100 años de superhéroes (IV)

Imagen: portada de The Dark Knight Returns de Frank Miller (1986), punto de inflexión e inicio de la Edad Oscura de los Superhéroes. Fuente.

La Edad Oscura (1986-1995)

Hemos decidido denominar como Edad Oscura a una etapa del cómic de superhéroes en la que las historias empezaron a volverse más y más siniestras, los temas más sórdidos, los anti-héroes imperaban y los personajes solían tener motivaciones surgidas más bien de trastornos mentales que de la ética y la moral. Posiblemente este tipo de historias fueron una consecuencia directa de querer superar a las narraciones de la etapa anterior, siendo aún más violentas y con temas supuestamente más adultos y realistas. Curiosamente, los autores que iniciaron esta nueva etapa suelen clasificar sus obras más como parodias de esta tendencia que como obras seminales. La mayoría de críticos consideran este punto el inicio del tono de los comic-books que llega hasta el momento de escribir estas líneas (2019).

Aunque sea una etapa oscura en el sentido narrativo la década que nos ocupa en esta entrada fue una época de gran crecimiento del mercado del cómic. Las ventas subieron y el número de títulos y editoriales aumentó. Como veremos más adelante el crecimiento de la burbuja especulativa y la crisis de sobreproducción del mercado llevaron a una implosión en 1996 que además produjo una redefinición del tipo relatos que se producirían a partir de entonces, alejándose del tono oscuro del momento.

Ya habíamos visto que en 1982 Marvel editó Contest of Champions (Mark Gruenwald y John Romita Jr.) y marcó la tendencia de producir series que reunían a cuantos más personajes de una editorial mejor. En 1984 publicaron Secret Wars (Jim Shooter y Mike Zeck) que fue un tremendo éxito comercial, reuniendo a las estrellas del momento, en el que aprovecharon para realizar cambios estéticos y modernizar a sus personajes: Spider-Man volvería de las guerras secretas con un traje completamente negro y Hulka se uniría a los 4 Fantásticos, por ejemplo. Esto fue el impulso que le faltaba a DC para decidir adaptar su universo a las nuevas preferencias de los lectores y produjo Crisis en Tierras Infinitas lo que obligó a recrear el origen y concepto de muchas de sus estrellas, que se vieron influidas por las obras que marcaron un antes y un después en los cómics estadounidenses. Esto provocaría a su vez que a partir de entonces se remodelaran los personajes de las editoriales cada cierto tiempo para dar un nuevo impulso a las ventas.

SW
Portada de Secret Wars #1, mayo de 1984, por Mike Zeck. Fuente.

En mayo de 1979 un joven llamado Frank Miller empezó a trabajar como dibujante en Daredevil en el número 158 (Roger McKenzie y Frank Miller) y en los siguientes 4 años acabó además escribiendo la serie. Miller transformó la colección en una novela negra con abundantes influencias de The Spirit y además incluyó novedades estéticas y conceptuales del manga japonés, aunque no podría desarrollarlas por completo. Aunque Miller abandonó la serie en 1983 (Daredevil #191, febrero 1983) volvió en 1986 para realizar el arco argumental Born Again (Daredevil #227-231, febrero a agosto de 1986 junto a David Mazzucchelli) donde explotarían las tendencias a la agonía, los bajos fondos, las drogas, las armas y los gobiernos corruptos que marcarían los siguientes años.

Pero, sin embargo, la obra de Miller que podemos considerar seminal de la Edad Oscura fue publicada paralelamente por DC a ese Born Again de Marvel y nos referimos a The Dark Knight Returns (El Regreso del Señor de la Noche o El Retorno del Caballero Oscuro, según la traducción). En Dark Knight Returns (febrero de 1986) podemos ver a un Batman envejecido en un entorno cyberpunk donde se analiza la sociedad norteamericana de los años 80, la Guerra Fría, el uso de la violencia, la amoralidad y el autoritarismo. La gran popularidad de la serie volvió a poner a Batman en el centro de la cultura popular e influyó en el tono dark and gritty (sucio y oscuro) de los cómics posteriores.

Pocos meses después, en septiembre de 1986, se empezó a publicar otra serie que es considerada una obra maestra del cómic y ha recibido multitud de premios: Watchmen (Alan Moore y Dave Gibbons). En 1984 el guionista Alan Moore empezó a trabajar en DC comics en la serie The Saga of the Swamp Thing a partir del número 21 (febrero de 1984). Junto a Stephen Bissette y John Totleben cambiaron de arriba abajo el personaje de la Cosa del Pantano, con historias de terror y temática gótica, sobrenaturales, románticas e incluso de ciencia ficción, llegando hasta el número 64 (septiembre de 1987). Además realizó varias historias cortas memorables para Green Lantern y Superman entre 1985 y 1987.

WM
Portada de Watchmen #1, septiembre de 1986, por Dave Gibbons. Fuente.

El éxito de sus guiones le permitió a Moore proponer a DC una obra que pretendía observar los efectos de los superhéroes en un mundo que realmente reacciona a su presencia en él y los juegos de poder que de ahí se derivan. Watchmen es una obra muy compleja con gran cantidad de símbolos y mensajes inscritos en cada página, donde cada relectura permite añadir un matiz más. Su tono apesadumbrado, sucio y cínico sería el otro pilar de influencia en la Edad Oscura, aunque sus autores no pretendían que ese tono fuera la norma, sino la excepción. Podemos considerar a Watchmen como un cómic totalmente posmoderno, donde la deconstrucción del superhéroe nos permite ver todas sus luces y sombras, además de mostrarnos las grandes capacidades del medio para expresar todo tipo de relatos, incluyendo los existenciales, los morales y los sociológicos. En Watchmen podemos plantearnos si el fin justifica los medios, si la moral es relativa o absoluta, si realmente el mundo aceptaría vigilantes enmascarados y la nostalgia por tiempos más sencillos a partir de historias interconectadas y no lineales que nos desvelan poco a poco la personalidad de los protagonistas, personajes basados en los de la editorial Charlton, recién adquirida por aquel entonces por DC.

Marvel comics por su parte veía cómo mes a mes a partir de 1975 las ventas de la serie Uncanny X-Men aumentaban. En marzo de 1983 publicaron una serie derivativa, que retomaba el concepto de jóvenes adolescentes aprendiendo a controlar sus capacidades especiales al tiempo que maduraban como personas, concepto que la serie madre había abandonado. The New Mutants (Los Nuevos Mutantes) fue creada por Chris Claremont y Bob McLeod e inicialmente siguió la estela de ventas de su progenitora, pero poco a poco fue perdiendo fuelle.

Buscando aprovechar el tirón de ventas y teniendo personajes del entorno mutante no utilizados Marvel encargó a Bob Layton y Jackson Guice la creación de una nueva serie que implicara a los personajes de la Patrulla X original, incluyendo a una resucitada Fénix sin sus poderes cósmicos. X-Factor vio la luz en febrero de 1986 y se centraría más en los temas de la persecución de los mutantes por parte del gobierno y el racismo que les acosaba. Por si fueran pocas series, en octubre de 1988 Chris Claremont y Alan Davis iniciaron Excalibur, una serie que recogía a los personajes de la Patrulla X desechados por Claremont por ser demasiado optimistas y poco acordes a la clase de aventuras que se iban produciendo en la serie original. Debido en parte a eso Excalibur se caracterizaba por un tono muy humorístico, con aventuras en otras dimensiones, al estilo del Doctor Who, y también en Gran Bretaña donde el grupo tenía su base de operaciones.

La franquicia mutante no cesaba de atraer interés e iba incorporando las tendencias que tanto Dark Knight Returns como Watchmen habían puesto de moda. Lobezno tuvo colección propia en 1988 (Wolverine vol. 2, Chris Claremont y John Buscema, con un tono bastante alejado inicialmente de esa moda; anteriormente tuvo una serie limitada del mismo nombre con Claremont y Frank Miller en 1982), los Nuevos Mutantes fue cancelada en su número 100 (abril de 1991) y substituida por una serie llamada X-Force (Fabian Nicieza y Rob Liefeld) en agosto de 1991. Los personajes se habían transformado en una fuera paramilitar dirigida por el misterioso Cable y ya no se dedicaban a estudiar sino a atacar a grupos terroristas en sus propias bases. La Patrulla X obtuvo una segunda serie llamada simplemente X-Men (octubre de 1991) con dibujo de Jim Lee, y prácticamente cada año desde 1986 había un cruce de colecciones mutantes que obligaba a comprar casi todas las series para poder seguir el hilo argumental. El modelo de negocio expansivo, de múltiples series interconectadas y argumentos basados en el sufrimiento de los personajes fue copiado por el resto de colecciones de Marvel y DC hasta entrados los años 90.

xmen1-interlocking-covers
Las 4 portadas alternativas que conforman una única ilustración del X-Men #1, octubre de 1991, por Jim Lee. Fuente.

Mientas los mutantes se volvían cada vez más populares DC se dedicó a rehacer las estrellas de la casa encargando a autores de prestigio que volvieran a explicar los orígenes de esos personajes, manteniendo la base, pero adaptándolos a lo que el público aceptaría mejor en los años 80 y 90. Así Superman tuvo un nuevo comienzo en Metrópolis y poderes más moderados con John Byrne en Man of Steel (Octubre de 1986), Wonder Woman vio su origen cambiado por Geroge Pérez (Wonder Woman vol. 2 #1, febrero de 1987) y el primer año de actividad de Batman fue desvelado en el arco argumental ‘Año Uno’ por Frank Miller y David Mazzucchelli (a partir del Batman #404, febrero de 1987). Otros personajes también tuvieron cambios, pero con menos bombo: el Flash de la Edad de Plata (Barry Allen) murió en Crisis y fue substituido por su sobrino político Wally West (ex Kid Flash, Flash vol. 2 #1 Mike Baron y Jackson Guice, junio de 1987), Green Lantern tuvo una serie limitada para explicar su formación como Corp (Emerald Dawn de Keith Giffen, diciembre de 1989) y Aquaman tuvo varias series limitadas que explicaban su nuevo origen, de forma bastante fragmentada (Aquaman Special, Atlantis Chronicles y Time and Tide por R.L. Fleming, Keith Giffen, Peter David y Curt Swan entre 1989 y 1994).

Siguiendo la estela de Alan Moore y alentados por DC comics, que buscaba nuevos talentos para competir con la maquinaria mutante de Marvel, un buen número de autores británicos empezaron a probar suerte en el mercado del cómic estadounidense. Casi todos habían trabajado para la revista antológica de ciencia ficción y fantasía 2000 AD y sus historias se caracterizaban por ser más crudas, con argumentos más complejos y un alejamiento de las convenciones del género de superhéroes, además de una prosa mucho más rica y elaborada. Dave Gibbons y Brian Bolland, dibujantes, ya habían empezado la migración transatlántica a principios de los 80 trabajando en diversos títulos, pero fue el éxito de Moore lo que impulsó a DC a reclutar en el Reino Unido.

Neil Gaiman alcanzó amplia notoriedad escribiendo Sandman (números 1 a 75, enero de 1989 a febrero de 1996), Grant Morrison cambió por completo a Animal Man (números 1 a 26, 1988 a 1990) y a la Patrulla Condenada (Doom Patrol #19-63, 1989 a 1992), Jamie Delano escribió la serie derivativa Hellblazer (números 1 a 40, 1988 a 1991) y Alan Moore y Brian Bolland realizaron La Broma Asesina para Batman en marzo de 1988. Muchos otros les siguieron: Glenn Fabry, Steve Dillon, Kevin O’Neill, Peter Milligan, Alan Davis, Mark Millar, Garth Ennis, Alan Grant o Warren Ellis, por ejemplo. En 1993 viendo que muchas de las temáticas que trataban estarían fuera del Comics Code y que en muchos casos se alejaban sustancialmente de lo que se podría llamar superhéroes, DC creó el sello Vértigo el cual permitiría a este tipo de autores desarrollar contenido más adulto con obras como Preacher, (Garth Ennis y Steve Dillon, 1995) Lucifer (Mike Carey, 2000) o Transmetropolitan (Warren Ellis y Darick Robertson, 1997).

animalman5
Portada de Animal Man #5, diciembre de 1988, por Brian Bolland. Fuente.

La aparición de un personaje nuevo o un número uno empujaban las ventas considerablemente hacía finales de los años 80. Gracias a esta percepción ciertos gurús de la inversión empezaron a difundir que la compra de esos números era una inversión de futuro, ya que ejemplares como Action Comics #1 (primera aparición de Superman) o Amazing Fantasy #15 (primera aparición de Spider-Man) se valoraban en miles de dólares.

Las ventas estaban afectadas también por los cambios en los personajes, lo que incentivaba a las editoriales a anunciar cambios drásticos o simplemente estéticos: Iron Man cambiaba su armadura de roja y dorada a roja y plateada (Invincible Iron Man #200, Denny O’Neil y Mark Bright, noviembre de 1985), Hulk volvía a ser gris (Incredible Hulk #325, Al Milgrom y Steve Geiger, noviembre de 1986) o Lobezno cambiaba de traje (Uncanny X-Men #139, Chris Claremont y John Byrne, 1980).

DC había realizado cambios en sus personajes en 1986, pero al cabo de un tiempo tuvo que volver a llamar la atención del comprador mediante la muerte de Superman y sus secuelas en 1992, Batman siendo lisiado por Bane en 1993 o la locura de Green Lantern en 1994.

La demanda de esos números hizo que las editoriales multiplicaran las variantes para que un mismo comprador se hiciera con todas, fuera coleccionista o inversor. Nacieron así las portadas alternativas, con ilustraciones diferentes, cromos de regalo, hologramas, letras brillantes, etc. Las ventas se dispararon, pero al cabo de unos años la inversión esperada no retornaba, las editoriales habían expandido la producción, pero el mercado ya no absorbía la oferta. Las ventas cayeron, las tiendas cerraron y editoriales quebraron, como Marvel en 1996. El resultado fue una gran contracción de la oferta, cancelando el modelo de colecciones interrelacionadas y un replanteamiento del mercado. Nuevos formatos fueron necesarios para recuperar la caída de ventas y aparecieron los recopilatorios (con aspecto más de libro que de revista) lo que dotaba de mayor prestigio al cómic y permitía venderlos en grandes almacenes y librerías.

Los cómics más vendidos de la historia estadounidense datan de aquella época: X-Men #1 (1991, 7,1 millones de copias), X-Force #1 (1991, 5 millones de copias), Superman vol. 2 #75 (1993, 3 millones de copias), Spider-Man #1 (1990, 2,5 millones de copias), Spawn #1 (1992, 1,7 millones de copias).

death-of-Superman-Vol.-2-75-1993-Cover
Portada de Superman Vol. 2 #75 enero de 1993, por Dan Jurgens y Brett Breeding. Fuente.

El auge de las ventas también tenía otro importante factor, la veneración de los dibujantes por parte de los aficionados y el estilo de dibujo dominado por la hipertrofia y los personajes femeninos exuberantes que ellos abanderaban. Los dibujantes empezaron a ser más importantes como factor de venta que los guionistas  y las historias se empezaron a volverse más simples siendo copias simplificadas y burdas del estilo de historias de Watchmen o Dark Knight Returns. En la Patrulla X, Marc Silvestri y Jim Lee fueron los impulsores de esta moda, llegando a hacer que el guionista Chris Claremont abandonara, Rob Liefeld consiguió el control de los Nuevos Mutantes a expensas de Louise Simonson y Erik Larsen y Todd McFarlane hicieron lo mismo con David Michelinie en las colecciones de Spider-Man entre 1987 y 1991. Inicialmente los guionistas moderaban la falta de recursos narrativos de estos dibujantes, pero al final se convirtieron en autores completos realizando argumentos simplones y teniendo como asistentes a guionistas secundarios que se encargaban de los diálogos.

Como las editoriales se negaban a reconocer derechos de propiedad de las creaciones de estos dibujantes estrella, o al menos pagarles unos beneficios considerables por el uso de sus creaciones, un grupo de autores decidió crear su propia editorial independiente de Marvel o DC. Inicialmente parecía que iban a formar parte de una línea de la editorial Malibú, que respetaría sus derechos de propiedad intelectual, pero finalmente crearon una especia de cooperativa donde cada uno de los autores producía su propia línea de cómics y colaboraba con el resto esporádicamente. La nueva editorial Image Comics se centraba en contenidos muy visuales, con color por ordenador, portadas con letras metalizadas y guiones bastante deficientes.

Los fundadores de Image fueron Jim Lee, Rob Liefeld, Jim Valentino, Todd Mcfarlane, Erik Larsen y Marc Silvestri. Empezaron con colecciones nuevas de personajes propios donde pretendían lucir toda su habilidad y creatividad: WildCATs (1992), Youngblood (1992), Shadowhawk (1992), Spawn (1992), Savage Dragon (1993) y Cyberforce (1992) respectivamente.

YB
Portada de Youngblood #1, abril de 1992, por Rob Liefeld. Fuente.

En 1994 se produjo la primera reacción en contra de la Edad Oscura cuando Kurt Busiek y Alex Ross crearon Marvels, una obra que homenajeaba la Edad Dorada y la Edad de Plata de Marvel a través de los ojos de un periodista que cubría sucesos clave de la historia del Universo Marvel. El estilo de dibujo de Ross es fotorrealista y está muy alejado de los cánones de aquella época tanto en trazo como en la representación de los personajes y, sobre todo, en el color. La narración además tiene un corte mucho más clásico, aunque sin dejar de lado las técnicas que se habían ido incorporando en los últimos años.

El propio Busiek seguiría este camino junto a Brent Anderson en agosto de 1995 cuando en Image crearía la serie Astro City. Con historias muy diferentes a la del resto de la compañía, Busiek hizo un homenaje a las historias de la Edad de Plata con versiones propias de los personajes de Marvel y DC, pudiendo hacer todo lo que las grandes editoriales no le dejarían. En 1996 la caída de las ventas y el hastío de la moda de personajes duros, oscuros y las historias sanguinarias provocaron el fin de la Edad Oscura con un replanteamiento y una nostalgia por las historias de antes de 1980.

marvels4
Página de Alex Ross para el Marvels #4, abril de 1994. Fuente.

 

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: