La mayor destrucción conocida por la Humanidad

Características de la I Guerra Mundial

Imagen: Ehrenfriedhof (cementerio del honor) de Heidelberg en 2015. Situado en la colina de Ameisenbuckel sobre el cementerio Bergfriedhof, fue construido entre 1933 y 1935 para dar cabida a los más de 2000 soldados de la ciudad fallecidos durante la I Guerra Mundial.

Dulce et decorum est

Doblados como viejos mendigos bajo bolsas,
Chocando las rodillas y tosiendo como viejas, maldecimos a través del lodo
Hasta darle la espalda a las condenadas bengalas
Y empezar a arrastrarnos a un descanso remoto.
Los hombres marchaban dormidos. Muchos ya sin botas
Cojeaban calzados de sangre. Todos patéticos, ciegos todos,
Ebrios de cansancio, sordos incluso a los silbidos
De proyectiles decepcionados que caían más atrás.

¡Gas! ¡Gas! ¡De prisa, chicos! En un éxtasis de torpeza
Nos calamos torpes cascos justo a tiempo;
Pero alguno seguía pidiendo ayuda a gritos tropezando.

Indeciso como un hombre ardiendo en llamas o cal viva,
Borroso tras los vidrios empañados y a través de aquella verde luz espesa,
Como hundido en un mar verde, lo vi ahogarse.

En todos mis sueños, ante mi vista indefensa,
Se abalanza sobre mí, se atraganta, se ahoga, se apaga.

Si en algún sueño asfixiante también pudieras seguir a pie
La carreta donde lo arrojamos
Y ver cómo retorcía los blancos ojos en la cara,
Una cara colgante, como un diablo harto del pecado;
Si pudieras oír, a cada tumbo, la sangre
Vomitada por pulmones de espuma corrompidos,
Obsceno como el cáncer, amargo como pus
De viles llagas incurables en lenguas inocentes,

Amigo mío, no contarías con tanto entusiasmo
A los niños que arden ansiosos de gloria
Esa vieja mentira: Dulce et decorum est
Pro patria mori.

– Wilfred Owen (1920)

La I Guerra Mundial (IGM) es uno de los sucesos más importantes de la Europa del siglo XX. El llamado «siglo XX corto» de Hobsbawm, 1914 a 1989, podemos dividirlo en dos etapas muy claras: la Guerra Civil Europea (1914-1945) y la Guerra Fría (1945-1989). Esta última etapa incluiría un periodo de descolonización por parte de Europa entre los años 1945 a 1960, mientras que la primera etapa está formada por la I y II Guerras Mundiales, así como el periodo Entreguerras (1918-1939), la Guerra Civil Española (1936-1939) y la Guerra Civil Griega (ya en 1949).

La Guerra Civil Europea (Enzo Traverso) surge de una dialéctica violenta en el continente entre dos ideas antagónicas: el fascismo y el comunismo. La lucha entre ambos bandos lleva a la eliminación del estado liberal y democrático del siglo XIX, la destrucción física de Europa y su fin como potencia mundial, además de provocar la descolonización. Dos ganadores surgen de la guerra civil: los Estados Unidos de América y la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas.

Los precedentes de la IGM provienen del callejón sin salida de la carrera imperialista, cuando ya no quedan territorios para colonizar y expandir los imperios europeos, siendo el principio del fin el año 1871 cuando Italia, recién unificada, entra en la carrera conquistando Eritrea y Libia. También influyó de manera notable la educación y el adoctrinamiento nacionalistas del siglo XIX, basados en el estado-nación, el idioma, ideas imperiales, caricaturización de los extranjeros y un vínculo casi místico de la nación y su territorio. Finalmente, la situación en los Balcanes era insostenible, con una competencia entre diversos estados (Grecia, Rumanía, Serbia, Bulgaria y Albania) por el control de la península, y con un Imperio Otomano preocupado por la pérdida de territorio en la región (rebelión Serbia contra los jenízaros que culmina con la independencia en 1878 y guerras balcánicas de 1912-1913, que duplicaron el tamaño de Grecia).

Las reivindicaciones Serbias de territorios bosnios controlados por el Imperio Austro-Húngaro fueron el detonante de un ultimátum austríaco que llevó a una escalada de conflictos bélicos entre diversos países provocados por los factores que acabamos de mencionar. Austria recibió apoyo de Alemania, Italia y Turquía mientras que Serbia aglutinó en su bando a Francia, Gran Bretaña y Rusia (los aliados). El inicio de la guerra en 1914 movilizó a un gran número de jóvenes que se alistarían voluntariamente al ejército para luchar de forma romántica.

Toda Europa se implicaría en la guerra, excepto España, donde los republicanos apoyarían a los aliados y los monárquicos y germanófilos al bando alemán. Pero los contendientes no fueron fijos en toda la guerra, Italia cambió de bando seducida por un futuro pago de Gran Bretaña que nunca llegó, los Estados Unidos de América entraron a favor de los aliados en 1917 y Rusia se retiró tras la Revolución Soviética del mismo año.

La llamada Gran Guerra por los contemporáneos se convirtió en la mayor destrucción conocida por la Humanidad. Desde 1815, la mayor guerra que se había visto en Europa fue la Franco-Prusiana con 150 000 fallecidos. Los 9 millones de muertos producidos por la IGM llevarían más adelante (junto a las víctimas de la II Guerra Mundial, mucho más numerosas) a un miedo de Europa al conflicto bélico y al menosprecio de la muerte de extranjeros luchando por los intereses europeos. El trauma de guerra provocaría movimientos pacifistas, aventureros incapaces de volver a una vida civil y veteranos que se organizarían en grupos paramilitares (Freikorps) afiliados a los partidos políticos de posguerra.

Los principales países industriales (Gran Bretaña, Francia y Alemania) se enfrentaron para obtener el control del comercio y la producción mundial mediante un ideario capitalista en el que no había límite al crecimiento, los objetivos militares eran, por tanto, ilimitados. De esta manera se vinculó política y economía en una carrera armamentística previa a la guerra, con un estado intervencionista en el que todo valía para ganar y la rendición tenía que ser forzosamente incondicional. El hierro y el carbón de Alsacia y Lorena, el trigo Ruso y las rutas hacia la India por el norte de África y Oriente Medio, fueron objetivos prioritarios para los combatientes.

La victoria final fue de la amoralidad, se utilizó la guerra química y se bombardearon ciudades y a civiles. La Belle Epoque europea de los años 1871 a 1914 llegó a su fin, perdiéndose la inocencia. La tecnología y la ciencia se utilizaron no para mejorar la vida de la Humanidad, sino al servició de la irracionalidad y la muerte. Un 20% de los hombres menores de 30 años fallecieron en el conflicto y un 66% fue herido o afectado. La bancarrota de los estados fue lo que terminó con la guerra, solo los Estados Unidos se vieron beneficiados del conflicto gracias al comercio transatlántico.

Las consecuencias de la IGM se ven reflejadas en el Derecho de Autodeterminación de los Pueblos de Woodrow Wilson (1918) y el Tratado de Versalles de 1919. Se crea Yugoslavia mediante acuerdos con Gran Bretaña y se reduce a Alemania al límite, dejando al país sin el control de la región industrial del Rin-Rhur y una deuda imposible de pagar. Todos los estados contendientes de la guerra acabaron al límite de sus fuerzas, excepto los EUA que fueron el peso que decantó la balanza a favor de los aliados.

Debido a que no se pagó lo prometido a Italia, la desestabilización posterior del país condujo, en parte, al fascismo. A su vez el enorme castigo impuesto a Alemania y Austria produjo un sentimiento de humillación que se acrecentaría en los siguientes años llevando, junto a otros factores, al nazismo. El imperio Otomano por otro lado, fue repartido entre los aliados provocando una revuelta nacionalista turca en Anatolia que expulsaría a los griegos de la península. Grecia fue incapaz de absorber esa población y desembocó en un alzamiento fascista en 1936. La revolución en Rusia, y su posterior guerra civil hasta 1921, junto a la revolución alemana de 1918-19 influyeron en gran medida en provocar un clima de violencia en todo el continente que, justo al salir de la Gran Guerra, se vería envuelto en una lucha entre la Revolución y la Contrarrevolución.

La Reforma Gregoriana

La transición a la Baja Edad Media

Imagen: Abadía de Cluny (Francia) en 2016.

Entre los siglos X y XI se desarrolló un movimiento de protección frente a la violencia feudal en Europa Occidental. La llamada Paz de Dios buscaba controlar a los milites que participaban en las guerras privadas de los señores, que actuaban ya de forma independiente del poder del rey, y afectaban a la vida rural, provocando abandono de tierras, muchas eclesiásticas. En consecuencia la Iglesia convoca a nobles y vasallos para jurar respetar los días y lugares sagrados bajo pena de anatema y excomunión.

Este movimiento desborda sus intenciones originales y muchas facciones acabaron en las Asambleas de Paz, originando acciones heréticas, movimientos igualitarios que fueron perseguidos y condenados. Las propias asambleas se convirtieron, finalmente, en instituciones que los poderes feudales usaron en su provecho. Al mismo tiempo se genera la ideología trifuncional que recoge un antiguo mito ternario indoeuropeo que divide la sociedad en tres órdenes funcionales.

La trifuncionalidad se basa en una desigualdad triple y necesaria, en la que cada clase se complementa en las otras dos. Intenta, y consigue, acallar los movimientos libertarios de algunos grupos monásticos volviendo a un modelo antiguo de orden social basado en la desigualdad, pero cambiando la dicotomía libres y no libres. El feudalismo y la trifuncionalidad se consolidan en el siglo XI y en el XII ya están totalmente establecidos con tres órdenes: nobles, eclesiásticos y campesinos.

En medio de este contexto de apaciguamiento y orden del feudalismo se origina una reforma religiosa que intenta eliminar los vicios de la sociedad cristiana heredados de la anterior etapa. Los cluniacenses serán un pilar de la reforma a partir del cual se llegará a toda Europa desde Francia. Cluny es un monasterio fundado el 2 de septiembre de 909 por Guillermo I duque de Aquitania ya muy independiente de la administración central y señor de múltiples territorios. Las tierras del monasterio eran hacienda imperial, pero él las usa como si fueran suyas, de esta manera las entrega al abad Bernón para que establezca un monasterio a San Pedro y San Pablo.

En principio era un monasterio benedictino desvinculado de cualquier príncipe y respondiendo directamente al Papa. A partir de 950 surgen otros monasterios vinculados a Cluny, dependientes de la abadía en una estructura jerarquizada muy novedosa. La orden de Cluny era una organización centralista capaz de actuar en una red inter-feudal en una época que el estado se había desintegrado, y su entramado será un baluarte de la política romana durante el siglo XI. De esta manera el papado actuará libre de la influencia de los nobles que habían secularizado y controlado los monasterios.

El objetivo de la reforma era frenar el poder feudal y anteponer el poder espiritual al poder temporal. Surge como un movimiento defensivo para subordinar la autoridad feudal a la espiritualidad de la Iglesia. Los nobles estaban privatizando los cargos eclesiásticos y sus tierras gracias a su fuerza y la propia moral de la iglesia se estaba volviendo muy laxa respecto a los bienes terrenales. También era frecuente la simonía, control de cargos eclesiásticos por laicos mediante la compra y el clero no respetaba el celibato.

En 1050 el papa León IX inicia los principios reformistas que serán consolidados por Gregorio VII en 1073. El sucesor de León IX, Nicolás II, impone el sistema de elección del Papa entre los cardenales alejando así al emperador y los nobles de cualquier influencia en su elección. La reforma luchará para imponer el celibato entre los clérigos, para crear una barrera que diferencia a laicos y eclesiásticos, no por normas morales sino por cuestiones político-sociales. El matrimonio laico será indisoluble y se prohibió el incesto hasta el séptimo grado de parentesco. El clero ganará el control de los matrimonios siendo necesario para poder casarse.

A su final la reforma estableció una separación de los poderes temporales y espirituales, renovó la moralidad del clero, unificó los dogmas en Occidente (creando un Cisma con Oriente) y reforzó la autoridad del Papa. En los siglos subsiguientes se generarán una serie de cambios en las ciudades, la ciencia y la economía gracias en parte a esta reforma que desembocarán en el siglo XII con la creación de la escolástica, la burguesía y el arte gótico.

Dinosaurios en Alemania

Rocas, vegetación y clima del Palatinado

Imagen: representación de un quiroterio (Chirotherium) en Hildburghausen, Turingia. En el fondo hay una reconstrucción de las huellas del dinosaurio encontradas en 1834.

Hace millones de años en lo que es hoy la Sierra de Odenwald había desiertos y estepas subtropicales. No solo encontramos muestras de esto en las rocas sedimentarias que han perdurado desde entonces, sino también en los restos de plantas y animales que han quedado atrapados entre esas rocas. Muchas de las rocas sedimentarias proceden del período Triásico de la era Secundaria, datando de hasta 250 millones de años de antigüedad. Entre los animales encontrados hay grandes anfibios, dinosaurios y reptiles acuáticos [1].

En el Valle del Neckar, cerca de Eberbach, se han encontrado huellas de Erythrosuchus, un dinosaurio carnívoro del grupo de los quiroterios (del griego animales -therion– con mano –chiro-). Se le conoce como “Cocodrilo Rojo” y mide 1’8 metros de altura. Este hallazgo, de los más antiguos encontrados de este grupo de animales, fue hecho en 1994 por el artista Michael Krauth [2].

En Ünglert en 2007 fueron halladas más huellas pertenecientes a esta especie de dinosaurio. El Dr. Marco Lichtenberger, consultor del Instituto Geológico-Paleontológico de la Universidad de Heidelberg (Geologisch-Paläontologischen Institut) se encargó de catalogar los nuevos restos. Lichtenberger ha estado estudiando la presencia de dinosaurios en Odenwald desde 2006 y se encarga de hacer conferencias divulgativas sobre el tema desde entonces, siendo uno de los mayores divulgadores sobre la presencia de dinosaurios en Odenwlad con su libro “Saurier aus dem Odenwald[3].

Los quiroterios son reptiles del Triásico con zarpas de cinco dedos muy similares a las de los primates superiores, osos y seres humanos. Aunque tienen pulgar parece que solo servía para una mayor estabilidad al caminar y no podía ser usado para agarrar herramientas; se cree que son los antepasados de los actuales cocodrilos. Los primeros hallazgos de la especie son de 1834 y 1838 en Turingia y en Inglaterra, respectivamente. Actualmente existen restos en América, Norte de África, Europa y China [4]. Esto parece demostrar las teorías sobre la tectónica de placas y la unión de los diferentes continentes en Pangea, la cual empezó a separarse en el período Jurásico posterior.

Durante el Triásico Medio gran parte de las tierras de la actual Alemania (y Europa central), del súper-continente Pangea, estaban cubiertas por un mar interior que recibía las sedimentaciones que formarían más tarde la arenisca abigarrada (Buntsandstein). Los quiroterios eran depredadores de los cangrejos limúlidos que habitaban en las costas de ese mar, quedando algunos de sus cadáveres atrapados en los sedimentos y fosilizándose posteriormente. La arenisca abigarrada fue catalogada por primera vez por el geólogo alemán Friederich August von Alberti en 1834 y en el Palatinado hay varios monumentos naturales, como el Altschlossfelsen en Eppelbrunn, compuestos de ese material.

La arenisca abigarrada es una arenisca mezclada con cuarcitas, molasas y conglomerados del Triásico Inferior; materiales sedimentarios propios de la era Secundaria. Predominan los tonos rojizos y amoratados. En la ladera norte del Königstuhl en Heidelberg existe una terraza de este material y fue allí donde se construyó el castillo de la ciudad.

Heidelberg tiene un clima de tipo Oceánico (Cfb en clasificación Köppen) muy influido por su posición entre Pfälzerwald (ladera oeste del Valle del Rin) y Odenwald (ladera este). Ambas sierras y la posición de la ciudad en el límite de la última acentúan ciertas características que diferencian el clima de la población del resto del área recibiendo más vientos del este que el resto del valle. Debido a eso los vientos son predominantes tanto del oeste (de corte marítimo y húmedo) como del este durante todo el año y la cercana sierra favorece la nubosidad y las precipitaciones. Heidelberg es el lugar más cálido de Alemania según el Servicio Meteorológico Alemán (Deutscher Wetterdienst) con 12,2° de temperatura media en 2011.

Podemos hablar, por tanto, de un micro-clima, un clima local que tiene características propias que le diferencian del área en la que se encuentra, en este caso Alemania en general y específicamente el Valle del Rin. El micro-clima tiene una serie de patrones de tiempo influidos por factores determinados que los crean. En el caso de Heidelberg la topografía es fundamental (Valle del Neckar y Sierra de Odenwald) y le proporciona una humedad y una temperatura diferentes. La vegetación, aunque claramente euro-siberiana, tiene rasgos mediterráneos que demuestran el clima especial de la zona: encontramos vid, olivo, almendro, alcornoque, higueras y un estilo agrícola de campo abierto que no es propio de la región centro-europea donde se encuentra. Otras plantas características son el tilo, el castaño, el roble, la haya, el tulípero, el saúco, la hiedra o la ortiga.

[1] http://www.verlag-seeling.de/04.html

[2] http://www.eberbach-channel.de/art_ausgabe.php?id=25773

[3] http://www.dinosaurier-interesse.de/web/Nachrichten/Texte/2007/di-n46.html

[4] http://www.envs.emory.edu/faculty/MARTIN/ichnology/Cheirotherium.htm

El Holocausto Gitano

Imagen: Homenaje a los gitanos muertos en el Holocausto. Una vela siempre encendida, diversos ramos de flores en dedicatoria y un libro con los nombres de los gitanos que estuvieron en Auschwitz. Gedenkstätte der Sinti und Roma (Memorial de los Sinti y Roma), Heidelberg, 2015.

Los gitanos son llamados de muchas maneras: romaníes, zíngaros, rom o sinti son algunos ejemplos. Son una etnia originaria de la India, de la región del Panyab, que en el siglo XI migraron hacia occidente llegando en gran número a Europa durante el siglo XV y repartiéndose por casi todo el continente, aunque en mayor medida por Bulgaria, Eslovaquia, Rumanía, Serbia y Hungría. Hablan su propio idioma de origen indoeuropeo con diversas variedades regionales según la tierra de acogida.

Los gitanos han tenido un estilo de vida prácticamente nómada durante mucho tiempo y esto ha conformado su identidad en gran manera. Aunque esa práctica es más una consecuencia de las restrictivas leyes racistas que les impedían practicar ciertos oficios también era más común que los gitanos sedentarizados recibieran más fácilmente castigos de las autoridades, lo que propiciaba su movilidad. La migración y los oficios itinerantes o ilegales (mercaderes, ladrones, contrabandistas) se volvieron la única alternativa.

Europa tiene una larga y negra tradición de racismo, expulsión y maltrato de las etnias no europeas. En el caso de los gitanos estos fueron esclavizados en Rumanía hasta la abolición de la esclavitud en el siglo XIX. Los orígenes de esta persecución datan de su primera llegada al país en el siglo XIII relacionada con las invasiones de los mongoles. Los mongoles los utilizaban como auxiliares y esclavos comerciando con los europeos, que los compraban o los capturaban como prisioneros de guerra, esclavizados posteriormente. Huyendo de la invasión otomana en el siglo XV los gitanos se desplazaron hacia el resto del continente donde serían tratados como espías. En España se les llegó a internar en campos de trabajos forzados en el siglo XVIII y se les prohibió su entrada en los países anglosajones durante el siglo XIX.

Durante esa época las teorías del darwinismo social y del racismo científico crearon las justificaciones públicas para la sempiterna persecución de las minorías étnicas en Europa, sobre todo de judíos y gitanos. La transformación de Alemania en un potente estado industrial durante el XIX provocó, además, una desvalorización de los oficios practicados por los gitanos y en consecuencia una pérdida de prestigio social considerable.

Durante la república de Weimar se les prohibió entrar en piscinas y parques y se les representaba como criminales y espías. Empezando por Baviera se les prohibió viajar por el país y se les forzó a recluirse en zonas controladas. Entre 1927 y 1929 se abrieron Centros de Lucha contra los Gitanos y leyes que les forzaba a identificarse.

En 1933 el nazismo empezó a prevenir la reproducción de aquellos que consideraba indignos  e inició la clasificación racial de los gitanos, según criterios de superioridad o inferioridad racial. La “cuestión gitana” (Zigeunerfrage) fue “solucionada” en 1936 a partir de las conclusiones de la experimentación nazi: solo los gitanos de pura raza serían perdonados en reservas mientras que el resto, impuros, serían exterminados. Muchas veces las listas confeccionadas a tal efecto no salvaron a los “gitanos de pura raza”.

Durante la II Guerra Mundial se produjo el Porrajmos (destrucción, en romaní), un genocidio ideado por el nazismo contra el pueblo gitano. Las leyes de Núremberg despojaban a los gitanos de la ciudadanía alemana, se les persiguió, encerró y finalmente exterminó en diversos campos de concentración. Se estima un total de entre 220 000 y 1 500 000 de muertos. En 1942 se empezó la deportación en masa y exterminio en Auschwitz y Treblinka mediante la Operación Reinhard.

El pueblo romaní fue el segundo grupo étnico que más sufrió la persecución y el asesinato de los nazis, pero fueron olvidados durante los juicios de Núremberg, donde ningún gitano fue llamado a declarar. Incluso tuvieron problemas a la hora de beneficiarse de la reparación en la categoría de Bienes Saqueados, cuando se argumentó que no tenían tales posesiones y que lo poco que tenían procedía del robo. Todo ello, aun sabiendo que los gitanos fueron los únicos equiparados en las leyes de Núremberg con los judíos para ser exterminados sistemáticamente [1].

[1] http://bibliotecadeladeportacion.blogspot.de/2012/09/porrajmos-holocausto-gitano.html

Sociedades y poder en Europa y Asia

Situación en el siglo XV

Imagen: Venecia, Procesión en la plaza de San Marcos de Gentile Bellini (1496). La Serenísima República de Venecia fue un estado comercial marítimo europeo cuyo apogeo se sitúa en el siglo XV.

Entre 1405 y 1433 el eunuco chino Cheng Ho hizo siete grandes expediciones náuticas con 300 barcos de más de 120 metros de eslora y 30 000 hombres, por expedición. El primer viaje les llevó hasta Java, Sumatra, Ceilán y Calicut (India); a partir del segundo repitió la ruta y la amplió hasta la península arábiga y el Mar Rojo; finalmente acabó el séptimo viaje llegando casi hasta el final de la costa índica de África retornando a China con dos jirafas y ébano.

Los mandarines decidieron matar a Cheng Ho tras sus viajes (aunque existen varias teorías sobre su muerte), prohibieron los barcos de alto cabotaje y en 1440 también a cualquier chino embarcarse en navíos extranjeros. Más adelante quemaron los astilleros y prohibieron alejarse más de 15 Km de la costa: China lo tenía todo comercialmente hablando en el siglo XV. Mientras en Europa se buscaban comercio, tierras, esclavos y cristianos en China no había religión que exportar, disponían de una gran población de campesinos, grandes extensiones de tierra y materias primas suficientes.

Los vecinos de China como Dai Viet (Vietnam) o Corea se convirtieron rápidamente en vasallos tributarios, sólo las islas, como Japón o Taiwan, fueron dejadas al margen a partir del siglo XIV. La dinámica interna del país se caracterizaba por la falta de grandes manufacturas -excepto la seda-, pequeños artesanos itinerantes, comercio interior a pequeña escala y control de la moneda por parte del estado. No existen grandes ciudades comerciales en China ni una división clara del campo y la ciudad en los recuentos de población. No hay, por tanto, símbolos del poder local, ayuntamientos o señores y el ejército es de carácter profesional al mando de los mandarines. La monarquía imperial gobierna de forma absoluta mediante los burócratas mandarines (aunque a veces influida por los eunucos de la corte o los confucianos) y los comerciantes y artesanos son la parte más baja de la pirámide social.

Europa, por el contrario, contaba con una población de 80 millones de habitantes (China contaba con unos 100 millones) dividida en múltiples estados territoriales y ciudades-estado, cada uno de ellos políticamente independiente y con ejército propio. Las dos realidades eran muy distintas debido a las características de la tierra y el mar respecto al coste comercial. En tierra el incremento del coste es aritmético siendo muy barato en distancias cortas y muy caro en las largas; el coste en el mar en cambio es curvo, algo más elevado que el de tierra en las distancias cortas, pero estabilizándose a partir de cierta distancia en un coste fijo casi independiente de la distancia.

Esto afecta a la distribución de los centros de comercio, las ciudades costeras son más proclives a la actividad comercial y por ello a forzar la especialización de la producción manufacturera. En cambio la capacidad de circulación se invierte, en mar es muy difícil ejercer el poder a distancia y las comunicaciones son irregulares. El comercio terrestre sólo es viable para productos de lujo de altos costes y fácil transporte (por ejemplo joyas o seda) mientras que el marítimo es viable para todo tipo de producto, es más barato y de mayor capacidad de transporte. En las tierras continentales es más fácil mover tropas, hacer circular la información, recaudar impuestos y hacer valer las leyes; los derechos individuales, la equidad y el comercio son características, en cambio, de los estados marítimos.

La comunicación en tierra es jerárquica, de dominación, el poder se emana desde la cúspide y ésta recibe el dinero obtenido de la base, son sociedades agrarias con un dominio directo del territorio, una gran administración y burocracia, suelen ser monarquías; por ejemplo la mencionada China o Francia, con ciudades mercado interiores. En el mar la comunicación es lineal, entre iguales, con acuerdos bilaterales y comercio entre ambas partes, son sociedades comerciales de acuerdos mutuos y formas de gobierno pactadas, suelen ser repúblicas; por ejemplo Génova o Venecia, con ciudades comerciales marítimas o fluviales.

En Europa las monarquías dominaban la periferia en el siglo XV (Castilla, Francia, Inglaterra, Lituania, Hungría, Moscovia) y las repúblicas el centro (estados germánicos e italianos). Los estados monárquicos territoriales tienen una gran fuerza militar y de coacción apoyada por una gran población, aunque carecen de capital para invertir y capacidad de comerciar, siendo el caso inverso el de las repúblicas urbanas. Durante la edad moderna las campañas miliares de los grandes monarcas fueron  financiadas por los grandes burgueses de las repúblicas como los Medici, los Fugger o los genoveses en una combinación de demografía y capital.

Pero los grandes casos presentados son modelos ideales, la mayoría de veces hay combinaciones mixtas de ambas realidades, como en Cataluña con Barcelona. Mientras que Cataluña es un fuerte estado territorial coaccionador, la ciudad de Barcelona está gobernada por un consejo y dispone de una carta de libertades desde el siglo XIII dentro de ese estado.

El contexto regional catalán

Península Ibérica, Europa y el Mediterráneo

Imagen: Puerto de Barcelona en 2013.

Como ya hemos comentado en entradas anteriores Cataluña es un país de forma triangular de dimensiones pequeñas, situado en el extremo noreste de la península Ibérica. El lado norte tiene una extensión de 220 km y está situado en los Pirineos orientales, el lado sureste, el más largo, mide 580 km y discurre por la costa mediterránea mientras que el lado oeste limita con Aragón y Valencia a lo largo de 280 km. En el contexto español es la 6ª comunidad autónoma en superficie (de 19, contando las dos ciudades autónomas) y en el europeo se asemeja a regiones pequeñas como Bélgica (30 000 km²), Países Bajos (41 000 km²) o Dinamarca (43 000 km²). Siendo la media regional en Europa de 17 000 km² Cataluña entra dentro del grupo de regiones grandes, como la alemana Baden-Württemberg (35 000 km²).

En Cataluña confluyen tres grandes áreas: Europa, España y el Mediterráneo. Estas tres escalas marcan la historia de Cataluña como territorio. Inicialmente nace dentro de la esfera del Imperio Carolingio (s. IX), cuando comienza el proceso de configuración de la región, posteriormente se incluye dentro de España social, política y económicamente, mientras que el mar Mediterráneo siempre ha sido el marco principal económico y cultural de Cataluña gracias a su tradición marinera.

Aun estando alejada de los grandes conflictos europeos en los últimos 200 años las corrientes económicas, filosóficas y sociales del continente han influido a la región; la industrialización catalana y su burguesía, por ejemplo, son de un corte más semejante al europeo que no al español. Cataluña ha sido la puerta de entrada de ideas y personas de Europa hacia España hasta la llegada del mercado único y la unión monetaria (1986-2002), un corredor de flujos bilaterales que ha fomentado la naturaleza comercial de la región, y su primacía en adquirir las ideas del continente respecto al resto de la península.

Pero desde el siglo XV se produce una migración del centro económico europeo desde el Mediterráneo hasta el Atlántico, desde los centros de Génova y Venecia hacia los de Londres, Amberes y Amsterdam. Se configura el inicio de la llamada «Banana Azul» que actualmente incluye el eje Londres – Frankfurt – Milán, entre otras ciudades importantes, dejando el sur del continente, y por tanto Cataluña, lejos de los flujos de poder y riqueza de la Edad Moderna. Sólo a partir de los años 50 del siglo XX se inicia una recuperación del área mediterránea, gracias en parte al turismo de masas,  creándose la «Banana Dorada» con el eje Barcelona – Tolosa – Niza – Milán. Mientras que la primera se caracteriza más por actividades financieras e industriales la segunda apunta más a nuevas tecnologías e investigación.

Estando en el istmo peninsular la región ha estado históricamente acotada como tierra de frontera entre dos grandes estados territoriales, Castilla y Francia. Ha actuado como nexo de unión de ambos imperios y ha realizado las funciones de cojinete, sufriendo agresiones por ambas partes, pero también aprovechándose de ambas potencias cuando ha podido. Cataluña colecta actualmente los principales flujos desde y hacia Europa de la península en cuestiones de turismo, petroleo (Tarragona) y mercancías (logística) gracias a su peculiaridad física con las mejores vías de comunicación hacia el norte y su posición costera.

Barcelona, la capital catalana, es atípica desde el punto de vista geo-político europeo, está a la altura de muchas capitales de estado, sin serlo, y localizada en una posición intermedia entre Madrid y París, siendo más semejante a la primera que a la segunda. La centralización francesa en París impide que las ciudades intermedias se desarrollen, mientras que la descentralización española permite la creación de ciudades de mayor importancia en esa escala como también es el caso de Sevilla, Valencia o Bilbao. De esta manera Barcelona ha podido absorber la población y la actividad económica, tecnológica, científica y social de Cataluña, estando al tercer nivel europeo como Berlín, Roma o Bruselas.