Enseñando Geografía

Finalidades educativas

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La Geografía se podría definir, entre muchas otras acepciones, como la ciencia que se encarga de estudiar la localización y la distribución de los diferentes elementos que conforman el espacio terrestre y sus relaciones. Es una disciplina que busca comprender las relaciones que se dan entre lo que nos rodea, del mundo en el que vivimos, y así poder generar una opinión fundamentada sobre los sucesos que acontecen a nuestro alrededor y poder actuar sobre nuestro medio y nuestra sociedad.

El objeto de estudio de la Geografía es el espacio terrestre y es un campo del conocimiento de carácter transversal en el que se superponen diversas disciplinas y diversas escalas, observando la Tierra tanto desde un punto de vista social como natural, histórico y actual, humanista y cuantitativo. Ese espacio es descrito, representado (mediante mapas por ejemplo) y explicado, con el resultado de saber porque tiene su forma y características concretas y cómo ha sido transformado a lo largo del tiempo. Por tanto podemos delimitar el planeta a diversas escalas, reflexionar sobre los fenómenos y procesos de su superficie y aplicar ese conocimiento de forma práctica según las demandas de la sociedad.

Para poder enseñar una materia concreta hemos de utilizar la didáctica y así facilitar el aprendizaje de los alumnos. La didáctica se basa en teorías pedagógicas que intentan explicar la educación mediante la práctica, es intuitiva, comunicativa y creativa, intentando que la enseñanza sea fácil y eficaz. No existe ningún método universal para enseñar ni se puede enseñar todo a todo el mundo, hay que adaptar, según sea el público al cual va dirigido, el saber que tratamos, modelando el conocimiento académico a formas aptas para que los alumnos construyan su propio conocimiento a partir de éste.

En la escuela se utilizó la Geografía como una herramienta ideológica y de adoctrinamiento, haciendo apología del racismo o el nacionalismo colonial, por ejemplo. Al ser una materia que nos ayuda a entender el mundo esa influencia crea unas percepciones interesadas y subjetivas, que no ha desarrollado el alumno a partir de la objetividad. La Didáctica de la Geografía tiene que utilizar artificios ligados a la epistemología de la Geografía para permitir que los alumnos cuestionen e interpreten las razones por las que su entorno es de la manera que es, pasen de las ideas preconcebidas que tienen a la realidad objetiva y cambien de la lógica infantil a la lógica de la ciencia.

Como finalidades educativas de la Geografía podemos destacar:

  • Conocer otros lugares y espacios de la Tierra, naturales y culturales.
  • Orientarse mediante la brújula o el Sol y situarse en un mapa.
  • Analizar regiones y las condiciones de vida e identidades de las personas que las habitan.
  • Observar la ordenación del territorio a diversas escalas, las causas y consecuencias de estas actuaciones y la continuidad o cambio del espacio.
  • Constatar qué uso hacemos de los recursos naturales, los desequilibrios que eso provoca y los cambios medioambientales.
  • Saber como se organiza el espacio mediante polos, nodos, redes y sistemas, teniendo en cuenta las jerarquías y los centros de poder.
  • Dibujar sus propios mapas, gráficos, croquis o esquemas.
  • Actuar en el espacio viajando y recogiendo datos.
  • Comprobar en el territorio de forma empírica las teorías que explican el funcionamiento de la naturaleza.
  • Resolver problemas espaciales cercanos proponiendo soluciones.

Para poder trabajar esas finalidades en el aula los profesores tienen que enseñar acorde a las motivaciones de los alumnos y a su vez unirlas con el método científico, experimental o humanista. Aunque no tienen que encargarse de las mismas actividades que los geógrafos profesionales, sí han de utilizar herramientas y procedimientos similares aplicados a temas cercanos o que sean de su interés. Lo que motiva a unas  personas no motiva a otras y en un aula no se podrá contentar a todos. Así podremos trabajar Geografía mediante el fútbol profesional, sus jugadores y competiciones, a partir del turismo y lugares exóticos o a través de problemas cercanos a los alumnos como las guerras en los países de origen de algunos de ellos. A veces podremos enseñar porque a los alumnos les motiva el placer de saber y descubrir, pero otras habremos de apelar a sus aficiones, al amor por su tierra o a la necesidad y utilidad del conocimiento a aprender.