Los robots de Asimov

Una serie de ciencia ficción

Imagen: Isaac Asimov firmando un ejemplar de su libro de 1983 La mente errabunda, colección de 62 ensayos sobre multitud de temas, en la librería neoyorquina The Mysterious Bookshop. Fuente.

En estos días de confinamiento es probable que muchas personas quieran dedicar las horas que pasan en casa a la lectura. En esta entrada vamos a recomendar una de las más conocidas series de novelas del prolífico escritor de ciencia-ficción Isaac Asimov. Si bien la más famosa es su serie Fundación, aquí vamos a hablar de la serie de los Robots, aunque, como veremos más adelante, también estaremos hablando de la primera.

Asimov (1920-1992) es uno de los más conocidos escritores de ciencia-ficción y colaboró a su desarrollo en la llamada Era Dorada del género durante los años cuarenta del siglo XX, continuando escribiendo durante décadas. Aunque era de origen ruso-judío se crio enteramente en el barrio neoyorkino de Brooklyn. Graduado en bioquímica continuó sus estudios con un postgrado y un doctorado en química. Fue miembro de la Universidad de Boston, pero sus ingresos principales provenían de su labor como escritor.

Escribió prácticamente sobre todos los temas posibles y estaba obsesionado por escribir llegando a publicar más de 500 libros. Progresista, racionalista y humanista plasmaba en sus obras su amor por la ciencia y la historia. Asimov no inventó a los robots, pero fue quien introdujo la palabra robótica y el creador del cerebro positrónico, un elemento indispensable para la ciencia-ficción desde entonces.

Robot proviene del checo robota que significa trabajo forzado o servidumbre, corvea. Karel Čapek y su hermano Josef fueron los inventores de la palabra en su obra Robots Universales Rossum (1920) donde aparecen seres humanos artificiales llamados robots creados para servir como trabajadores.

A continuación vamos a reseñar las obras que componen la serie de Robots de Asimov, intentando no desvelar demasiado de la trama ni de sus protagonistas y centrándonos más en sus aspectos sociales, morales o científicos.

Yo, Robot (1950)

Colección de nueve relatos publicados inicialmente en las revistas Super Science Stories y Astounding Science Fiction entre 1940 y 1950. Los relatos plantean escenarios independientes entre sí en diversos periodos del futuro de la humanidad (hasta más de mil años desde el siglo XX), y encontramos situaciones donde las tres leyes de la robótica de Asimov, a pesar de cumplirse, paradójicamente provocan conflictos de índole moral o filosófica, poniendo a prueba el alcance de las leyes.

Las tres leyes fueron planteadas en las historias de Asimov como el mecanismo de seguridad por el cual un robot nunca pudiera suponer un peligro para ningún ser humano y además ser eficaz en sus tareas:

  1. Un robot no hará daño a un ser humano o, por inacción, permitirá que un ser humano sufra daño.
  2. Un robot debe cumplir las órdenes dadas por los seres humanos, a excepción de aquellas que entrasen en conflicto con la primera ley.
  3. Un robot debe proteger su propia existencia en la medida en que esta protección no entre en conflicto con la primera o con la segunda ley.

Bóvedas de acero (1954)

La acción de esta novela transcurre siglos más tarde de los relatos de Yo, Robot. En el siglo XLVII la Tierra está superpoblada y la humanidad vive en ciudades subterráneas (cuyas aceradas bóvedas sobresalen hasta la atmósfera) mientras que la superficie se utiliza para el cultivo de alimentos. Al mismo tiempo existen 50 mundos espaciales colonizados por humanos que utilizan los robots de forma habitual, algo que en la Tierra es raro. Los espaciales tienen una esperanza de vida de siglos en planetas poco poblados, mientras que en la Tierra las viviendas son minúsculas y las vías de transporte están siempre congestionadas. Un puerto espacial, Espaciópolis, es el único lugar de la tierra donde espaciales y terrestres entablan relaciones comerciales y diplomáticas.

La novela utiliza una trama de asesinato para plantear cuestiones sobre la decadencia cultural humana, la superpoblación, el uso de robots, las consecuencias de una sociedad aislada o el abuso de la tecnología, que puede llevar al estancamiento social. En la Tierra se rechazan los robots, sobre todo cuanto más humanoides son, en cambio en los mundos espaciales se promueve una sociedad individualista, servida por los robots y buscando la salud y las actividades que uno desee hacer. La sociedad terrestre tiene problemas graves (agorafobia, provincianismo, hacinamiento, xenofobia y rechazo de la tecnología) propios de una sociedad encerrada en sí misma. Pero, aunque pueda parecer lo contrario, tal vez las soluciones espaciales no sean las mejores posibles.

El sol desnudo (1957)

Continuación directa de la anterior novela, desarrolla aún más los temas de la anterior. Teniendo al mismo detective protagonista, Elijah Baley, la trama vuelve a centrarse en un asesinato, esta vez en el mundo espacial de Solaria. En ambas novelas la cuestión sobre quién, cómo y por qué pudo realizar el crimen gira alrededor de las leyes de la robótica planteadas en Yo, Robot. En esta ocasión la víctima es un espacial de un planeta en el que sus habitantes viven completamente aislados unos de otros, un extremo entre los mundos espaciales. Tienen a su servicio miles de robots que realizan todas las tareas en residencias de miles de hectáreas (solo hay 20.000 habitantes en todo el planeta), que incluyen una vivienda lujosa, jardines, bosques y campos de cultivo. Las relaciones interpersonales se realizan mediante videoconferencias de hologramas tridimensionales, excepto en lo que se refiere al sexo dentro de la pareja, cuando se suceden breves encuentros meramente para el acto reproductivo. Los solarianos son expertos diseñadores de robots y tienen pánico incluso a estar en la misma habitación que otro ser humano.

Dos temas son analizados por Asimov en esta novela. El primero es el miedo a las amenazas naturales, a lo impredecible, que puede llevar al ser humano a crear un ambiente completamente controlado, aislado y artificial, para evitarlas. En este caso estaríamos hablando de las ciudades subterráneas terrestres, que provocan miedo al exterior, a la colonización de nuevos espacios potencialmente amenazantes (en este caso planetas) y, a un nivel interno, estancamiento social y una posible extinción como especie. En esta novela el protagonista ve por primera vez un sol con sus ojos, un sol al desnudo.

El segundo es el aislamiento social individual, diferente del aislamiento de la sociedad en su conjunto que sería el primer tema. Aquí Asimov trata de los peligros resultantes de una capacidad tecnológica que permite a los seres humanos evitar las relaciones sociales personales. En Solaria, de forma muy parecida a nuestro presente, las personas pueden vivir perfectamente sin salir de casa: los alimentos son cultivados y procesados por robots, todos los bienes materiales son hechos y transportados por máquinas y mediante la informática pueden comunicarse, divertirse y trabajar a distancia. Al carecer de trabajo real el ocio es el único pasatiempo y al no haber retos que requieran esfuerzo humano se produce otro tipo de decadencia: un estancamiento, que si bien goza de comodidad y salud, evita cualquier innovación, adaptación y, sobre todo, cooperación.

Los robots del amanecer (1983)

La cuarta entrega de la serie de Robots empieza a unificar tanto los relatos de la primera entrega, inicialmente independientes y poco conectados con el resto de historias, como la serie de la Fundación, gran éxito de Asimov, la cual merecería otra entrada detallada para hablar de ella. Además también fue finalista tanto del premio Locus como del premio Hugo en 1984.

La sociedad de Fundación difería enormemente de la presentada en la serie de Robots, sin embargo en Los límites de la Fundación (1982) se mencionaba la existencia de robots en el pasado. Para poder enlazar una serie con otra Asimov empezó a dirigir los acontecimientos de Los robots del amanecer hacia un escenario consistente con lo explicado en Fundación. De nuevo el detective Baley tiene que investigar un crimen, en este caso el borrado de la mente de un robot humanoide en el planeta Aurora, principal mundo espacial (en el título original The Robots of Dawn, dawn puede traducirse como amanecer, alba o aurora). El único al parecer capaz de hacerlo es su diseñador, Hans Fastolfe, pero niega haberlo hecho. Como Fastolfe apoya a la facción política favorable a la Tierra, teme que haya un complot para acusarle del crimen y Baley deberá demostrar su inocencia para evitar el descalabro de su partido.

A partir de las experiencias de Baley en Solaria empieza a haber un deseo por parte de varios terrestres de colonizar otros planetas y abandonar su vida de reclusión, pero aún son minoría. En Aurora, como comentábamos, existe una facción política a favor de apoyar a estos nuevos colonos, pero también existe una facción contraria que pretende aislar a la Tierra, considerada atrasada y bárbara, y colonizar la galaxia mediante robots humanoides que terraformarían los planetas para los nuevos colonos, que posteriormente crearían sociedades como las del planeta Aurora.

En la novela se sigue ahondando en la capacidad de los robots de cumplir con las leyes de la robótica, pero además trata temas como las relaciones ser humano-máquina desde el punto de vista de la sexualidad, o la promiscuidad y la paternidad en sociedades informatizadas e individualistas. Aurora no es una sociedad tan aislante como Solaria, pero utilizan los robots constantemente, sus ciudades tiene muy poca densidad de población, los hijos son criados separados de los padres y sus relaciones sociales son escasas y coreografiadas. Aparece aquí un elemento que es muy importante en la serie Fundación, la psicohistoria, y que acabará siendo parte del misterio final de la novela.

Robots e imperio (1985)

La última novela de esta serie sucede 200 años después de la anterior entrega. Los primeros colonos terrestres han empezado a poblar nuevos mundos, mas con dificultades, y los proyectos de colonización mediante robots humanoides de Aurora han fracasado. Los nuevos colonos no utilizan robots, basándose en su habilidad y cooperación para resolver los problemas que se van encontrando. El método de colonizar mediante robots humanoides unido a la baja natalidad de los espaciales está haciendo, en el momento descrito en la novela, que la población terrestre ocupe mucho más territorio espacial, relegando a la sociedad de Aurora y el resto de planetas espaciales a meramente sus 50 planetas.

Aún más, en los dos siglos que han pasado algún planeta, como Solaria, se ha visto despoblado. Es solo cuestión de tiempo que la sociedad espacial se cierre en sí misma y desaparezca, como hubiera sucedido con la Tierra si no se hubiera iniciado la colonización espacial. Asimov plantea aquí que el futuro de la humanidad necesita de un crecimiento continuo, de estímulos que fuercen su habilidad y provoquen la convergencia social. Además también plantea se debe evitar el uso de herramientas que, como los robots, conviertan a los humanos en personas dependientes e incapaces de desarrollar nuevas capacidades.

Una trama central de la novela provocará, en los siglos posteriores, el abandono de la Tierra, lo que acrecentará la colonización de toda la galaxia. Para resolver esa trama los dos robots protagonistas R. Daneel Olivaw y R. Giskard Reventlov (la R es de Robot, una costumbre terrestre para identificar claramente a los robots, sobre todo a los humanoides) inventan la Ley Cero, capaz de sobreponerse a la Primera Ley:

  • Un robot no hará daño a la Humanidad o, por inacción, permitir que la Humanidad sufra daño.

Como la presencia de los robots estaba siendo perjudicial para la humanidad, la solución lógica era que estos desaparecieran. El desenlace de la novela da pie a la Trilogía del Imperio Galáctico, que a su vez desembocará en la serie de Fundación. Los acontecimientos en esta novela y en las anteriores han tenido como hilo conductor a unos cuantos robots que, y aquí les invito a que descubran cómo y porqué en los libros, se convirtieron en los cimientos del futuro Imperio Galáctico.

Narración Pulp en Barcelona

Un lugar de encuentro

Imagen: logo de la segunda edición de Area Pulp con los personajes creados por Robert E. Howard, Conan el Bárbaro (1932, izquierda) y Solomon Kane (1928, derecha). Ilustración de Juanma Martín Rivas.

El pasado domingo 10 de noviembre Area Pulp organizó su segundo festival, en esta ocasión homenajeando a Robert E. Howard creador del famoso Conan el Bárbaro y de Solomon Kane. El lugar escogido fue la taberna Ovella Negra cercana a la calle Marina, en Barcelona. El festival aglutinó a escritores, ilustradores, artesanos, tiendas y profesionales relacionados con la literatura fantástica, la ciencia ficción, el cómic y los juegos de rol; y, por supuesto, a muchos aficionados a esos géneros.

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Algunas paradas del mercado de Area Pulp.

 

Estos festivales surgieron con la idea de poner en contacto al gran público con creadores de contenido del fantástico y difundir una cultura poco conocida, pero rica en contenidos. El formato escogido es el de un mercado donde puedes pasear por los diversos puestos y charlar, comprar o debatir en las diferentes mesas redondas. El festival contaba además con un concurso literario, juegos de mesa, sesiones de maquillaje de efectos especiales y paradas de firmas de los diversos autores.

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Autores firmando en el evento Area Pulp.

En la película Pulp Fiction (Quentin Tarantino, 1994) se iniciaba el metraje con una definición de la voz inglesa pulp que en su segunda acepción decía: “Una revista o libro que contiene temas escabrosos y está impreso de forma característica en papel rugoso y sin guillotinar”. Tarantino ya había hecho patente su intención de hacer una película que fuera del mismo estilo que la revista Black Mask (1920), que se encuadraba dentro de ese formato y que trataba normalmente con historias de género negro. El propio título de la película se podría traducir como “narración pulp”.

Primeros minutos de la película Pulp Fiction.

Las revistas pulp fueron muy populares desde finales del siglo XIX hasta los años 60 del siglo XX, siendo un producto muy barato destinado a la evasión y a las clases populares, sobre todo a hombres, y con historias, como decía la definición, algo truculentas. El termino pulp (pasta o pulpa) es algo despectivo y se refiere al tipo de papel utilizado, amarillento y barato, de mala calidad y sin guillotinar, encuadernado en rústica.

Los argumentos solían ser simples, aunque no siempre, y usualmente incluían historias de ciencia ficción, terror, fantasía, romance y género negro. Eran frecuentes los temas sórdidos, eróticos, el consumo de drogas y la violencia donde el enfoque que daban los autores era muy directo, dejando de lado el desarrollo de los personajes y el dialogo a favor de la narrativa y la trama. Los nombres de las revistas solían contener palabras como “asombroso”, ”aventura”, “extraño”, “horror” o “espeluznante”, como en la famosa Weird Tales (Cuentos Extraños, 1922).

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Portada de Weird Tales de mayo de 1934, con una historia de Conan escrita por Robert E. Howard, ilustración de Margaret Brundage. Fuente.

Su pico de mayor popularidad llegó en la década de los años 30, época en la cual el imaginario colectivo sitúa las historias de los personajes pulp más famosos. Tras la Segunda Guerra Mundial el aumento de los costes del papel debido a la escasez y la competencia de los comic-books, las novelas de bolsillo y la televisión hicieron declinar este formato. Aun así el relevo lo tomaron las llamadas revistas para hombres con historias de guerra, acción en lugares exóticos y chicas ligeras de ropa, pero ya con papel satinado.

Dentro de las revistas pulp surgieron personajes que posteriormente saltaron a la publicación en novela (a menudo recopilando los relatos de las revistas), el cómic o el cine como Buck Rogers, Conan el Bárbaro, los Mitos de Cthulhu, Doc Savage, Flash Gordon, John Carter de Marte, la Sombra, Tarzán o el Zorro. Multitud de autores pasaron por las páginas de este tipo de revistas, tan famosos como Isaac Asimov, Ray Bradbury, Philip K. Dick, Robert E. Howard o H. P. Lovecraft.

En Area Pulp podréis encontrar autores que dan homenaje a ese tipo de historias surgidas de las revistas pulp. Historias con anti-héroes, fantásticas, llenas de acción donde el misterio, lo oculto y la magia siempre están presentes. Historias que suceden en el futuro o en lugares exóticos, con sociedades muy distintas, y a la vez muy parecidas, a las nuestras. Aunque el formato y la calidad de muchas de las historias publicadas dejaran mucho que desear, las revistas pulp permitieron despegar a autores que hoy en día son ampliamente reconocidos. Un ejemplo de que la “cultura popular” puede realizar obras reflexivas y de alto valor, a menudo despreciadas por la llamada “alta cultura”.

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Una de las mesas redondas del evento Area Pulp.

Fotografías de Rubén Alonso Jiménez.

El Parlamento Europeo

Imagen: El Rapto de Europa de Tiziano, 1561. Representa el secuestro por parte de Zeus en forma de toro de la fenicia Europa, que es llevada a Creta donde el dios revelará su auténtica identidad y ella se convertirá en la primera reina de la isla. El nombre de las tierras e islas del mar Egeo y su continente se denominaría posteriormente con el nombre de la reina. Fuente.

El próximo domingo día 26 de mayo de 2019 se celebran elecciones al Parlamento Europeo. El Parlamento Europeo es la institución de la Unión Europea (UE) que representa a sus ciudadanos mediante sufragio directo, universal, libre y secreto cada 5 años. Sus funciones son legislativas, presupuestarias y de control político.

El Parlamento se compone de 751 representantes, llamados Eurodiputados. La unidad electoral es el Estado y cada miembro de la UE tiene asignados un número de escaños acorde a su población. En 2014 los países con más escaños del parlamento fueron: Alemania con 96, Francia con 74, Reino Unido con 73, Italia con 73, España con 54 y Polonia con 51.

Actualmente varios grupos políticos componen la Eurocámara, las definiciones presentadas a continuación son bastante simplificadas, solamente para dar una idea de la tendencia política de cada grupo parlamentario:

  • El Partido Popular Europeo, conservadores liberales, de centro-derecha. 216 representantes.
  • La Alianza Socialista Europea, socialdemócratas, de centro-izquierda. 185 representantes.
  • El Grupo Conservador Europeo, conservadores, de derechas. 77 representantes.
  • La Alianza Liberal, liberales, de centro. 69 representantes.
  • La Confederación de Izquierda Europea, comunistas, de izquierdas. 52 representantes.
  • Grupo de Los Verdes, ecologistas, de centro-izquierda. 52 representantes.
  • Europa de la Libertad, euro-escépticos, de derechas. 42 representantes.
  • Movimiento de las Naciones, nacionalistas, de extrema derecha. 36 representantes.
  • No inscritos, aglutina a varios partidos de diversa índole. 20 representantes.

Aunque parezca algo alejado de las vidas de los ciudadanos de la UE, el Parlamento y el resto de instituciones europeas marcan mucho el desarrollo, la economía y las libertades que nos afectan a todos. Desde el Tratado de Maastricht de 1993 se ha ido ampliando y mejorando la Unión hasta llegar a 28 países, con una moneda única (a pesar de su desventajas en algunos aspectos), la libre circulación de los ciudadanos de los estados miembros y un Banco Central. La UE ha permitido regular de forma efectiva el comercio internacional, la pesca, la agricultura, el medio ambiente y el desarrollo regional creando una normativa que permea a los niveles inferiores: estados, regiones y municipios. Lógicamente aún queda mucho por hacer y los retos como la migración, el envejecimiento, el cambio climático, las energías renovables, el turismo, las nuevas tecnologías, las industrias en decadencia, los paraísos fiscales y el desempleo son los frentes más acuciantes en la actualidad.

El presupuesto europeo se dedica a fomentar la competitividad, la educación y el empleo (45%), ayudas económicas por fluctuaciones del mercado (31%), desarrollo rural (11%), política exterior y de cooperación internacional (6%), administración interna (6%), ciudadanía, seguridad y justicia (1%) como gastos principales. El presupuesto equivale a un 1,27% del PIB de los países miembros.

Uno de los símbolos de la UE es el Himno de Europa, formado a partir de la Novena Sinfonía en Re menor (Op. 125) de Ludwig van Beethoven de 1824. El compositor utilizó el poema Oda a la Alegría (An die Fraude – A la Alegría) de Friedrich von Schiller de 1785 como inspiración y el actual himno es un arreglo de Herbert von Karajan que se adoptó como oficial en 1985. Aunque oficialmente no tiene letra para evitar que un idioma sea predominante frente a otros, reproducimos aquí la primera estrofa del poema de Schiller del principio del cuarto movimiento de la sinfonía:

Freude, schöner Götterfunken,
Tochter aus Elysium!
Wir betreten feuertrunken,
Himmlische, Dein Heiligtum.
Deine Zauber binden wieder,
Was die Mode streng getheilt,
Alle Menschen werden Brüder,
Wo Dein sanfter Flügel weilt.

¡Alegría, bella centella de los dioses,
Hija del Elíseo!
Entramos embriagados de entusiasmo,
Ser celestial, en tu santuario.
Tu hechizo une de nuevo
Lo que las estrictas normas han dividido,
Todas las personas se convierten en hermanas
Allá donde reposan tus suaves alas.

Himno de Europa interpretado por la Wiener Philharmoniker y Franz Welser-Möst. Sarajevo (Bosnia y Herzegovina), 2014.

El año sin verano

El volcán que heló Europa

Imagen: El Canal de Chichester de J. M. W. Turner (1928). Los colores amarillentos del ocaso de esta pintura y el cielo gris que observaba Turner se deben a la presencia de azufre y ceniza volcánica en la atmósfera.

La erupción del volcán indonesio Tambora en la isla de Sumbawa en 1815 provocó un importante enfriamiento en muchos lugares del planeta en los años posteriores. El volcán tiene registradas erupciones en 1819, 1880 y 1967, pero la de 1815 provocó desastres de origen volcánico que no se habían visto en 1300 años. Las islas del archipiélago de Sumbawa quedaron cubiertas por cenizas de varios metros de espesor, provocando la muerte de sus habitantes. Durante varios días las negras nubes del volcán cubrieron el cielo 300 Km a la redonda y la lava vertida al mar provocó un tsunami. Olas de dos metros de altura llegaron a distancias de 1600 Km desde Sumbawa y se estiman 88.000 fallecidos.

Además de los efectos locales una gran masa de polvo de sulfuro fue proyectada hacia la estratosfera. Se estiman más de 150 millones de toneladas de polvo por encima de los 15 Km de altura (unos 100 Km³). El tamaño tan fino de las partículas les impidió caer hasta el nivel del mar durante años y además hacerlas casi imperceptibles al ojo humano. Los vientos atmosféricos llevaron este polvo a todas las partes del globo, incluyendo los polos, durante los años posteriores a la erupción. William J. Humprheys en 1913 logró relacionar la ola de frío veraniega del año 1816 en Europa con las erupciones de volcanes del siglo XIX (1809, 1812, 1813 y 1814). En 1970 Hubert Lamp estableció una escala de medida del polvo volcánico emitido desde 1500 a 1960 que fue posteriormente desarrollada por Newhall y Self (VEI), lo que ayudó a confirmar la influencia de Tambora en el año sin verano de 1816.

En ese año se percibió polvo en suspensión en los cielos de Europa, volviéndolos grises, y puestas de sol de un color intenso debido a ese polvo. Durante los meses de verano se registraron temperaturas medias casi 4 grados más bajas de lo habitual y también se vieron grandes tormentas de granizo e inundaciones en el continente. Pero lo que chocaba más a la población eran las repentinas olas de frío que reducían las temperaturas de unos calurosos 26 grados hasta 7, con nevadas incluidas. Las cosechas se perdían o atrasaban, el ganado moría y la población pasó bastantes penurias durante ese año, se consideró un desastre agrícola en Nueva Inglaterra, el Canadá atlántico y Europa Occidental. Hay que tener en cuenta que el planeta estaba ya bajo un enfriamiento climático desde el siglo XIV que había estado provocando malas cosechas habitualmente.

La influencia de este clima tan adverso no fue solamente en los aspectos puramente físicos. El arte también cambió debido al insólito verano de 1816, creándose obras que afectarían a la cultura europea de los siguientes 200 años. Durante ese verano en Suiza el grupo formado por Percy B. Shelley, Lord Byron, John W. Polidori, Mary Godwin y Claire Clairmont pasó unas vacaciones retirado de Gran Bretaña, en la Villa Diodati cerca del lago Ginebra.

Byron había sufrido el rechazo de la sociedad británica, la ruina económica y el fracaso matrimonial con Anne Isabela Milbanke por lo que se instaló en Suiza. En el mes de junio su amigo Shelley le visitó junto a su amante Mary tras haber sido expulsado de la universidad de Oxford y abandonando a su mujer e hijos. Mary Godwin consideraba la residencia de Byron un lugar sagrado que había albergado a autores reputados, como John Milton o Rosseau. Durante días no pudieron salir debido a las fuertes lluvias y con un cielo ennegrecido por el día. Byron compuso el poema Oscuridad en tres días que refleja la pesadumbre y el helado ambiente en el que se encontraban.

El pequeño grupo organizó un juego para entretenerse: inspirados por el lóbrego contexto cada uno debía escribir un relato de terror. Sólo Mary y Polidori acabaron los suyos, pero acabarían siendo obras seminales de la literatura contemporánea, Frankenstein o el Prometeo Moderno y El Vampiro (1819). Polidori era el médico personal de Byron, al cual odiaba en secreto, el protagonista de su novela, Lord Ruthven, era un retrato del poeta en el que desfogaba sus frustraciones al no poder decirle a Byron sus verdaderas opiniones sobre él. La novela estaba basada en la inconclusa Fragmento de una Novela, de Byron, y muestra la visión actual del vampiro romántico que influiría en Carmilla de LeFanu (1827), Berenice de Poe (1835), La Familia Vurdalak de Tolstoi (1839) y Drácula de Stoker (1897).

Frankenstein (1818) es considerada la primera novela de ciencia ficción moderna con amplios rasgos de novela gótica y romántica. Las historias de fantasmas leídas alrededor del fuego y las conversaciones de Mary con su amante Percy sobre alquimia, galvanismo y castillos alemanes inspiraron la historia sobre un científico que crea vida y posteriormente se arrepiente. Además incluye referencias claras al mito de Prometeo, al Paraíso Perdido de Milton y a la Oda del Viejo Marinero de Colleridge. La cantidad de obras derivativas posteriores tanto de literatura, cine, música, cómics y otros es enorme.

La película española Remando al Viento (1987) de Gonzalo Suárez muestra la estancia de los jóvenes en Villa Diodati y las consecuencias en sus vidas en los siguientes años. Ganó los premios a mejor director, mejor fotografía, mejor dirección artística, dirección de producción, vestuario, maquillaje y peluquería de los Premios Goya de 1989. Aunque la película presenta en algunos momentos sucesos que no son ciertos plasma el proceso de la creación literaria y el trasfondo del año sin verano de 1816. El tema principal de la película es la Fantasía sobre un tema de Thomas Tallis de Ralph Vaughan Williams (1910).

La Guerra de Troya

Contexto histórico y legendario

Imagen: Aquiles matando a Pentesilea (reina amazona aliada de Troya), detalle de una ánfora del año -535 pintada por Exequias, en el Museo Británico de Londres.

La guerra de Troya ha inspirado relatos, tragedias, películas, e incluso comics, desde hace miles de años. No hay un consenso claro respecto a la influencia de sucesos históricos en los poemas homéricos, así tampoco como en la identidad, o existencia, de su autor. La horquilla de años en los que se establecen los dos últimos ataques a la ciudad de Troya y su posterior abandono durante siglos tras ser devastada se sitúa en una época de misterio conocida como el colapso de la Edad de Bronce (o Edad de Bronce Tardía) ¿Podrían ser los desastres acontecidos en el lapso de menos de 100 años en el Mediterráneo Oriental la base de la leyenda? Vamos a ver qué sabemos.

Alrededor del año -1800 los aqueos procedentes de los Balcanes se instalaron en la Península Helénica y fundaron diversas ciudades-estado como Micenas y Tirinto. Este es uno de los nombres por los que se refieren a los griegos en la Ilíada, podría ser, por tanto, este pueblo el que atacara Troya y perdurara así su gentilicio. En los siguientes siglos los aqueos dominaron la región y de forma pacífica la isla más importante, Creta, en -1400. Aun siendo un pueblo de carácter guerrero la dominación de la Hélade parece que no recurrió a grandes batallas y poco a poco la cultura aquea se fue asimilando en la cultura dominante anterior, la minoica procedente de Creta, formando la cultura micénica (de Micenas, la ciudad más importante, que substituyó a Cnosos). A partir de -1200 la cultura micénica fue siendo substituida por la llamada cultura dórica, la escritura autóctona desapareció, se incorporó el uso del hierro y el dialecto dórico fue el predominante. Si eso fue producto de migraciones de pueblos del norte o un cambio cultural interno no está claro.

Lo que sí sucedió es que la cultura de palacios amurallados desde los que se administraban los excedentes agrarios de amplias regiones desapareció. Micenas, Pilos, Cnosos, Tebas y Troya fueron destruidas, los reinos de la Grecia micénica fueron substituidos por pequeños poblados durante quinientos de años, sólo algunas ciudades, como Atenas, sobrevivieron aunque con una influencia muy local y una cultura muy degradada. Hay evidencias de una gran inestabilidad en todo el Mediterráneo Oriental en todas las fuentes escritas de la época.

La Crisis

Pocas décadas después, alrededor de -1150, la situación previa al -1200 cambió de muchas maneras. Además se dejaron de producir fuentes escritas en el Mediterráneo entre -1050 y el -934 lo que acrecienta la oscuridad de este periodo. El producto final de la crisis parece ser el desplazamiento de muchos pueblos en Oriente Próximo y la destrucción de muchos estados previos. Las causas de estos movimientos no están consensuadas, es posible que se deban a crisis cíclicas de agotamiento de recursos en regiones donde la agricultura era muy precaria o la influencia de cambios climáticos, en específico de enfriamientos y sequías. Lo cierto es que se registran la aparición, movimiento y desarrollo de pueblos menores en regiones limítrofes como los arameos, los elamitas, los propios aqueos y los llamados pueblos del mar, entre ellos los filisteos. En Gaza la cerámica filistea tiene influencia micénica, ¿Podrían ser los aqueos parte de los pueblos del mar?

En la península Helénica se registran guerras internas entre las elites producto de las mencionadas crisis climáticas. Esto provocó migraciones y expediciones guerreras por recursos, y tal vez revueltas de esclavos o invasiones externas (¿los dorios eran esclavos? ¿Extranjeros del norte?). Las nuevas armas (jabalinas, espadas largas) y los nuevos materiales (hierro) batían con facilidad a los ejércitos de carros de los nobles micénicos, permitiendo que milicias no profesionales devastaran ciudades enteras. La fragilidad de los sistemas centralizados, complejos y altamente especializados de finales de la Edad de Bronce en todo el Mediterráneo produjo que al suceder estas crisis múltiples (migraciones, hambre, guerras) el sistema se derrumbara y colapsara en muchos países.

Los pueblos del mar invadieron el reino Hitita, Siria, Canaán y Egipto a partir de -1230. A su vez los aqueos migran hacia Chipre, Asia Menor y Creta ¿podrían estar relacionados ambos sucesos? La capital hitita, Hattusa, es destruida en -1180 y la ciudad de Ugarit, en el actual Líbano, abandonada. En -1150 la civilización micénica se hunde completamente y en esos años Ramses III fue el único que logró derrotar y detener a los pueblos del mar cuando atacaban Egipto, permitiéndoles situarse en Canaán posteriormente. ¿Podrían haber sido los aqueos los atacantes de Troya como parte de una expedición bélica por recursos o formando parte de la confederación de los pueblos del mar? Troya se situaba en la esfera de influencia hitita en Anatolia y en una posición estratégica en el Bósforo, la historia de aqueos y otros pueblos colindantes en un ataque a una ciudad próspera cercana pudo haber sobrevivido en la cultura consuetudinaria y finalmente acabar siendo escrita cuando la cultura volvió a florecer.

La Guerra de Troya

Veamos ahora un resumen de la leyenda de Troya y sus principales protagonistas:

Los aqueos saquean Troya en el pasado bajo las órdenes del gran líder Heracles (Hércules), secuestrando a la hermana de Príamo, príncipe de Troya. Años más tarde una delegación de Príamo, ya como rey, negocia con los aqueos en Esparta el paso por el Bósforo; en esa delegación viaja Paris el recién retrobado hijo de Príamo.

Helena, esposa de Menelao rey de Esparta, se fuga con Paris por amor, abandonando a su marido. Los hermanos de Helena, Cástor y Pólux, los persiguen, pero naufragan en el Egeo y mueren. Menelao pide ayuda a su hermano Agamenón, gran rey de los aqueos en Micenas, que usa su posición para reunir un gran ejército de todos los reyes aqueos de Grecia. Utiliza el juramento de los pretendientes de Helena a defender su matrimonio con quien ella eligiese que había evitado las represalias entre ellos, juramento ideado por uno de los pretendientes: Odiseo (Ulises).

Helena es bien acogida en Troya y recibe la protección de la familia real de Príamo. La princesa y sacerdotisa Casandra predice el fin de la ciudad bajo el ejército aqueo si Helena continúa en ella, pero nadie la cree. Tras varios años esperando y preparándose los aqueos son liderados por Agamenón, Odiseo y Aquiles, a instancias del troyano sacerdote Calcas (que viajaba exiliado con ellos ya que había predicho la caída de la ciudad).

Los aqueos sitian Troya durante nueve años, pero tras una plaga empiezan a perder terreno frente a los embates del príncipe troyano Héctor. Sólo Áyax resiste en pie mientras el resto de líderes caen; Patroclo, amante de Aquiles, lo acompaña llevando la armadura de este último para infundir moral. Héctor mata a Patroclo en combate y Aquiles jura venganza derrotándolo más adelante y arrastrando su cadáver en un carro durante días.

Crésida, la hija de Calcas, accede a las proposiciones de amor del príncipe troyano Troilo. Para tener a su hija consigo Calcas propone intercambiarla por un prisionero, de esta manera Crésida pasa a vivir en el campamento griego. El general Diomedes acaba enamorando a la joven y son descubiertos por Troilo, escabullido entre los griegos, quien la considera una prostituta. Troilo encoleriza y arenga a las tropas troyanas para que realicen ataques salvajes.

Paris logra disparar una flecha por la espalda a Aquiles matándolo en circunstancias confusas que involucran a una hija de Príamo, Polixena, la cual acaba degollada en la pira fúnebre de Aquiles. Odiseo y Áyax se disputan la armadura de Aquiles, perdiendo el segundo, volviéndose loco por la derrota y suicidándose.

Con la captura del hermano de Casandra y también adivino, Héleno, los griegos descubren los artefactos necesarios para conseguir la victoria: las flechas de Heracles, el Paladio de Troya y al hijo de Aquiles, Neoptólemo. Odiseo y Neoptólemo logran curar la herida que se resistía a sanar de Filoctetes, poseedor de las flechas, y éste asesina a Paris con ellas. Diomedes y Odiseo logran robar el Paladio.

Odiseo argucia una treta con un caballo de madera lleno de soldados. Los aqueos fingen partir y dejan el caballo frente a la ciudad. Un espía aqueo convence a los troyanos que es un regalo en honor de Atenea y lo introducen intramuros. Tras la celebración de la victoria con toda la ciudad bebida y de madrugada los soldados emergen del caballo y pasan a espada a la ciudad, abriendo las puertas para la entrada del resto del ejército. Troya es saqueada.

Menelao regresa a Esparta con Helena. Odiseo empieza el viaje de regreso en el que se enfrenta a multitud de monstruos y peligros por todo el Mediterráneo. Casandra es tomada como concubina de Agamenón y Neoptólemo toma a Andrómaca (esposa de Héctor) y Héleno como esclavos, más tarde moriría a manos de Orestes, hijo de Agamenón. Hécuba, reina de Troya, es tomada como esclava.

Retornando a Micenas Agamenón es asesinado por su esposa Clitemnestra (hermana de Helena) en venganza por sacrificar a su hija Ifigenia a Artemisa (Diana) para obtener vientos favorables para invadir Troya. Orestes venga a su vez a su padre con la ayuda de su hermana Electra asesinando a su madre siguiendo la tradición de venganzas y muerte de los Atreidas (hijos de Atreo, Menelao y Agamenón). Orestes se acabará casando con Hermione, hija de Menelao y Helena, su prima y heredando ambos tronos siendo el rey del Peloponeso.

Eneas, de la casa real de Dardania, aliada de Troya, realiza un periplo por el Mediterráneo pasando por Creta y Cartago hasta asentarse en Italia. Sus descendientes Rómulo y Remo fundarían Roma. Odiseo regresa a Ítaca, donde nadie le reconoce, y se enfrenta a los pretendientes de su mujer Penélope, asesinándolos con la ayuda de su hijo Telémaco. Un eclipse solar marca su regreso.

Literatura

Homero (anónimo): La Ilíada, escrita entre el -750 y el -600, texto actual de cerca del -200.

Homero (anónimo): La Odisea, escrita entre el -600 y el -500, texto actual de cerca del -200.

Esquilo: ciclo de la Orestíada – Agamenón, Las Coéforas y Las Euménides. Año -458.

Sófocles: Áyax, Filoctetes y Electra. Escritas entre -450 y -409.

Eurípides: Ifigenia en Áulide, Ifigenia entre los tauros, Las Troyanas, Andrómaca, Helena, Hécuba, Orestes y El Cíclope. Escritas entre el -425 y el -405.

Virgilio: La Eneida. Escrita cerca del año -20.

Ovidio: Las Metamorfosis. Publicada en el año 8.

Dictis Cretense: Crónica de la Guerra de Troya. Cerca del año 350.

Dares Frigio: Historia de la destrucción de Troya. Aproximadamente en 550.

Benoît de Sainte-Maure: Poema de Troya. 1170.

Geoffrey Chaucer: Troilo y Crésida. 1385.

William Caxton: Recopilación de las Historias de Troya. 1474, primer libro impreso en lengua inglesa.

William Shakespeare: Troilo y Crésida. 1602.

Comic

Eric Shanower: La Edad de Bronce (2001-2007)

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Cine

Ulises (1954).

Helena de Troya (1956).

La Guerra de Troya (1961).

Electra (1962).

Las Troyanas (1971).

Ifigenia (1977).

La Odisea (1997). Miniserie de TV.

Helena de Troya (2003). Miniserie de TV.

Troya (2004).

La Roma de los románticos

Primer poema de las Elegías Romanas

Imagen: Columna de Focas (608) y Arco de Séptimo Severo (203) en el Foro Romano, al fondo a la derecha la iglesia de San Lucas y Santa Martina (1635), y a la izquierda parte del monumento a Víctor Manuel II (1911) y de la iglesia de San José de los Carpinteros (1663) en 2013.

Saget, Steine, mir an, o sprecht, ihr hohen Paläste!
Straβen, redet ein Wort! Genius, regst du dich nicht?
Ja, es ist alles beseelt in deinen heilingen Mauern,
Ewige Roma; nur mir schweiget noch alles so still.
O wer flüstert mir zu, an welchem Fenster erblick ich
Einst das holde Geschöpf, das mich versengend erquickt?
Ahn ich die Wege noch nicht, durch die ich immer und immer,
Zu ihr und von ihr zu gehen opfre die köstliche Zeit?
Noch betracht ich Kirch und Palast, Ruinen un Säulen,
Wie ein bedächtiger Mann schiklich die Reise benutz.
Doch bald ist es vorbei; dann wird ein enziger Tempel,
Amors Tempel, nur sein, der den Geweihten empfägnt.
Eine Welt zwar bist du, o Rom; doch ohne die Liebe
Wäre die Welt nicht die Welt, wäre denn Rom auch nicht Rom.

– Johann Wolfgang von Goethe, Römische Elegien

Decidme, piedras ¡Hablad, altos palacios!
Calles ¡solo una palabra! Genio ¿no estás inspirado?
Sí, todo está animado entre tus santos muros,
Eterna Roma; pero conmigo eres silenciosa, tan tranquila.
¿Quién me susurrará? ¿En qué ventana veré
A la hermosa criatura que me deleita y me consume?
Todavía no veo los caminos que recorreré
Para encontrarla y el precioso tiempo sacrificado.
Aún miro iglesias, palacios, ruinas y columnas,
Como acostumbra un hombre reflexivo en un viaje.
Pero pronto se terminará; habrá un único templo,
El templo del Amor, para ser alabado por los devotos.
Eres un mundo, Roma; pero sin el amor
El mundo no sería el mundo, ni Roma sería Roma.

– Johann Wolfgang von Goethe, Elegías Romanas

Heidelberg, ciudad del paisaje romántico

Imagen: Piedra conmemorativa a Eichendorff en Heidelberg en el Philosophenweg (Paseo de los universitarios).

«In dieses Märchens Bann verzaubert stehen
Die Wandrer still. – Zieh weiter, wer da kann!
So hatten sie’s in Träumen wohl gesehen,
Und jeden blickt’s wie seine Heimat an,
Und keinem hat der Zauber noch gelogen,
Denn Heidelberg war’s, wo sie eingezogen.»

– Joseph Freiherr von Eichendorff (1788-1857) studierte 1807-1808 in Heidelberg.

«Por este hechizo de cuento de hadas déjate encantar.
Los viajeros se detuvieron ¿quién podría continuar?
Así lo habían visto en sus sueños,
y a todos les parecía su hogar,
y ninguna magia nunca ha mentido,
se fueron a Heidelberg a mudar.»

– Joseph Freiherr von Eichendorff (1788-1857) estudió de 1807 a 1808 en Heidelberg.

Heidelberg, junto a Dresde y Berlín, se puede considerar uno de los centros del Romanticismo Alemán. Es aquí donde el interés romántico pasa por las leyendas, la historia y el saber popular. Hölderlin llamaba Madre (Mutter) a Heidelberg, y fue tal vez cierto, ya que en la ciudad podemos observar, en cierta medida, el nacimiento del nacionalismo alemán.

Es la vinculación de la tierra natal, el paisaje, con la propia alma, el re-descubrimiento de la historia pasada, de lo que nos une, del recuerdo y, en buena medida, de lo irracional que hay en todos nosotros. Observar el paisaje, lo exterior, era necesario para entenderse a uno mismo, lo interior. Eichendorff creó allí una poesía donde el paisaje es reflejo del alma y Novalis buscó en ese mundo externo la ascensión mística del alma del poeta.

Ya en el siglo XVIII empieza el interés por el paisaje en Alemania, pero no será hasta el XIX cuando, tras las guerras contra Napoleón, ensalcen el Volkgeist, el espíritu común que emana de la tierra, que cala las almas de sus habitantes y se refleja en el paisaje. Gracias al auge del patriotismo y el nacionalismo fruto de las Guerras Napoleónicas se ve en esos cuentos del pasado una manera de restaurar algo que se había perdido, una reacción contra las ideas de la Revolución y a la vez una resistencia contra el invasor extranjero.

La revista Zeitung für Einsiedler (Periódico para eremitas), el equivalente de Heidelberg del Athenäum de Jena, recopila canciones populares e inicia el periodismo político moderno al oponerse a Napoleón en sus textos. Los conocidos hermanos Grimm iniciaron la lingüística y filología alemanas y elaboraron, a partir de tradiciones populares, sus famosos cuentos. La mitología nórdica, la nostalgia y la Edad Media caracterizan al grupo de autores de Heidelberg: Arndt, Arnim, Brentano, Creuzer, Görres, Eichendorff, Motte-Fouqué y Werner [1]

El Romanticismo se expresa como una crisis de consciencia provocada por la Revolución Industrial y la Revolución Francesa, un intento de conciliar la vida moderna de la Ilustración con todo lo anterior. Muestra lo indefenso del individuo frente a la potencia de la máquina y la abrumadora razón y es la sensibilidad de ese individuo (Die Leiden des Jungen Werther) el punto de partida. Es en Alemania entre 1793-1797, en Berlín y en Jena con Shakespeare’s Behandlung des Wunderbaren y Der blonde Eckbert, cuando se da el inicio de una tendencia a sintetizar lo nuevo y lo moderno [2], el primer Romanticismo, el Frühromantik, tras el Sturm und Drang. Entre los años 1806-1808 se produce la cumbre de ese Romanticismo en Heidelberg cuando Arnim y Brentano publican Des Knaben Wunderhorn (una recopilación de antiguas canciones).

Heidelberg destaca en desarrollar el canon romántico de las Geisteswissenschaften (Humanidades), muchas veces con personalidades contradictorias, que intentan encajar la razón y la emoción. La tradición neo-platónica les caracteriza, a veces, queriendo utilizar los nuevos avances de la Ilustración junto a las ideas alquímicas medievales, por ejemplo. Ligado a éstos está el estudio del símbolo, de la lengua, la fonética y del significado propio de Creuzer y también de los Grimm [3].

En definitiva, podemos considerar a la ciudad de Heidelberg como núcleo de la segunda fase del Romanticismo Alemán, el Hochromantik, entre 1800 y 1815. Posteriormente, gracias al esplendor de ciudades como Heidelberg, el Romanticismo alcanzaría gran popularidad, pero ya con menos vitalidad, hasta 1835 con el Romanticismo Tardío, el Spätromantik.

Podemos ver que hay una doble vertiente en la poesía romántica del paisaje: Una interior, de acercamiento a lo divino, del deseo de lo ideal, de Dios y de la consciencia de la imperfección del mundo (Novalis, Hölderlin); mientras hay otra vertiente que percibe ese ideal en la naturaleza, el pueblo y las gestas, más grandes que la vida misma, que éste puede realizar (Eichendorff).

Eichendorff creía que el ser humano debía encontrar la felicidad en el entendimiento de la naturaleza y de sus cambiantes estados de ánimo y aspecto. Los viajes, el amor y la melancolía son partes de un ansía humana que en realidad lo que busca es la paz interior. Aunque muy relacionado con la poesía de otros románticos, Eichendorff parece mucho más positivo en su angustia existencial.

No es el caso de Hölderlin, cuya esquizofrenia afectó en gran medida a su poesía de tintes muy pesimistas. Sus primeras obras cantan a la inocencia del mundo natural mientras que al final de su vida, tras verse también afectado por la muerte de seres queridos, afirma que el mal y la corrupción también existen en la naturaleza y el ser humano es un producto de ellos. Novalis en cambio observa su entorno desde un punto de vista místico, casi mágico. Su objetivo es crear, sintetizar, una armonía a partir de lo material y lo espiritual, de lo natural y de lo divino.

Es el romántico quien cultiva más profundamente el género del paisaje en literatura y pintura, y es en Alemania donde residen sus más ilustres autores. El sentimiento religioso, la alegoría, el interés por lo sobrenatural y la búsqueda de lo celestial empapan las obras de Caspar David Friederich y de Carl Gustav Carus [4]. En conclusión podemos afirmar que la combinación de la cultura, la religiosidad y las peculiaridades paisajistas alemanas producen un sentimiento diferente, una mística nada desdeñable y la ciudad de Heidelberg se convierte en una visita obligada para entender qué fomentó las pasiones románticas del siglo XIX.

[1] Gras Balaguer, M. (1983). El Romanticismo como espíritu de la modernidad. Barcelona: Montesinos, p. 68-71.

[2] Jamme, C. et al. (1998). El movimiento Romántico, Madrid: Akal, p. 12-15.

[3] Ferraris, M. (2002). Historia de la Hermenéutica, México: Siglo XXI, p. 112-114.

[4] Martínez, L. (2007). El paisaje: el Romanticismo como búsqueda de lo sobrenatural, de lo trascendental, de la divinidad en la naturaleza. Valencia: UPV.