral y no se conservan restos escritos, sólo iconográficos. Su centro de culto era el mitreo (mithraeum), que se situaba en cuevas o subterráneos.

El centro de adoración en los mitreos es la imagen de Mitra matando un toro (Mitra Tauróctonos), diversos animales, representando símbolos de la religión y constelaciones, comparten o toman parte activa en la escena observada por dos portadores de antorchas, Cautes y Cautopates, y el dios Sol. En Germania Superior encontramos algunos de los mayores mitreos de Roma, entre los años 80 y 120.

En 1902 J. Hörning descubrió en Neuenheim, Heidelberg, un bajorrelieve de Mitra en un mitreo. El bajorrelieve se asienta en una base y consiste en una imagen central junto a otras más pequeñas alrededor, excepto en la parte inferior que contacta con la base. En el centro está Mitra matando al toro, cuya cola termina en 7 espigas de trigo. La expresión del dios es de tristeza y mira a un cuervo en su capa (destruido en la imagen). Un escorpión pinza los testículos del toro, un perro come del trigo que emana de la herida del cuello y una serpiente se desliza por el suelo hasta una fuente con un león al fondo. Las figuras más pequeñas representan distintas escenas de la vida de Mitra.

Junto a Roma y en las regiones del Rin y el Danubio también fue muy popular el culto a Mitra en Hispania, Britannia y África. El culto congregaba a iniciados exclusivamente masculinos, muy centrado en soldados y comerciantes, con 7 niveles de iniciación y rituales consistentes en ceremonias y banquetes donde se comía pan y se bebía vino. Mitra era conocido como el Invicto, el Soldado o el Sol y fue objecto de numerosos sincretismos con Zeus-Serapis y, sobre todo, el Sol Invicto. Este sincretismo provocó un debilitamiento de su culto en favor del culto imperial al Sol a partir de 274.

Las últimas inscripciones a Mitra se encuentran en el 325 en Germania Superior, la pérdida de territorios fronterizos como consecuencia de las migraciones germánicas debilitó el culto a Mitra, y el auge del cristianismo, con la conversión del Emperador Constantino en 312 (y el consecuente Edicto de Milán de 313), significó el principio del fin. Los mitreos fueron, además, objeto de destrucción sistemática por parte de los cristianos y por ello son poco frecuentes en las zonas centrales del imperio, en contraste a su mayor difusión en la frontera[1].

[1] Aguado, P. (2001). “El Culto a Mitra en la época de Caracalla” en Gerión. Revista de Historia Antigua, 19, Madrid: Universidad Complutense, p. 559-568.